CAPÍTULO 44

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Dereck.

Estoy demasiado estresado, Valeria no a querido separarse de mi ni un solo segundo y ya me tiene cansado. En mi mente solo ronda Amelia, según me informó el médico solo le falta una semana para salir y estará como nueva pero que tiene que seguir tomando terapias por los traumas que las violaciones y todo el daño que le hicieron pudo causarle.

-Llévame a mi casa.

-Tienes auto, puedes irte tú sola, tengo cosas que hacer.

-Bien, entonces te espero para que nos vayamos juntos, como la pareja que somos- me río.

-¿Qué dijiste? ¿La pareja que somos? Mira te recuerdo que no estoy con nadie por el momento.

-Volviste conmigo, te lo recuerdo.

-Solo lo dije para que te dejaras coger como en serio me gusta, sin quejas ni nada por el estilo.

Se cruza de brazos y resopla.

-Aunque no te guste estas conmigo.

-¿Por qué Valeria? Sabes que te engañe y sigues aquí, sabes que no dejaré a Amelia y aún sigues insistiendo.

-Eso no me importa- se sienta en mi regazo y empieza a mover sus caderas- Eres mío.

-Corrección, no soy de nadie y quítate.

Cuando no lo hace yo mismo la aparto, mi mirada viaja a las cámara la cual se supone estaba apagada. Adrián debió encenderla.

-Es tarde ya, vete a casa.

-Te espero a que termines y nos vamos los dos, ya dije.

-Lastima porque yo no quiero ir contigo. Así que ya vete.

-Te recuerdo que prometiste no dejarme.

-Así como prometí respetarte, pero pues que te digo.- me mira algo enojada- Vamos, tu presencia me distrae, vete déjame trabajar que tengo cosas que hacer antes de irme a New York.

-¿Por que ella? Dereck te lo he preguntado muchas veces y sigo sin entender. Amelia solo te a causado problemas y a pesar de eso sigues ahí.

-Sigo ahí porque me importa, si estos problemas los tuviera con cualquiera me alejaría y huyera de eso, pero en esta ocasión me quedo porque es Amelia, no cualquiera.

-¿Y que es Amelia para ti?

No contesto y vuelvo a concentrarme en la computadora, cuando Valeria intenta acercarse levanto mi mano poniendo un alto.

-Vete- rueda los ojos y se va derrotada.

Me llega una notificación de la clínica y la abro.

Tienes permiso para hablar con ella 15 minutos contando desde ya.

Me llega una video llamada y sonrío por inercia, contesto la llamada y la observo al otro lado de la pantalla.

-Hola hermosa- sonríe- ¿Cómo vas?

-Mucho mejor, no sabes, me estoy recuperando de maravilla y la abstinencia a desaparecido.- me alegra tanto escuchar eso.

-Estoy orgulloso de ti nena, sabia que lo lograrías, quisiera atravesar la pantalla y besarte.

-Todo esto es gracias a ti, gracias por motivarme, te amo. En una semana ya saldré de aquí y podré estar con mi familia.

-¿Solo con tu familia?- medio se ríe.

-También contigo.

Como quisiera poder estar con ella, abrazarla y besarla, este tiempo sin ella a sido una completa tortura solo la visitaba muy pocas veces y cuando tenía que irme sentía como me arrancaban mi otra mitad. Se ve preciosa sonriendo y da un suspiro.

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