33

3.8K 247 76
                                        















⚽️˚⋆°˖ ~ 📑














—¿Vas a querer hacer algo esta noche? — Apareció Robin en el salón del apartamento de ellas cuando se fueron.

—No tenía pensado nada la verdad. ¿Tu sí?

—Algo así — Sonrió — ¿Qué te parece volver a la playa de hoy, coger unas cuantas toallas, y cenar allí?

—Vaya, eres todo un romántico — Dije pensando en lo genial y perfecto que me parecía ese plan.

—Tan solo tienes que recordar donde te llevé en la primera cita — Murmuró — A coger una barca por el retiro.

—¿Primera cita? — Bromee — Yo recuerdo que eso era una salida de amigos.

—Bueno, pero yo estaba feliz haciendo como que no — Sonrió — Entonces que dices ¿Vamos?

—Y tanto que vamos — Sentencié.

Cogimos unas cuantas toallas para hacer como un cuadrado grande en la arena y estar más cómodos sin que entrara tanta arena.

Se suponía que íbamos a haceros unos bocadillos como cena, pero a la hora de hacerlos pasamos bastante y quedamos en no cenar y punto. Pero sobre todo no tenía nada que ver el hecho de que nos hubiéramos entretenido besándonos en la cocina antes de hacer los bocadillos. Para nada fue esa la razón por la que pasamos de hacer la cena.

Cuando acabamos de recoger lo que necesitábamos subimos al coche de Robin y le guie de nuevo por donde estaba ese lugar.

Esta vez, por suerte, no había nadie en la playa. Así que ya me estaba imaginando lo perfecto que iba a ser todo.

Colocamos las toallas para que hicieran ese cuadrado perfecto. Y en dos esquinas coloqué dos farolillos que me había traído desde Madrid por si decidíamos todas ir a cenar pizza a la playa.

Aunque como estaba ahora me gustaba más.

Al acabar de prepararlo todo ambos nos tumbamos y nos abrazamos.

—¿Ya se te ha pasado lo de Sara y Diego? — Me preguntó mientras me acariciaba el pelo.

—La verdad es que sí.

No iba a mentir, había estado dándole más vueltas toda la tarde. Y después de sobre prensar tanto me cansé, demasiado, y me vinieron cosas positivas, como que sería genial que Sara estuviera con Diego, aunque fuese una pareja difícil. Y aparte de esos pensamientos empezaba a recordar lo que me decía Robin sobre eso y cada vez los comprendía más.

—Mejor, de verdad que mejor no te preocupes por eso.

—Ahora mismo en este momento no quiero pensar en nada que no sea esto — Murmuré refiriéndome al momento y todo. Estar en la playa, de noche, y con Robin. Todo perfecto por donde lo mires — ¿Por cierto, que día te tenías que ir?

—Unos cuantos días antes de la euro, pero no exactamente cuándo volvamos a Madrid. Estaré todavía unos cuantos días allí antes de irme.

—¿Acaso estás insinuando en que quiero pasar esos días contigo? — Le piqué.

—Que mala eres — Murmuró mientras sonreía suavemente y me despeinaba — Pero da igual, porque pienso ir a verte cada día a tu piso.

—¿Y si no te abro la puerta?

—Soborno a Sara. Por cincuenta euros me abre la puerta seguro.

—No lo harías.

—¿Qué no? Veo que no me conoces tanto pequeña Noa.

𝐄𝐍𝐃 𝐆𝐀𝐌𝐄 || 𝐑𝐨𝐛𝐢𝐧 𝐋𝐞 𝐍𝐨𝐫𝐦𝐚𝐧𝐝Donde viven las historias. Descúbrelo ahora