¿Creen que llegué demasiado temprano, chicos...?
Por dios santo, imbécil, ¿por lo menos recuerdas a qué hora tenias que llegar a este estúpido árbol de mierda o no?
Guarda silencio, Izuku 2. Casi nos metemos en problemas con la policía ayer por despistados.
Uy... Porfavor ni me lo recuerdes, es decir: ¿Cómo pudimos haber olvidado el toque de queda de los dormitorios de la UA? Casi me da un infarto cuando abrí la puerta y vi a dos policías enfrente mío.
Agradece que soy rápido para limpiar cadáveres y ocultarlos, porque sino pudimos haber sido atrapados y ahí se terminaría todo.
No te preocupes tanto, Izuku 1. No pasó nada grave y al final se lo tomaron como un accidente.
Sí, pero también nos dieron una maldita advertencia de porquería, eso casi y parecía una amenaza.
Estás exagerando, Izuku 2, eso lo podemos solucionar ganando su confianza de nuevo.
– ¡Nerd de mierda! ¿Por qué te quedas ahí quieto como una maldita estatua? - preguntó agresivo, estaba harto de que el peliverde le ocultara las cosas y más aún cuando trasnocho por su culpa esperando que llegara a los dormitorios y para su sorpresa escucho la puerta de entrada a las 1 de la mañana junto a voces del profesor Aizawa y los vigilantes del toque de queda.
– ¡Ah! Kacchan... Este, no es nada ¡te lo juro! Solo estaba pensando un poco. - saludó con su mano nerviosamente, tragando saliva con fuerza a la espera de una explosión.
– ¿Por qué no almorzaste hoy, nerd de mierda? - frunció el ceño mientras hacía la pregunta y se acercaba al pecoso, curioso e intrigado por saber que carajo le estaba pasando al brócoli con patas.
¡¿Y ahora que le digo?! No sé que me puedo inventar para que no me siga preguntando.
Dile que comiste mucho en la mañana como desayuno.
¿Estás seguro de que eso va a funcionar...?
No que va, entonces si quieres dile que ayer mataste a un héroe de otro país y te comise como 3 kilos de carne cruda, estúpido.
¡Lo siento! Es que estoy muy nervioso, Izuku 2.
Me importa una mierda ¿sabes? Pinche simpático.
¿Kacchan se está preocupando por mí? Qué alegría, cada día es más considerado con nosotros, tan amable y querido. Lo adoro mucho, me encantaría tanto vivir con él y escuchar su voz al levantarme en las mañanas.
Y hablando del rey de roma... No jodas, cada vez estás peor, maldito demente.
– ¡C-Comí demasiado está mañana! - subió el tono de su voz, esperando sonar creíble mientras a ojos del rubio simplemente era un intento miserable por tratar de mentir, lago que solo lo harto más a él y a su casi inexistente paciencia.
– ¡Mentiroso! Quiero la puta verdad o sino... ¡Te mataré como el extra que eres! - le gritó con enojo, poniéndose en pose de pelea y haciendo pequeñas explosiones en sus palmas.
– ¡Es cierto! Yo ayer me quedé dormido en mi casa y por eso casi me meto en problemas por el tema del toque de queda con el profesor Aizawa y el director Nezu. - habló rápidamente, cerrando los ojos y apretando los puños a sus costados a la espera de un golpe.
Bien dicho, Izuku 1. ¡Lo estás haciendo genial! Continúa hablando con él.
Para mí que no le va a creer con lo marica que es Izuku 1, apuesto que ahorita empieza a sudar y temblar como un animal abandonado y lesionado.
– Si claro, Deku ¿de verdad crees que yo creo las estupideces que dices? No me tomes por idiota porque vas a salir mal parado de esa jugada, extra. - se acercó a él de forma amenazante, tomando su mentón y obligándolo a verlo cara a cara, Izuku 1 se estaba muriendo de miedo, Izuku 2 estaba comenzando a enojarse por los arrebatos del rubio e Izuku 3 estaba contento admirando a su persona favorita.
– Está bien, lo admito ¡lo siento mucho, Kacchan! - se disculpó de inmediato, aterrado de las posibles consecuencias que pudiese sufrir más tarde si seguía haciendo enojar al impaciente de Katsuki.
– Tch. Vamos a mi casa ¿ok? La vieja me dijo que quería verte y saludarte, idiota. - dijo antes de arrastrarlo de mala gana, Izuku lo seguía sin chistar, dejándose llevar por su mejor amigo hasta que llegaron a su casa, inclusive llevaba tanto tiempo sin ir que no recordaba que fuera tan grande y bonita.
En silencio, Izuku entró al lugar, sus dos acompañantes mentales tirando comentarios al azar que lo mantenían desconectado de la realidad hasta que de la nada sintió un repentino abrazo y reaccionó.
– ¡Buenas tardes, Izuku! ¿Cómo estás, pequeñín? Veo que estás un poco más fuerte desde la ultima vez que nos vimos, dime ¿de causalidad tienes hambre? - saludó amigablemente Mitsuki Bakugo, dándole un fuerte abrazó al hijo de su mejor amiga de toda la vida.
– No es necesario, tía Mitsuki, yo estoy b-bien. - respondió avergonzado, aunque a pesar de sus palabras, ya estaba siendo arrastrado a la sala de la casa para hacerlo sentarse en un sillón que claramente se veía caro.
– Eso es lo que dices, cariño, pero después tu estómago anda rugiendo, así que vamos, siéntate, siéntate. Espérame aquí junto a este mocoso mientras les traigo unos bocadillos. La verdad es que extrañabamos mucho una visita de parte de tí y tu madre. - dijo sonriente, haciendo sentar a Katsuki en un sillón a su lado un poco brusca, pero sin llegar a lastimarlo.
Adoro a la tía Mitsuki, pero insisto en que a veces debería ser más suave con Kacchan.
Nah, a mí me cae de maravilla Mitsuki, no es una mujer dependiente y sabe como defenderse bien, eso me agrada.
Mentiroso, sólo te agrada porque le pega a Kacchan de vez en cuando.
Hablas demasiado, igualmente no son golpes tan fuertes como me gustaría que fueran.
¡Detente, Izuku 2! Eso es muy rencoroso, joder.
Deja de quejarte, puta madre. Solo era una pequeña broma.
Contigo nunca se sabe qué es broma y que no ¿sabes?
Tsk. Fastidiosos come mierda.
Grosero.
– ¡Yo no soy un mocoso, anciana! - protestó Katsuki antes de recibir un calvazo en la cabeza en la parte posterior de su cráneo, haciéndolo enojar más.
– ¡Cállate! Tú a mí no me vas a decir "anciana" ¿te quedó claro, Katsuki Bakugo? - eran igualitos uno del otro, Izuku 1 estaba preocupado por Kacchan en una cantidad mínima, Izuku 2 estaba emocionado por la pequeña disputa familiar e Izuku 3 estaba divertido por lo adorable que se le hacía la escena.
Continuará
(Típica familia de latinoamerica en educación a ese Kacchan, a mí no me engañan)
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Doble opinión
Fan-FictionIzuku Midoriya, un chico de 16 años que va a la preparatoria más famosa de todo Japón: la UA, lugar especializado en convertir a jóvenes soñadores, en héroes capaces y justicieros, pero... ¿quien iba a imaginar que Izuku, mejor apodado Deku, podía n...
