- Tú... ¿Tratas de que perdone a tu madre por abandonar el trabajo sin avisar? - preguntó dudoso, viendo sin prudencia ni discreción el cuerpo del contrario en busca de analizar sus curvas y el potencial de lo que podría hacer con él.
- Mmmm. Puedes ser. - respondió juguetón, dándole un abrazo inesperado y suave al poner sus manos con cuidado en su espalda, delineando parte de su columna con la punta de sus dedos, todo a sabiendas de que le provocaría escalofríos provocativos que lo tentaran más de lo que ya estaba.
- P-Pareces muy c-comprometido con eso. Me imagino que amas mucho a tu mami Inko, ¿no es así? - posaba sus manos en los costados del pecoso, se sentía nervioso mientras bajaba su tacto hasta las caderas del verdoso, eso solo significaba que el plan de Izuku 4 iba por buen rumbo hasta ahora.
- No hablemos de ella, puede que la noche sea joven, señor, pero mañana tengo cosas que hacer y me gustaría ir un poco más rápido... si usted sabe a qué me refiero, ¿no? - maldita sea, esos ojos brillosos de nuevo, el hombre juraba que Izuku se le estaba ofreciendo en bandeja de plata. Nunca había interactuado de esa forma con él gracias a su fijación en la madre de este, pero ahora, teniéndolo aquí en frente... se dió cuenta de que era más talentoso de lo que aparentaba y eso solo conlleva a una cosa para el enfermo mental:
Un deseo innegable de querer saborear de primera mano a un ser sin corromper como él, adorable, lindo y amigable.
¿Asalta tumbas?
× Nah, por supuesto que no. Jamás me dejaría llevar por las palabras de un hombre tan feo, solamente es parte del proceso y tu deber es disfrutarlo nada más, ¿bueno? ×
Mmmmm, suena razonable, supongo.
- Eres igual de directo y provocativo como ella. ¿Lo sabías? Yo-... te voy a contar un pequeño secreto, pero no puedes decírselo a nadie, ¿entiendes? - el rostro del hombre se puso rosado en las mejillas, apretando su cuerpo contra el de Izuku, quería besar su cuello para comenzar de una vez, pero antes de poder acercarse fue interrumpido por el tacto de aquellas manos magulladas del contrario en su rostro, sujetándole de las mejillas con ternura.
- Espera un momento, hay una niña aquí. Prometo hacer un espectáculo solo para ti y nadie más si la dejas ir. - propuso juguetón dedicándole una de sus tantas sonrisas encantadoras para manipularlo, a lo que el hombre de mala gana aceptó y mandó a la niña a dormir, demorando unos quince minutos en los que Izuku 4 puso en macha el segundo paso de su magnífico plan (según él).
- Alguien parece indeciso está noche~ - Izuku 4 había calculado un tiempo aproximado de siete minutos, demoró dos minutos en tomar prestada una lencería para hombre y ponérsela:
La ropa era escasa y aunque lo cubria casi por completo, el hecho de que fuera ajustada y dejara ver trozos completos de piel no dejaba casi nada a la imaginación de no ser por la pequeña falsa corta que se puso para cubrirse sus partes. Todo iba bien, fue a charlar con un joven desconocido que se veía sonrojado y en conflicto interno por lo que estaba viendo en la sala principal del prostíbulo.
- ¡Ah! Este-... un poco sí, ¿no..? - el joven se quedó boquiabierto al ver a Izuku detrás de él, pensó que sería un trabajador y rápidamente comenzó a cuestionar su sexualidad. Tentado a escaparse de su padre unos minutos si eso significaba probar nuevas experiencias.
- ¿Quieres venir conmigo? Es que desde hace rato te he estado viendo y te veo tan solo por aquí. Es deprimente que nadie haya venido a atenderte con lo lindo que eres, es decir, solo con ver tus ojos ya me siento halagado, corazón. - decía mientras acortaba poco a poco su distancia con el chico, terminando por acorralarlo contra una pared en busca de que no pudiera escapar.
- ¡¿Atenderme?! Pero no es necesario, d-digo, yo no soy ningún cliente, aquí el que paga por los servicios de las mujeres es mi padre. Yo solo vine a acompañarlo por curiosidad. - explicó nervioso, tenía un debate interno, él tenía novia desde hace dos años, ¿cómo era posible que se estuviera sintiendo tan extraño cerca de un chico que ni conocía vestido provocativamente? Tenía que mantener la compostura, pero por más que lo intentaba... esas esmeraldas con formas de ojos verdes lo hacían incapaz de despegar su mirada.
- Aquí adoramos a la gente curiosa, querido, dime ¿cuál es tu nombre? De seguro es uno que se escucha de maravilla. - dijo sonriente mientras tomaba sus manos entre las suyas, estaba decidido, él sería parte clave para su plan.
- Me llamo Milark. - respiro hondo, tratando de no sucumbir a la tentación que tenía en frente que lo miraba con una inocencia traicionera y al mismo tiempo: adorable.
Tremendo nombre todo horrible.
× Lo bueno es que no voy a tener que decir ese nombre por mucho tiempo. ×
Se me empieza a ocurrir una idea del plan que tienes, pero está vez seré amable y dejaré que me sorprendas.
× Te lo agradezco, Izuku 2, te juro que no te vas a decepcionar con lo que planeo hacer jaja. ×
Más te vale no jurar en vano, pendejo 4, porque necesito quitarme el aburrimiento rápido.
- Milark, que nombre tan bello, entonces mi lindo y querido Milark. ¿Qué vas a hacer?, ¿vas a seguir mirando aquí indeciso o te gustaría acompañarme y probar un poco de acción real para dejar de ser un tierno espectador? - lo miró con ilusión, todo era parte del proceso, no podía demorarse más de cinco minutos convenciendo a Milark o tal vez su plan fracasaría y, el no quería dar mala impresión.
- Yo-... - planeaba negarse a la propuesta del pecoso, sin embargo, al ver la gran ilusión y echar un pequeño vistazo a su cuerpo otra vez, suspiró resignado y asintió afirmativo con la cabeza. - ... Está bien, solo unos pocos minutos ¿bueno?
- ¡Ay, que emoción! Por supuesto, mi cielo, todo el tiempo que tú quieras para mí da hasta pas sobrar. - se rió entre dientes gustoso por haberlo convencido, caminando a saltos pequeños mientras traía a Milark de la mano con dulzura.
Milark nunca se esperaría lo que el pecoso le tenía preparado sería un absoluto infierno.
×Continuará×
(No sé porque, pero me dió cosita escribir a un Izuku coqueto así sea fingido xd)
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Doble opinión
FanfictionIzuku Midoriya, un chico de 16 años que va a la preparatoria más famosa de todo Japón: la UA, lugar especializado en convertir a jóvenes soñadores, en héroes capaces y justicieros, pero... ¿quien iba a imaginar que Izuku, mejor apodado Deku, podía n...
