Capítulo 59

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× ¿Por qué Uraraka se demora tanto en el baño? ×

Es porqué es una chica, Izuku 4. Tal vez fue a retocarse el maquillaje al espejo, aunque también podría estar ajustando su vestido, se ve que no es de su talla, pero no creo que lo haya alquilado. Pero aun así se ve d-i-v-i-n-a.

Obviamente no lo alquiló, es muy pobre para hacer eso, incluso tiene menos dinero que nosotros con la perra de Inko perdida.

¡Izuku 2! No llames así a mamá. ¿Qué te pasa? Ella tiene que aparecer en algún momento.

× Izuku 1. No es por ser pesimista, pero ella hace días que no está en casa y no tenemos la más mínima idea de dónde se encuentra, si ni siquiera la tía Mitsuki sabe dónde podría estar ¿por qué la esperas? Vivimos en un sitio peligroso. ×

Concuerdo, eres tan optimista que me causas náuseas, maldito idiota. Seguramente ya está muerta-...

¡¡CÁLLATE!! NO LO DIGAS... ella no puede estar muerta, de seguro se fue de viaje con Hokep.

Izuku 1, Hokep está muerto, ¿recuerdas?

Ay... entonces-... ¡de seguro consiguió alguien nuevo y se fue! Saben que ella es muy enamoradiza.

El cansancio de Izuku se iba un poco con la conversación, la preocupación de la idea que los demás Izukus ponían sobre la mesa lo alertaba, su madre no podía morirse así de fácil ¿no? Nunca se despedía de él para irse de viaje por ciertos períodos de tiempo, pero eso no significaba que nunca regresaba, sí. Eso era lo que estaba ocurriendo, solo tenía que ser paciente, el día menos esperado la vería en casa como siempre.

Tanto Izuku 2, 3 y 4 pensaban como decirle a Izuku 1 que él fue el responsable de acabar con la vida de su propia madre, pero sabían que enloquecería y a NADIE le beneficiaría eso en lo absoluto.

Izuku 2 ya no podría matar más gente.

Izuku 3 no volvería a ver a Kacchan, a Mitsuki, a sus amigos, ni a sus ídolos. No podría protegerlos más.

E

Izuku 4 desaparecería, ¿dónde estaba lo divertido en eso? Jamás podría torturar a los más débiles otra vez, eso no podía pasar. ¡Apenas tenía solo dos victimas! No pudo escucharlas gritar por culpa de los posibles testigos, le faltaba mucho sufrimiento por presenciar, de eso estaba seguro.

~ Mientras tanto en el baño ~

– ¡Ah! ¡¿Cómo te atreves a hablarnos así?! Deberías respetarnos, nosotras somos de mayor estatus que tú, se te nota que eres una pobretona del montón. - crítico una de las chicas, el disgusto pintado en su rostro, Uraraka le ardía la sangre por dentro, como si ser pobre fuera malo. Odiaba el comportamiento de estas chicas.

– ¿Ah sí? Pues ustedes son unas-... - tristemente, antes de que pudiera responderles, Iida interrumpió tocando a la puerta tres veces sin entrar, las chicas se sintieron curiosas al escuchar la voz firme y seria de un chico afuera de los baños de chichas.

– Uraraka. ¿Todo bien allí dentro? Midoriya-kun y yo estamos preocupados por ti. - alzó la voz, mirando la manija de la puerta unos segundos, dudando por unos milisegundos si entrar o no para verificar.

– Pfff-... ahora entiendo todo. - concluyó una de las chicas, apoyándose en el hombro de la otra.

– ¿Qué quieres decir..?

– Conseguiste un par de chicos para que te paguen todo lo que no tienes ¿verdad?

– Uy... no esperaba que fueras capaz de hacer algo así, ¿tan desesperada estás por mejorar tu situación? La dignidad no se vende, querida~ - esto era inaudito, eran tan ofensivas, tan groseras. Uraraka sintió su mano temblar de la rabia, una sola cachetada les callaría la boca, sin embargo, ese no era el comportamiento de un héroe.

(Pensamientos de Uraraka)
¡Relájate, relájate, RELÁJATE! Dios mío... tengo que calmarme, quién sabe si puedo recibir un reporte en la UA si les hago algo a estas chicas. Piensa, Uraraka ¿qué haría Deku-kun en mi lugar?

– Lo siento mucho, Iida. Tuve problemas para secarme las manos, ¿tanto me demoré? - soltó una risa nerviosa después de ignorar a las chicas y salir del baño con una pequeña sonrisa. Iida se sintió aliviado de que no hubiera pasado nada supuestamente.

– Ah, no te tienes que disculpar, Uraraka. Nada más vine a ver si había pasado algo, pero al parecer solo fui algo exagerado.

– Nah, está bien, gracias por tomarte esas molestias, Iida. - era refrescante alejarse de esas chicas, cerró la puerta con seguro de por fuera, asegurándose de alejar a Iida rápidamente para volver a la mesa antes de que esas dos fastidiosas se dieran cuenta y empezarán a gritar quejándose de haberse quedado encerradas.

Era tan inocente su pequeña travesura, sin saber que su amigo peliverde habría actuado muy diferente. ¿Qué haría cada uno realmente?

(Pensamientos de Uraraka)
Mmmmmm... ¿debería decirle a los chicos? Nah. No quiero poner el ambiente más tenso.

× Continuará ×

(Capítulo corto, disculpen la demora, pero ya empezó el colegio y me da mamera hacer tareas :,v)

Doble opinión Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora