– Kacchan...
– Idiota, me estás asustando, ya dime ¡¿qué pasó con la tía Inko?! - sacudió sus hombros, su ceño frunciendo conforme el pecoso sollozaba.
– N-No lo sé. - las palabras casi las sentía incapaces de salir de su boca, un nudo en su garganta le atormentó con solo pronunciar aquella pequeña contestación.
– ¡¿CÓMO PUTAS NO VAS A SABER?! ERES SU HIJO ¿NO? DEBERÍAS SABERLO. - su paciencia se encontraba en un límite muy alto. La vulnerabilidad del pecoso lo sacaba de quicio, para él era ver a un inválido que le hierve la sangre de solo mirarlo.
Mamá... Mamá... Mamá...
¿Podemos hacer algo? Izuku 1 ya me está dando calambres de oído con su repetidera de mierda.
Me temo que estamos un poco demasiado limitados ahora mismo, ya que ninguno de nosotros puede tomar el control debido al lamentable estado mental de Izuku 1.
× Kacchan ya está bastante enojado con nosotros, ¿creen que se le pase? ×
Quién sabe, con ese cascarrabias dudo que se le pase la actitud de porquería.
Tal vez, habría que averiguarlo, de todos modos nos lleva tratando mal desde pequeños, esto no es nada :3.
– ¡¡PUES AÚN ASÍ NO LO SÉ!! E-Ella no me d-dijo nada, solo-... desapareció... - Izuku se llevó las manos al pelo, esos cabellos verdes fueron apretados con fuerza, no quería ver a nadie, hablar del tema era repugnante. Sentía asco por sí mismo; por su inutilidad aparente.
– ... - Katsuki no tuvo más remedio que quedarse callado, ¿Deku le había alzado la voz, se atrevió a hacerlo enserio? Su tía no habló mucho con él, la imagen de una mujer pulcra y ligeramente misteriosa se esfumaba poco a poco, solo con saber de qué se fue sin decir nada a su madre; Mitsuki, o incluso a Deku; su propio hijo.
> ¡¿Qué carajo pasa en la cabeza de esa mujer?! No es que me preocupe el tarado de Deku, es decir, el estúpido sabe como ser independiente ¿cierto? Sería muchísimo más Deku si no lo fuera... ¿Dónde podría estar la tía Inko? <
~ En la tarde ~
Esos guardias me dan mala espina.
× ¿Mmmm? ¿Y eso por qué? Se supone que son policías de los más calificados, Izuku 2 ×
En esta vida no hay que ser demasiado ingenuos, pendejo no.4, lo ideal es desconfiar incluso de tu propia sombra para mantenerte a salvo, mira que ni la propia familia de uno es de confiar a veces.
Izuku 2, no creo que sea prudente hablar de familia ahora mismo, recuerda que Izuku 1 -...
¡Me vale verga si Izuku 1 está deprimido! Solo fue una estúpida pregunta, nadie lo manda a echarse a morir por eso. Aparte fue re incómodo volver a los dormitorios, casi me da algo con la forma en que el rubio musulmán nos miró.
Mamá...
Oye, Izuku 1, tengo una idea que podría animarte y ponerte de buen humor.
¿Cuál sería..?
¡Pastillas felices! Si tomas un poco más de la dosis diaria de siempre, estarás cómo nuevo.
¿Tú crees?
¡Estoy más que seguro!
Obvio, cuando no sepamos cómo tratar con nuestras emociones, solo vamos a drogarnos ¿no?
Ciertamente es lo más rápido y eficiente que tenemos, Izuku 2. El mundo no se va a detener por nosotros, necesitamos avanzar y ayudar a nuestros compañeros a ser héroes.
× Escuchándolo así no suena tan mal, en ese caso, ¡vamos, Izuku 1! Toma más pastillas. ×
– Está bien, si ustedes lo dicen, chicos. - se levantó de su cama, dió una sonrisa cansada antes de tomar una caja llena de frascos de píldoras escondidas debajo de su escritorio de estudios. Sacó un frasco medio vacío y lo abrió. En la mañana había tomado una pastillas, pues con eso se suponía que era suficiente para todo el día, pero ahora decidió tomar 4 pastillas extras. ¿Por qué? Bueno...
A Izuku 2 le agrada la idea de verlo ligeramente intoxicado por las drogas y sus efectos.
Las dudas se esparcieron de su mente al igual que las voces de los otros Izukus. Ahora era libre de todo, las preocupaciones de su vida ya no existían, las pastillas le ayudaron a calmarse, a olvidar todo por un segundo, incluso su propio nombre incluido en la lista.
Sin una vida de la cual pensar, se volvió un pequeño saco de carne vivo, se acostó en su cama abrumado y dolido sin darse mucha cuenta de ello, lo importante era que estaba feliz, sonreía inconscientemente, se sentía bien está sensación, poco a poco fue viajando por un mundo mágico, lleno de nubes esponjosas y coloridas llenas de ricos olores de velas aromatizadas. Cerró los ojos y dió un gran respiro hondo, inhalando el rocío del olor a rosas inundando sus cosas nasales, ¿era este el sitio perfecto? Allí vió a las tres personas más importantes en su vida:
Kacchan.
Su madre.
Y...
All Might.
Los tres se veían preciosos, brillantes como el oro reluciente, hasta el atardecer de aquel cielo imaginario parecía querer competir para ser más lindo y hermoso que esos tres. Un espejo se asomó frente a él. Cuando se vió en el reflejo... Izuku 1 supo que era un sueño, un maldito y malvado sueño que más pronto que tarde se convertiría en una pesadilla.
– ¿Enserio estoy soñando..? - dicen por ahí que es de mala suerte casi maldita decir que sabes cuando estás soñando, Izuku 1 debió recordarle a su boca esa regla que su cerebro no olvidó.
Su madre se derritió, All Might y Kacchan no parecían ni darse cuenta de esto, solo miraban al horizonte, Izuku tembló, de la nada Kacchan apareció detrás de él y lo sujetó de los brazos para impedirle su escape, All Might se acercó, usó sus dedos para formar una sonrisa de oreja a oreja en el rostro del pecoso.
Esto era una pesadilla, tal vez tomó demasiadas pastillas y su cerebro lo estaba castigando por hacerlo pasar por un viaje tan pesado, pero quién sabe ¿no?
× Continuará ×
(Wenas, volví después de desaparecer por un buen tiempo, disculpen la demora mis corazones para traficar. No tengo excusas esta vez, perdón :3)
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Doble opinión
Fiksi PenggemarIzuku Midoriya, un chico de 16 años que va a la preparatoria más famosa de todo Japón: la UA, lugar especializado en convertir a jóvenes soñadores, en héroes capaces y justicieros, pero... ¿quien iba a imaginar que Izuku, mejor apodado Deku, podía n...
