– Sí, estoy bien, no tienen que preocuparse por mí, chicos. - sonrió suavemente, miraba a los alrededores con curiosidad, todos estaban elegantes en vestimenta y hablaban bajo, esperaba la comida sin ninguna ansia, esa actividad era algo... vacía. Todo gracias a que no sentía el sabor de casi nada y para colmo, estaba al borde del desmayo por su desastroso fin de semana.
Sus amigos se miraron entre sí, notaban al peliverde bastante extraño, no murmuraba cómo siempre, no iniciaba algún tema o les daba algún dato sobre algún héroe que le gustara. Era muy raro, sentían a su amigo apagado, fuera de sí mismo.
– Emmm... ¡voy al baño! Ya vuelvo, chicos, discúlpenme. - Uraraka no aguantó más el ambiente entre ellos, se levantó de su asiento y se alejó hacía uno de los camareros para preguntar sobre la ubicación del baño. Sin saber la amarga experiencia que pasaría en aquel baño femenino.
Ochako Uraraka, uno de sus motivantes para querer ser una heroína era para ayudar a sus padres de su situación económica, desde pequeña siempre quiso ayudarlos para que no trabajaran tanto, en ese momento tenía un vestido que le había pedido prestado a su amiga Mina, se lo habría pedido a Momo sin dudarlo, pero le daba un poco de vergüenza molestarla con algo así, no le gustaría verse cómo una interesada, así que estuvo muy contenta cuándo Mina se ofreció a prestarle uno de sus vestidos:
(El día anterior en los dormitorios)
– Oye, Mina. Voy a ir mañana a un restaurante con Iida-kun y Deku-kun, ¿me ayudarías a elegir algo para ponerme? - preguntó sonriente la castaña, Mina le parecía una persona muy agradable y de gustos buenos para la moda, un consejo no le vendría mal.
– Ohhhh, ¿una cita con dos chicos? Uy... qué picarona, tú no pierdes el tiempo ¿no? - puso su mano rosada sobre el hombro de la castaña, quién inmediatamente se sonrojó cómo un tomate de la vergüenza, negando con la cabeza desesperada.
– ¡¿Qué?!, ¡no! Por supuesto que no, Mina. No digas eso, solamente fue una invitación que nos hizo Iida-kun. - ella colocó sus manos en sus mejillas acaloradas, su expresión provocó la risa de su compañera.
– Jsjsjsjsjs. Está bien, está bien, Uraraka, solo estaba bromeando un poco contigo, pero si realmente quieres mi ayuda, pues considerando que es Iida-kun quién les hizo la invitación a ti y a Midoriya. Entonces es seguro que van a encontrarse en un restaurante elegante, deberías llevar un vestido, es lo más seguro y clásico. - concluyó contenta, dándole unas ligeras palmadas en la espalda a la castaña.
– ¿Un vestido? Oh... - suspiró desalentada, ella no tenía vestidos que quedaran con una temática elegante y tampoco podía permitirse comprar uno caro con lo complicadas que estaban las cosas por todas partes.
– ¿Qué pasa, no tienes uno? - Mina enarcó una ceja con curiosidad.
– No... creo que mejor voy con algún conjunto de ropa normal-... - Mina se indignó al escuchar a Uraraka y la miró con desaprobación poco antes de interrumpirla.
– ¡¿Disculpa?! De ninguna manera voy a permitir que una de mis amigas vaya sin un lindo vestido a un restaurante elegante, ¿sabes qué? Te voy a prestar uno de los míos, creo que tengo uno muy bonito por ahí entre mi armario. - la sujetó de los hombros y Uraraka la miró sorprendida, era muy amable definitivamente.
– ¿Lo dices enserio, Mina? Digo ¿no hay ningún problema? - estaba dudosa, no quería abusar de la generosidad de ella.
– Pfff... porfavor, el único problema que podría haber es que no te quedé la talla o algo así, pero dudo que eso pase, tranquila, para eso son las amigas ¿no?
~ En el baño del restaurante (presente) ~
Uraraka suspiró fuertemente antes de cerrar el grifo del agua, se había lavado las manos y la cara en lo que se tomaba su debido respiro, la preocupación por su amigo peliverde solo crecía, estaba segura de que él estaba soñando despierto o algo así, ese no era el comportamiento de alguien en sus cinco sentidos ¿verdad?
De repente, unas risas burlonas se escucharon detras de ella, parecía que unas chicas habían ingresado al baño también, normalmente no habría ningún problema, pero... Uraraka tenía el amargo sentimiento hundido en su pecho de que las chicas se estaban riendo de ella. ¿Pasaba algo con ella? Se sentía bien arreglada, el vestido que Mina le había prestado era muy lindo, entonces ¿qué estaba mal?, ¿qué era lo gracioso?
– Oye, tú. ¿De dónde sacaste ese vestido, querida? - preguntó finalmente una de las dos chicas que se estaban riendo, su compañera ocultaba su rostro en su hombro mientras continuaba riéndose entre dientes.
– ¿Mi vestido? Oh, bueno, una amiga me lo prestó-... - que alivio, parecían amables ¿no? Es una pena que en realidad fueran unas inmaduras fastidiosas que la interrumpirían a la primera.
– Pues que vestido tan feo te dió ¿eh? Desde lejos se nota que es muy barato y sencillo. ¿De esa manera te presentas a un lugar cómo este? Porfavor ten algo de moda, eso ya no lo usan desde hace rato. - el corazón de Uraraka se hundió, se dió cuenta de que esas chicas únicamente buscaban provocarla, su comportamiento inmaduro le disgustaba.
~ Con Iida y Midoriya ~
– ¿Hiciste algo interesante ayer, Midoriya-kun? - la curiosidad lo mataba por dentro, su amigo necesitaba un descanso urgentemente y no había que ser un genio para saberlo, a simple vista era palpable la fatiga del verdoso, tanto en su lenguaje corporal, cómo en sus ojos, su forma de responder, todo. Era bastante expresivo.
– ¿Yo? Mmmmmm, eh... no lo recuerdo bien, creo que me quedé hasta tarde viendo vídeos sobre All Might, siento mi cerebro dormido, perdón. - la dificultad para pensar claro era muy complicada, Iida sin dudarlo le creyó, era suficiente con recordar la habitación de los dormitorios de su amigo pecoso para saber qué era un acosador en lo que respecta a All Might; el símbolo de la paz.
– Midoriya-kun, comprendo que tengas un gran fanatismo por All Might, pero no deberías sacrificarte tanto inútilmente por un par de vídeos, ¿entiendes? Es mi deber como presidente de la clase velar por el bien de mis compañeros de clase. - Izuku 3 quería abrazarlo con gratitud, fue una pena que no tuviera el control en ese momento, pero de todos modos estaba muy feliz por ver a su amigo de gafas preocupado.
× Continuará ×
(Ayuda, no sé cómo reaccionaría Uraraka, ¿me pueden dar unas ideas, plis? Por cierto, ¡feliz año! Espero lo hayan pasado muy bien.)
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Doble opinión
FanfictionIzuku Midoriya, un chico de 16 años que va a la preparatoria más famosa de todo Japón: la UA, lugar especializado en convertir a jóvenes soñadores, en héroes capaces y justicieros, pero... ¿quien iba a imaginar que Izuku, mejor apodado Deku, podía n...
