– Aquí tienes, chamaco. Katsuki me dijo que hoy no almorzaste, lo entiendo y de seguro conciendote a ti y a tu madre puedo deducir que no tuviste hambre a esas horas, pero estoy segura que ahora sí tienes el estómago bien ansioso por trabajar así que... ¡Buen provecho! Katsudon extra picante para el niño más dulce del mundo. - habló Mitsuki sonriente, entregando un tazón del alimento ya mencionado con bastante cariño. Dándole unas pequeñas palmaditas en la espalda para animarlo a comer su comida recién preparada.
Ella es muy amable con nosotros, la tía Mitsuki es una mujer muy bella por dentro y por fuera jaja.
Por All Might... Qué delicioso debe estar todo esto, es decir; ¿desde hace cuánto no sentíamos que la comida era tan picante que nos irritaba los ojos? Ah... Esto me trae muchos buenos recuerdos.
Sí, jeje... Mamá desde pequeño me enseñó a comer cosas picantes, es muy dulce de su parte haber hecho eso ¿no?
La realidad pintaba un escenario muy distinto ¿dulce? ¡Já! Lo único que hizo Inko Midoriya fue disfrutar en silencio al ver cómo lloraba su hijo de la desesperación, Izuku nunca había sido bueno para el picante, pero... ¿Cómo no se iba a acostumbrar si su propia madre le daba de comer pizza extra picante a la edad de 4 años? Pobre Izuku 1. Negándose a recordar lo horrible que era ver a su querida madre llegar tarde por las noches con una pizza en la mano tan llena de picante que hasta gotas grasosas caían hacia la alfombra del suelo. La sensación aterradora del picante quemándole la lengua y tapándole los oídos con un pitido fastidioso en la punta de sus pequeños tímpanos de niño pequeño; su pequeño cuerpecito hecho un desastre por correr y saltar en círculos ante la negativa de Inko para tener permiso de entrar a la cocina por un poco de leche para aliviar el dolor.
Inko ERA muy cruel con su hijo, se aprovechaba de él de distintas mantas desde que este solo era un misero infante que apenas y podía sostenerse por si mismo al caminar o correr por el diminuto apartamento arrendado de allí.
> Pinche vieja, trata mejor al maldito Deku que a mí, tsk. <
– Muchísimas gracias, tía Mitsuki, hace mucho que no comía un buen katsudon picante como el suyo. ¡Buen provecho! - sin más que decir comenzó a comer, ¿tenía hambre? No. ¿Le daba pena rechazar la comida y el esfuerzo de la mamá de Kacchan? Sí, demasiada pena le daba, así que Lara no sentir culpa se dispuso a comer, algo que lo alegro bastante debido que al potente sabor del picante al fin le hacía sentir algo a su casi insensible lengua lastimada.
¡¡¡ESTO SABE MEJOR DE LO QUE RECORDABA!!!
Al fin, mierda, comida que sí sabe a algo. Fua ¿hace cuánto puto tiempo no comíamos algo decente con sabor?
Qué dulzura, no entiendo como ella es tan buena cocinando, tal vez deberíamos pedirle algunas clases de cocina ¿no creen, chicos?
Nah, nos iría del carajo, señor simpático.
Sí, estoy de acuerdo, aparte que muy seguramente Kacchan estaría por allí en todos lados y eso lo molestaría...
Aburridos.
De la nada. Katsuki le paso una nota a escondidas al peliverde mientras su madre hablaba sobre cosas cotidianas, obviamente el pecoso notó esto de inmediato y al infante se puso nervioso a pesar de luchar con todas sus fuerzas por no demostrarlo notablemente. Más los instintos de madre de Mitsuki nunca fallan y al ver la ligera gota de sudor que bajo por la cien del brócoli con patas de inmediato supuso que algo tenía que ver su hijo en todo esto. Ella quería respuestas, quería saber donde estaba su mejor amiga Inko en este momento, quería regañarla por ser tan irresponsable y por no concentrarse en cuidar bien a su hijo que con todo el esfuerzo que podía dar se esforzaba a diario por enorgullecer a la peliverde, además estaba preocupada por Izuku, desde hace años, es decir; ¿por qué dejo de venir de visita a su casa? Cuando él y su hijo eran más pequeños a Izuku le gustaba venir aunque sea mínimo tres veces por semana, a Mitsuki se le hacía extraño que durante la época de jardín de ambos, Izuku fuera el único que llegaba sucio y hasta magullado en la mayoría de ocasiones...
"¿Eran sólo juegos de niños?" Se preguntaba.
"¿Debí haber preguntado en su momento?"
"¿Hacía donde se fue Inko?" Ella solía decirle a donde iba de viaje ya sea por negocios o por descanso, pero está vez era diferente ¿qué se supone que podía hacer ella en su situación y posición? Tenía sus propias responsabilidades en casa, ella y su esposo ya tenían la vida completa gracias a su propio trabajo y esfuerzo mutuo a diferencia de su querida amiga; sin embargo esto no tenía sentido. Inko podía ser muchas cosas, pero nunca era del tipo de personas que se largaba sin decir palabra aunque sea a alguna persona.
Ella debía preguntar por su mejor amiga, necesitaba saber que había ocurrido con ella y ese momento para hablar era ahora.
– Oye, Zuzu. Tengo una pregunta para ti. - al escuchar esas palabras, Izuku se quedó congelado en su sitio por el apodo de su tía.
¿Z-Zuzu...? Pero-... Ella solo me llama así cuando quiere saber algo ¡ay! ¿Qué hago, Izukus? No sé que responderle.
Ni si quiera te ha dicho la pregunta, Izuku 1, deberías relájate un poco.
Lo más probable es que pregunte por la pendeja de Inko, ellas dos son amigas muy cercanas, es obvio que quiere saber hacía donde se fue ella.
¡¿Cómo?! Pero yo no sé dónde está mamá ¿qué se supone que le siga? Ay... Si no le respondo bien ella me va a odiar por el resto de su vida ¿no es así?
Pff. Parece que alguien se pone muy paranoico cuando mata a alguien ¿verdad? Jajajajaja... Ay... Me lo grabaré de nota mental, idiota.
Continuará
(Aquí está lo prometido faltando pocos minutos para que sea el día siguiente, en fin, debe ser triste que Mitsuki este en la misma pagina que Izuku 1 sin saberlo xd)
ESTÁS LEYENDO
Doble opinión
FanfictionIzuku Midoriya, un chico de 16 años que va a la preparatoria más famosa de todo Japón: la UA, lugar especializado en convertir a jóvenes soñadores, en héroes capaces y justicieros, pero... ¿quien iba a imaginar que Izuku, mejor apodado Deku, podía n...
