~ 5:30 PM ~
Mitsuki Bakugo se mantiene a la espera del peliverde pecoso en la sala de su gran casa, sabía que este debería estar sintiéndose fatal que quiso invitarlo a cenar. Su esposo; Masaru Bakugo, la acompaña preocupado sin despegar la mirada de su adorada mujer. Por obvios motivos el orgullo de Katsuki es más grande que él mismo y aunque también este preocupado por el pecoso en el fondo de su corazón, se niega él solito a confinarse en su cuarto y parar oreja a la puerta de su habitación hasta que su amigo, no, su enemigo, tampoco... ¿su compañero de clase? ¡Mucho menos! En estos momentos ni siquiera sabe él que podría significar Deku para su vida.
• Tok, tok •
– ¡Ya voy! - Mitsuki se levantó del sofá junto a Masaru, abriendo la puerta en menos de diez segundos solo para ver a un cansado Zuzu que parecía que en cualquier momento se iba a desmayar si no lo sostenía.
– Buenas tardes, tía Mitsuki, señor Masaru, les agradezco mucho la invitación inesperada, jaja...
> ¡Maldito nerd! Suena como la mierda misma, Tch. De seguro el muy estúpido ni ha descansado nada, estoy seguro. ¿Debería salir a verificar..? ¡No! ¿Qué acaso me estoy volviendo loco? ¡¿Yo, sintiendo lastima por ese patético nerd?! Pff... ridículo. <
– ¡¿Zuzu?! ¿Te encuentras bien? - Mitsuki sostuvo sus hombros para buscar una estabilidad, Masaru tragó saliva, conocía esa mirada, recuerda como a veces su esposa invitaba a Inko a su casa y está última tenía los mismos ojos que ahora tenía Izuku, lo cual era preocupante debido a... qué esos ojos pertenecían a largas jornadas sin dormir por su trabajo.
– ¡Por supuesto, tía Mitsuki! ¿Por qué la pregunta? Yo estoy de m-maravilla. - un escalofrío lo hizo estremecerse, una brisa fría acompañando su columna mientras el recuerdo amargo de la mirada de lástima de sus amigos volvía a su cabeza, haciéndole ver que tal vez les había arruinado la tarde con su cara de cansancio.
– Entra a casa, Zuzu, está empezando a atardecer y no quiero que pases frío. ¿Seguro estás bien? Inko volverá en cualquier momento-...
– Tranquila, tía Mitsuki, yo estoy bien, te lo juro, solo-... tuve algunos problemas con una tarea que dejaron de la UA, jaja, por más materia gris que usé; nada me sirvió y estoy atascado en un ejercicio. - explicó interrumpiendo a la rubia, Masaru juraría que por un instante percibió un atisbo de voz quebrada en su tono, sin embargo, no quería agobiar al muchacho y después de mirarse con Mitsuki unos segundos, decidieron no preguntar por esta vez.
> Sí clarooooo... y yo nací ayer, pedazo de brócoli, esa excusa es más barata que cualquier otra. 🙄 <
– ¡¡MOCOSO, BAJA AQUÍ EN ESTE INSTANTE!! - ordenó a gritos desde el piso de abajo, quería pedirle un favor a su hijo para Zuzu y Katsuki no necesitaba ser adivino para imaginar porque lo llamaban.
> ¡Puta vida! <
¡¡¡Ahhhh!!! Vamos a ver a Kacchan otra vez, por All Might, lo había extrañado tanto, pero TANTO que casi se me hace una eternidad la espera, jaja.
Medicate, Izuku 3, a este paso los personajes Yandere de los comics te van a quedar como anillo al dedo, o quién sabe, incluso peor que eso, Ick.
× Oh, vamos, yo también estoy ansioso por ver a Kacchan, él sigue siendo nuestra motivación para seguir adelante ¿verdad? ×
Así se habla. Solo tenemos que pasar, hacer el deber de matemáticas y ¡listo! Misión cumplida, jeje...
Los drogadictos no hablan.
De hecho, prácticamente todos hemos tomado esas pastillas felices, Izuku 2, relájate y no arruines la emoción.
Ojalá pudiéramos patearle el trasero con el One For All.
¡Izuku 2!
¡Izuku 2!
¡Ok, ok! Me retracto, ¿contentos? Pinches gays.
Gracias por el detalle, queridito. :)
– ¡¡NO QUIERO, VIEJA BRUJA!! ESTOY OCUPADO.
– ¿CÓMO ES QUÉ LE ESTÁS CONTESTANDO A TU PROPIA MADRE, MOCOSO DEL DEMONIO? BAJA AQUÍ EN ESTE INSTANTE ANTES DE QUE YO SUBA A BUSCARTE.
Eso, no dejes que te lleve la contraria, tía Mitsuki. Jajaja.
× Son escandalosos como siempre, los adoro. <3 ×
¿Verdad que sí? Su dinámica familiar es tan encantadora, incluso los gritos son cariñosos con ellos.
¿Qué? Ni por el putas, deja de decir estupideces, masoquista.
No sabes de lo que te pierdes por ser tan amargado con mi querido Kacchan~
Tch, y ni lo quiero saber. No te preocupes, por mí quédatelo para toda la vida, patético número 3.
~ Minutos más tarde en la cocina con Katsuki y Mitsuki ~
– ¿Qué es lo que quieres de mí, bruja? - preguntó el rubio con desinterés, pensando que no era tan importante el motivo de la llamada de su madre... qué equivocado estaba.
– Escucha, Katsuki, por primera vez en tu vida quiero que tomes lo que te voy a decir con pinzas, ¿me oíste? - la mirada de su madre era distinta, ¿de verdad estaba ocurriendo algo serio con Deku para que su madre se pusiera así?
> ¿Katsuki? Mmmmmm, la vieja no me llama por mi nombre muy a menudo... ¿ahora en que pendeja te metiste, maldito Deku? Carajo, por Dios que la paciencia con ese idiota se me está acabando. <
~ Con Izuku 1 y Masaru en la sala ~
– Que flor más bonita tienen como centro de mesa, tío Masaru, su decoración siempre es muy linda.
Tengo taaaaaanto sueño...
– ¿Te gustaría algo de té, Izuku?
– Si no es molestia. - sonrió suavemente, mirando su maleta y recordando el incidente del perro que lo atacó sin querer, ahora la situación le resultaba cómica al parecer.
× Continuará ×
(Lo siento, lamento haberlos dejado más de dos semanas sin capítulo nuevo, los quiero mucho, espero estén pasando una buena semana y segunda disculpa por el capítulo cortito :D)
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Doble opinión
FanfictionIzuku Midoriya, un chico de 16 años que va a la preparatoria más famosa de todo Japón: la UA, lugar especializado en convertir a jóvenes soñadores, en héroes capaces y justicieros, pero... ¿quien iba a imaginar que Izuku, mejor apodado Deku, podía n...
