Quiero matar a alguien...
¡Izuku 2! ¿Cómo vas a decir eso? Se supone que somos héroes, ¿no?
Ay vamos, solo uno más ¿sí? No seas un miedoso de mierda, quiero estirar un poco los brazos rompiendo los huesos de alguien más.
No podemos hacer eso, el toque de queda nos quita mucho tiempo, tendríamos que dejar mucha evidencia.
× Creo que ya nos ahorraron el trabajo, chicos. ×
¿Por?
× ¡Miren! Tenemos un invitado no deseado la tarde de hoy, jeje... ×
¡Epa! Así es que tiene que ser, este barrio de mala muerte terminó siendo bastante complaciente conmigo jaja.
Y yo que no quería ensuciarme las manos hoy.
¿Ese no es..?
Efectivamente, tal y como parecía, Izuku tenía un intruso en su casa, la puerta del apartamento andaba entreabierta y, por si fuera poco, se escuchaban pasos adentro y cosas moviéndose, posiblemente un ladrón ¿verdad?
Armándose de valor, el peliverde entró con sumo cuidadito de hacer algún sonido que pudiera alertar al intruso, tenía un nudo en el estómago, pero el deseo asesino de Izuku 2 lo motivaba a seguir adelante con un temblor en las manos. Aún así, Izuku 2 no parecía ser el único con sed de sangre, si no que Izuku 4 también parecía muy impaciente con la idea.
Y el pobre Izuku 1 que pensó que al fin tendría una versión suya sin nada extraño...
Eran alrededor de las 3PM, el toque de queda iniciaba a las 8PM, tenía cinco horas para encargarse de sacar por las buenas... o por las malas a quien se hubiera atrevido a entrar en su casa.
Revisó con sigilo la cocina y la sala, incluso su habitación, pero no encontró nada raro, no faltaba ningún objeto, lo que daba a entender que no se trataba de un robo, pero todavía le hacía falta revisar la habitación de su madre, aquella fuertemente ignorada por él desde que ella desapareció repentinamente. Respirando hondo, pisó con cautela el suelo de madera, rezando a All Might para que ninguno de los tablones fuera a crujir y dar señal de su presencia al misterioso intruso...
Se arrodilló frente a la puerta mal cerrada de la habitación de su mamá y miró concentrado por medio del pequeño hueco que dejaba la puerta, sus instintos naturales de querer salvar a todo mundo se hundieron a lo más profundo de su mente ante tal imagen tan...
Qué puto asco ese viejo decrépito.
No respeta propiedad ajena, ni siquiera de quien no está aquí ahora mismo.
× Cayó demasiado bajo con esto, incluso para alguien de su calaña, ¿no creen? ×
Ese malnacido.
Se estarán preguntando que vió exactamente nuestro pedazo de brócoli para enojarse ¿verdad? Bueno, digamos que Izuku 1 no se toma muy bien que digamos que entren al cuarto de su madre a manosearse con sus cosas, es decir, solo un demente se lo tomaría bien, un ser tan pacífico como Izuku 1 tiene un límite, uno que acaba de cruzar con mérito el mismo anciano que le tiro comentarios de mal gusto a su madre por años, a su tía Mitsuki también. El mismo al que le puso un clavo en las escaleras hace un tiempo como castigo.
– Ah... Sí~ justo ahí, perra... - aquel viejo verde se veía muy contento, con la luz de una vela como única fuente de visión para él, su mano grasosa y grande acariciaba su propia virilidad en un vaivén constante, teniendo los ojos puestos fijos en fotos, ropa y objetos de Inko. Este hombre jadeaba excitado mientras cargaba puesto un vestido de la peliverde.
Falta decir que aquella imagen sacó lo peor de todos los Izukus, esa escena les dió motivación, razones para hacer sufrir a ese ser tan repulsivo de una vez por todas.
Izuku 1 se levantó del suelo y caminó con paso fuerte hasta cerrar la puerta de salida con llave y candado, el sonido alertó y asustó al viejo, sabiendo que había sido captado infraganti su cuerpo se llenó de escalofríos.
× Tengo una idea, Izuku 1. ¿Podría empezar yo? Prometo que será algo muy bueno. ×
Adelante, esta vez cada uno tomará turnos.
En ese caso yo me pido el segundo turno.
¡Oye! Yo iba a pedir ese, animal.
No seas quejón, cariño, vamos a hacerlo en orden del mayor al menor, así mejor ¿no te parece?
Ya qué, como sea, entonces yo seré el tercer turno.
Está decidido, terminemos con esto.
Izuku 4 sonrió al tomar el control, entrando con gran presencia a la habitación de su madre sin nada más que una corbata en sus manos cicatrizadas. El viejo sufrió un espasmo, pero, diferente a lo que él esperaba, el peliverde pecoso no le atacó inicialmente, tampoco le gritó, sino que al contrario de todo pronóstico se arrodilló detrás de él y, sujetándolo de los hombros, susurró en su oído con un aliento cálido:
– Continúa, porfavor, quiero ver cómo terminas con lo que estabas haciendo. - esa maldita voz, el desgraciado sabía lo que hacía, Izuku 1 se indignó, pero los otros dos Izukus le dijeron que tuviera paciencia, así vería en acción a Izuku 4 comportarse como un auténtico enfermo.
– ¿N-N-No est-estás e-e-enojado con-conmigo?
– ¿Quién? ¿Yoooo..? ¡Por supuesto que no! ¿Por qué lo estaría? Me siento halagado de que mi madre te parezca tan linda para venir a mi casa a masturbarte, nunca había visto alguien tan valiente y lindo al mismo tiempo. - la voz de Izuku 4 aparentaba sonar inocente, incluso al viejo se le hacía la ilusión de escucharlo un poco de tono afeminado fingido, pero no le tomó importancia, esta era su oportunidad de oro.
~ 2 minutos más tarde ~
– Ah, ah, ah... Ay sí~, justo ahí, allí mismo~ - el viejo se encontraba al límite, Izuku 4 se dió cuenta y su linda sonrisa inocente se mantuvo en alto, sacó a escondidas un clip 📎 de su bolsillo del pantalón y preguntó juguetón:
– ¿Ya casi terminas? - imitó la voz de su madre cómo mejor pudo, el viejo soltó un grito ahogado cuando el atrevido peliverde tomó su virilidad con seguridad, extasiado, pensó en agradecer que le ayudara a tener un orgasmo, pero se congeló al sentir...
× Continuará ×
(Ya me hacía falta hacer que Izuku matara a alguien la verdad, ¿alguna idea de lo que va a pasar en el siguiente capítulo? Los estaré leyendo).
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Doble opinión
FanfictionIzuku Midoriya, un chico de 16 años que va a la preparatoria más famosa de todo Japón: la UA, lugar especializado en convertir a jóvenes soñadores, en héroes capaces y justicieros, pero... ¿quien iba a imaginar que Izuku, mejor apodado Deku, podía n...
