Capítulo 71

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- ¿Al final que ocurrió con el One For All, Deku? - Izuku casi se atraganta con su té al escuchar dicha pregunta, poniéndose nervioso al instante. Tragó saliva antes de contestar:

- M-Más o menos, Kacchan, todavía tengo mucho en que mejorar, por ejemplo, mis huesos siguen siendo fáciles de romper si llego a usar el One For All. E-Es complicado de explicar, pero es como un microondas. - Izuku 1 miró su antebrazo, viendo algunas cicatrices sobre su piel, Kacchan le siguió la mirada con discreción, aquellas cicatrices ¿habían sido por culpa del quirk o por otra cosa..?

No había forma de comprobarlo.

Izuku siempre ocultó sus brazos en la secundaria, incluso en clases de gimnasia el muy misterioso se traía unas mangas sueltas con las que se cubría, el rubio nunca se atrevió a hacer la gran pregunta, pero la duda siempre estuvo allí.

- ¿Ha? ¿Y qué tiene que ver un estúpido microondas con el One For All, Deku? - Katsuki alzó una ceja, sin entender bien la explicación del pecoso en primera instancia.

Lo explicas para la mierda, Izuku 1, porfavor nunca seas profesor, no me gustaría ver a la siguiente generación siendo igual de idiota que tú.

× Que malo. 😋×

El cabello de Kacchan se ve más puntiagudo el día de hoy, si llegará a cortar yo con gusto gastaría todo lo que tenemos en comprar curitas con tal de tocar ese hermoso pelo...

Eres tan malditamente insufrible, ¿lo sabías?

Sin rencores, cariño.

- Osea, digamos que el poder del One For All está dentro de un microondas, esa carga de poder se retiene dentro y cada vez que activo mi quirk es como si lo que está dentro del microondas estallara; en repercusión mis huesos no soportan esa cantidad de presión y se rompen, se tuercen y demás, tratando de ordenar mi horario: llegué a la conclusión de que si manejo mi tiempo al pie de la letra, tengo dos horas después de la escuela para entrenar y ganar más fuerza, con esto planeo crear algo que me ayude a manejar esa fuerza, no sé todavía cómo, pero estoy seguro que en algún punto mis huesos dejarán de romperse... - Y allí estaba de nuevo, ignorando los extraños comportamientos que el rubio había estado notando en el peliverde, su maña de murmurar al hablar de un tema era claro indicativo de su personalidad obsesiva y atentamente observadora.

Katsuki lo escuchó un par de minutos, haciendo su tarea concentrado con el sonido de la cálida voz del pecoso de fondo, hasta que se repente...













































Se detuvo sin previo aviso.

¿Pasó algo, querido?

Milagro que te callaste.

¿Será que lo aburro?

× ¡Ni idea! Kacchan no es muy expresivo a excepción de cuando está enojado. ×

Cualquiera se aburría con lo fácil que es cansarse de ti.

- ¿Qué pasa, Deku de mierda? - Katsuki alzó la vista al instante, viendo que el pecoso apenas comenzaba su tarea. El ambiente se puso tenso ante la falta de respuestas del peliverde.

- ... -

- ¡¡TE ESTOY HABLANDO, IMBÉCIL!! ¿ACASO TE CREES MEJOR QUE YO COMO PARA IGNORARME? - Puso su pie sobre la mesa, tomando la camisa de Izuku y generando explosiones pequeñas en su mano libre.

Genial. Ya se enojó este adefesio.

No llames a mi Kacchan así, Izuku 2, deberías saber ya cómo es él.

Izuku 1 tembló indefenso, acostumbrado a ser golpeado; cerró los ojos con fuerza, esperando en cualquier momento recibir la explosión en la cara, Katsuki miró aquella expresión y de inmediato un flash back vino a su mente:

(En la escuela secundaria, hora de la salida)
- ¡Kacchan, devuélveme eso! Porfavor. - Izuku se acercó al rubio, tratando de recuperar una hoja donde había hecho múltiples apuntes de All Might como no era de extrañarse.
- Por supuesto que no, Deku patético, mira que tenemos aquí. Jajaja. - se burló sarcástico, revisando aquellas notas con concentración fingida, tomó la hoja de cada esquina superior para empezar a rasgar el papel y allí fue que pudo ver... Esa expresión, no parecía ser Deku: aquellos ojos vacíos llenos únicamente de odio. Ver esa cara en el que normalmente era un llorón patético le sacó un escalofrío que le hizo enojar.
- ¡VETE A LA MIERDA CON TUS ESTUPIDECES, DEKU! - el rubio lanzó una explosión a la cara del pecoso, el golpe pareció hacerlo reaccionar gracias a que sus ojos cambiaron de estar llenos de ira a puro terror.
- ¡Au! ¡Lo siento mucho, Kacchan! Perdóname. - se disculpó para evitar más golpes, algo que lamentablemente no le funcionaría.
- Si claro, ahora vas a servir para darle forma a mis zapatos, Deku. - sonrió maldadoso, poco antes de agarrar a patadas al peliverde hasta que se sintió satisfecho.
(Fin del flash back)

A pesar del recuerdo vívido en la mente de Katsuki, su objetivo no se retrasó más de dos segundos y aún así lanzó la agresión contra el contrario, haciendo que este cayera de espaldas al suelo, sosteniéndose la nariz adolorido.

- ¡Ah! Perdón, Kacchan, solamente me distraje un momento. - se arrastró hacía atrás, encontrándose con la pared fría a sus espaldas.

¡Por All Might que no me vaya a golpear más!

No me jodas, desaparece Inko y ahora nos maltrata este pendejo, qué porquería.

Ahora tiene más fuerza que antes.

× Creo que nos van a romper la nariz. 😔×

> ¡¿Por qué demonios se disculpa por todo?! Maldito Deku. <

- Ugh. Me largo, no tengo tiempo para esto. - se levantó por completo y se organizó su camisa, todo parecía terminar ahí... ¿Verdad?

- ¡¡¿HMHHHM?!! - Un sonido sordo en la habitación de Inko Midoriya, un jarrón pareció romperse en aquella habitación, pero... se supone que Izuku estaba viviendo sólo desde que Inko desapareció.

Katsuki giró rápidamente para ver la reacción de Deku, jamás lo admitiría, pero dicha mirada lo congeló, aún si no era dirigida para él. Izuku tenía los ojos fijos en el pasillo, viendo donde estaba la habitación de su madre, sus pupilas dilatadas y con el ceño fruncido ligeramente, el pecoso volteó a ver al rubio y sus ojos inmediatamente se suavizaron a la amabilidad más pura del mundo.

- Ya vengo, dame un momento, Kacchan~ - habló cantarín, con una sonrisa de extraña tranquilidad aparente, se levantó rápido del suelo y entró con pasos rapidísimos y fuertes a la habitación de su madre, cerrando con un portazo y dejando al rubio estupefacto.

> ¡¿Pero que carajo?! <

× Continuará ×

(Buenas, buenas, he vuelto otra vez, andaba en semana de exámenes y presentando trabajos del colegio, me disculpó por la demora una vez más, pero mejor tarde que nunca ¿no? Díganme cómo han estado, los estaré leyendo).

Doble opinión Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora