Capítulo 44 "Su novio"

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ALLYSON:


— ¿Liam?— susurré, levantando la cabeza para poder ver a Liam.

—Dime— dejando de mover su mano por mi espalda, él me miró.

—Te quiero— dije sin dudarlo un solo segundo, lo dije porque sentí que Liam necesitaba escuchar eso, sentía que Liam necesitaba cariño.

Sus músculos se tensaron debajo de mí, cosa que me hizo querer apartarme. Él me agarró del brazo sin darme el tiempo suficiente para reaccionar y en un momento, me encontré en la misma posición.

No me dijo nada, tampoco me esperaba alguna respuesta, yo solo quería que él supiera que no estaba solo.

— ¿Podemos intentar estar bien por una vez?— susurré. Logré separarme de él y me puse de rodillas a su lado. Liam me miró y agarró suavemente mi mano. —Todo esto ha sido una locura, desde el principio, no estaría mal un poco de tranquilidad— sonreí.

—Allyson, yo...—

—Juntos, Liam. Lo último que quiero y necesito ahora mismo es que tú también quieras dejarme sola—

— ¿Yo también?— él frunció el ceño, me pareció extremadamente tierno y sonreí.

—Mi hermano vive ahora a tres horas de distancia, con su nueva novia— Hice que Liam soltara mi mano para poder agarrar yo la suya. —Mi madre y su novio apenas están en casa— levanté los hombros. —Supongo que eso de trabajar en un hospital, salvando las vidas de otras personas es más importante que estar en casa conmigo— tiré ligeramente de su mano para hacer que se siente, y estar así más cerca de mí. —Y hace días que mi mejor amiga no me llama para quedar—

La habitación se inundó de silencio mientras Liam se ponía de rodillas delante de mí. Puso sus dos manos sobre mis mejillas, teniendo cuidado de no hacer demasiada presión sobre una de ellas y pasó uno de sus dedos por encima de mis labios.

— ¿Por qué sigues confiando en mí después de todo?— él preguntó, mirándome a los ojos. —Creo que te ha quedado bastante claro lo jodida que está mi vida—

—Han pasado muchas cosas, sí, pero siempre has estado ahí para ayudarme— susurré, colocando mis brazos alrededor de su cuello. —No eres un monstruo, Liam, sé que tú lo piensas, pero no es así— puso sus manos sobre mi cintura y me arrastró más cerca de él. —Y me encantan estos momentos, me gusta estar contigo porque es cuando siento que todos los problemas desaparecen—

Juntó su frente con la mía, la verdad es que me sentía un poco avergonzada por haber dejado salir mi lado más cursi. Pero Liam necesitaba escuchar eso. Necesitaba saber que no todo es negro.

Me miró a los ojos antes de besarme y una vez más los escalofríos volvieron a mí.

—No merezco a alguien como tú— susurró. Levantó ligeramente mi camiseta y dejó sus manos sobre mi cintura de nuevo.

—Tienes razón, te mereces a alguien mucho mejor. Pero de momento te tendrás que conformarte conmigo— reí, pero por lo visto a él no le hizo la misma gracia que a mí.

Puso sus manos sobre mis hombros e hizo fuerza hacia abajo, para hacerme tumbar de nuevo sobre la cama. Me dejé caer sobre la almohada y sonreí cuando Liam se agachó por encima de mí para darme otro beso.

—Vamos a dormir, tienes que descansar— no protesté, le di la espalda a Liam y esperé a que él me rodeara con su brazo para llevarme más cerca de él, como lo hacía de costumbre.

Dejé descansar una de mis manos sobre la suya y empecé a dibujar círculos invisibles sobre su muñeca.

— ¿Sabes? Mi hermano siempre duerme así conmigo cuando algo me asusta por la noche. Es una costumbre que tenemos desde pequeños— sonreí al recordar a la mini yo, sintiéndome totalmente protegida sabiendo que mi hermano estaba al lado.

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