Capítulo 73: Contrato.

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Ese hombre le pasó una carpeta donde estaba todo el contrato que Royer dejó que leyera por su cuenta, Christian la tomó y se quedó algo fastidiado al ver todo lo que estaba escrito. Frunció el seño cuando sus ojos llegaron cierta frase.

—¿Setenta, treinta? La mayoría para la empresa. —tiró la carpeta sobre la mesa y se cruzó de brazos—. No puedo aceptar algo así. —Royer movió los ojos hacia él.

—La empresa no puede aceptar algún otro trato.

—¿Quiere que trabaje sin descanso para darle la mayoría de mi ganancia?

—Básicamente.

—No es justo para nadie.

—Christian, escucha... Eres nuevo en esto no todo puede caerte bien.

—Puedo vivir sin tener una empresa. No es algo ni siquiera pensable.

—Eso ya dependería de ti pero Royer ya no podría representarte.

—Entonces dejaría de formar parte de la agencia. —dijo Royer cruzando sus brazos.

—No puedes renunciar, Royer, por favor.

—Christian me da más ganancias en una semana que está agencia en un año. —se levantó de la silla y miró a Christian—. ¿Nos vamos?

Christian se levantó de la silla y ambos salieron del edificio. Christian sonrió cuando estaban llegando a su auto y Royer lo miró confundido.

—Duró menos está reunión de lo que pensé.

—Si...

—¿Renunciaste por mi?

—No es muy importante, Christian.

—Ahora estás sin agencia. —Royer le sonrió y cruzó un brazo por su cuello.

—No hubiera renunciado si no hubiera tenido un seguro.

Christian miró con extrañeza el edificio nuevo frente a él. Entraron y enseguida los dirigieron a la oficina del jefe. Ese extraño hombre se veía impaciente por ellos que apenas los vió se levantó de la silla yendo hacia ellos para saludarlos.

—Royer, bienvenido. —le dijo entusiasmado y estrecho su mano—. Y este debe ser Christian Adish. —le estrechó la mano también—. Estuve pensando que no vendrían.

—Se nos hizo un poco tarde.

—Tomen asiento. Podemos servirles algo de tomar si gustan.

—No, gracias. Mejor iremos directo al grano.

—Si, claro. Cómo prefieran.

Royer había estado planeando su renuncia desde meses atrás, en algún punto de su vida creyó que debía priorizar a Christian por encima de todos. Él le daba cierta estabilidad a la cual no estaba acostumbrado pero podía tolerarlo. Servirle de secretario y representante le daba dinero, el generoso sueldo que Jim le hacía llegar a la semana por mantener vigilado a Christian lo hacía ponerlo en un alto pedestal del cual no pensaba bajarlo.

Por culpa de eso ahora estaban en otra agencia para que los contrataran a ambos. El hombre frente a ellos dueño de esa agencia se había vuelto muy insistente por querer tener a Christian en su catálogo. Se notaba su sed, aunque su antiguo jefe también se habia dado cuenta de la subida en las estadísticas desde que comenzó a trabajar con Christian, no fue capaz de torcer un poco su brazo, en cambio...

—Setenta, treinta. Es algo bastante excesivo. —Royer apretó su mandíbula manteniendo en su cuerpo cierta tranquilidad.

—No es algo excesivo. —le respondió Christian enseguida—. Realmente lo único que tendría que hacer sería conseguirme buenos trabajos y jamás tendrá que quejarse de un contrato con ese desnivel. También podría aportar quizás un poco de mi propio dinero.

Darkness Behind The Glow. TRILOGÍA [DESPUÉS DE TÚ MUERTE].Donde viven las historias. Descúbrelo ahora