Capítulo 20: Disculpa.

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-¿Antipsícotico? -dijo un oficial mirando con detenimiento el pequeño frasco-. ¿Es suyo?

Ya en la comisaría lo dejaron en un cuarto encerrado por cinco horas esposado. Justo cuando comenzaba a perder la cordura un policía entro en el cuarto y comenzó a interrogarlo.

-Si.

-¿Para que?

-Pues... ¿Para que cree usted que es un 'antipsícotico'? -dijo fastidiado. El oficial lo miro-. Yo creo que es una pregunta bastante tonta, ¿no cree?

-¿Lo que hay adentro del frasco es lo que dice en la etiqueta?

-Claro.

-¿Para que las usa?

-No creo que deba darle ese tipo de información sin mi abogado presente.

-¿Tiene un abogado?

-Claro.

-¿Cuántos años tienes?

-Debería llamar a mi abogado. Si es que quiere hacer algo con su vida oficial.

-Yo te conozco, estuviste en un problemas hace unos meses.

-Si, porque mi hermana me golpeó y me mandó al hospital.

-Pudiste haber evitado eso, era en defensa propia.

-Jamás tocaría a una mujer.

...

-¿Ahora que hiciste?

-Santi hola. -dijo tiernamente-. ¿Porque tardaste tanto?

-Porque vivo bastante lejos si lo olvidaste. No me llames así y dime qué pasa.

-Deberías preguntarle a él. -el oficial sintió un escalofrío cuando ese hombre lo miró, sabía reconocer cuando un potencial peligro estaba cerca.

-Soy Santiago Suárez, soy el abogado de la familia Adish.

-Los arrestamos en la avenida ya que estaba conduciendo de forma errática y además en contra vía. Y conseguimos unos medicamentos extraños en su auto. -le dijo. Santiago miro a Christian, suspiró y se sentó.

-Mi cliente tiene un enfermedad mental desde niño. Esos pastillas son antipsícoticos, lo que lo ayuda a estar tranquilo.

-¿Para que sirven?

-Para poder dormir.

-Si, para dormir. Puedo pasar días quizás semanas sin poder dormir bien. -dijo Christian sonriendo.

-Cállate. -exigió Santiago. Christian resopló y se recostó al espaldas de la silla-. No creo que haya ningún problema ya que todos los medicamentos que se administra vienen con una estricta receta médica y las consume de forma supervisada por su tutor legal... -Christian rodó los ojos-. Que es Lucas.

-Maldito, Lucas. -susurró. Ambas personas lo miraron. Santiago frunció el seño y volvió a mirar al oficial, algo había pasado con Lucas.

-En fin, todo debería estar bien, así que... ¿Podemos irnos?

-Si, claro. Disculpe la molestia. -dijo y le quitó las esposas a Christian. Ambos se levantaron y salieron de la comisaría.

...

Cerca de las seis de la tarde ambos estaban afuera de un cafetería cada uno con un café en la mano.

-¿Lucas sabe de esto?

-No. Por suerte la llamada que hicieron a tu casa la contestó Harri. Él le dijo a Royer y él me dijo a mi. Y supongo que Harri no le dijo a Lucas.

-Nah... -dijo, bebió un sorbo de su café- Ellos no se hablan. Son como el agua y el aceite. ¿Dónde está mi auto?

Darkness Behind The Glow. TRILOGÍA [DESPUÉS DE TÚ MUERTE].Donde viven las historias. Descúbrelo ahora