°°°
Tomás Maravilla (o de las interesantes (no)conversaciones que tienen lugar en pasillos oscuros de casas abandonadas).
°°°
Hogsmeade, Escocia, Reino Unido.
Sábado 18 de abril, 1995.
15:50 hrs.
Tom siempre fue un espécimen curioso, la verdad.
Las primeras tres semanas de nuestra relación el vato apenas me tocaba porque le daba corte. Es que ustedes no entienden porque esa es una parte muy grande e importante que omití de mi estancia allá, y aunque la he mencionada esporádicamente un par de veces, no le he puesto importancia per se e igual no lo hayan... captado como tal, digamos.
Long story short; Tom me acosaba (muy fuertemente) y digamos que medio me hacía bullying. No bullying como tal así súper heavy, pero pues con el acoso era ya suficiente, la verdad.
No voy a entrar en detalles, pero hubo una vez que Daren lo frenó físicamente porque era too much. Y pues si han captado cómo es Daren hasta el momento, igual se imaginan que no se mete en esas cosas y le vale verga todo y todos. Así que el que se haya metido él a «defenderme», específicamente involucrarse físicamente en vez de sólo decírselo por Legeremancia o algo así, pues sí era una proeza e indicaba lo heavy del asunto.
Así que Tom el tema del contacto físico, las emociones y, sobre todo, las disculpas y el remordimiento lo llevaba mal. Bastante.
Aunque hacía pequeñas cosas. Como abrazos, por ejemplo. Abrazos al estilo de Tom, claro está, Merlín no lo cachase abrazando a una persona como un ser humano decente. Y luego habían otras cosas como actos de servicio (que hacía medio a escondidas porque Salazar lo librase de verse descubierto siendo una pareja responsablemente afectiva y presente), o detalles (en plan regalos, a los cuales les agregaba cartas, pero sin el nombre. Como si yo no supiese cómo era su estilo gramatical (ya que la letra de todos ellos era muy parecida debido a que tuvieron la misma educación y pues todo el show de que eran súper perfectos y sincronizados entre ellos. Pero cada uno tenía su estilo) porque Hécate lo salvase de que yo me enterase que le importaba).
Y bueno, así iba.
el verdadero Tom core
Era chistoso, si me preguntan. Y lindo.
Porque se preocupaba... a su manera, pero pues se preocupaba.
A lo que voy con todo este show, es que en todo el tiempo que anduvimos saliendo (tres semanas) no nos habíamos besado. Ni de pico. A mí me daba pena y seguía un poco... curiosa por lo que había pasado, y él pues se sentía apenado y arrepentido... a medias. Al estilo Tom, digamos. Así que ninguno había hecho un movimiento claro para llegar a ello. Nos manteníamos en la línea segura de toques esporádicos, besitos en la frente/mejillas y abrazos al estilo Tom.
Más o menos por todo esto que les conté es por lo que dije lo del capítulo anterior, lo de que nos estábamos encontrando mucho.
La cuestión es que, durante la semana, Tom y yo, ya que nos sentábamos juntos a las horas de la comida, caminábamos juntos cuando a ellos les daba por recordarle a la escuela sobre su posición social, y dormíamos juntos ya que, al parecer, mi cuarto era ahora zona de todos, pues nos acercamos bastante y la (mala) tensión entre nosotros disminuyó un poco. Al menos sosteníamos una conversación decente sin intentar escapar a los dos segundos o sin silencios incómodos.
ESTÁS LEYENDO
Hogwarts Hoe
Fanfiction❝ 𝕳𝖎𝖗𝖆𝖊𝖙𝖍, 𝖊𝖘 𝖚𝖓 𝖘𝖊𝖓𝖙𝖎𝖒𝖎𝖊𝖓𝖙𝖔 𝖗𝖊𝖑𝖆𝖈𝖎𝖔𝖓𝖆𝖉𝖔 𝖈𝖔𝖓 𝖑𝖆 𝖆𝖓̃𝖔𝖗𝖆𝖓𝖟𝖆 𝖉𝖊 𝖚𝖓 "𝖍𝖔𝖌𝖆𝖗" 𝖊𝖓 𝖊𝖑 𝖖𝖚𝖊 𝖓𝖚𝖓𝖈𝖆 𝖍𝖆𝖘 𝖊𝖘𝖙𝖆𝖉𝖔, 𝖆𝖑 𝖖𝖚𝖊 𝖓𝖔 𝖕𝖚𝖊𝖉𝖊𝖘 𝖛𝖔𝖑𝖛𝖊𝖗 𝖔 𝖖𝖚𝖊 𝖓𝖚𝖓𝖈𝖆 𝖊𝖝𝖎𝖘�...
