Capitulo 27

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Belia Moretti

El reloj comienza a acercarse al conteo del mensaje, las manecillas parecen moverse con más lentitud de lo habitual, y, aun así, cada segundo que pasa hace que todo me pese aún más. Mis manos sudan y la cabeza me palpita como si estuviera a punto de estallar.

¿Qué demonios significa ese mensaje?

Miro a Erika que se mantiene con Einer quien tiene la mirada fija en el celular para el momento en que, entre la llamada, respiro hondo buscando una pequeña calma, este mensaje es la única pista que tengo y si fallamos...

Mis pensamientos se detienen al escuchar el sonido de una llamada entrante, nuestras miradas se clavan en el celular y es Bianca quien lo toma, nadie puede reconocer mi voz.

Busca mi mirada y asiento dandole la señal para que hable.

— ¿Quién habla? — pregunta ella

La voz del otro lado esta distorsionada, un sonido mecánico que no da a lugar de ser identificada.

— Un gusto doña de la Cosa Nostra — suelta una risa — Debo decir que el Capi di tutti ha sabido mantenerse vivo

— ¿Qué quieres?

Hay silencio durante unos segundos.

— Es sencillo doña — habla — Usted vendrá sola, la ubicación le llegará pronto. No debo recordarle que cualquier movimiento fuera de lo indicado será la última oportunidad de ver a quien busca.

Esas palabras hacen que el ambiente cambie totalmente, porque es un maldito suicidio. Bianca levanta la vista y me busca, trago grueso y a pesar que mi hermana me toma del brazo termino asintiendo lentamente para que continue

— ¿Como sabemos que está vivo? — increpa ella con calma

— Tendrá su prueba cuando sea necesario, por ahora solo le queda confiar — cierran la llamada y todos permanecemos en silencio.

La sangre me hierve tratando de encontrar un sentido a esto, es un total riesgo y ni siquiera me volteo a mirar a Einer porque es una causa perdida preguntar si dio con alguna ubicación.

— Preparen todo, y reúnan a los hombres más confiables que tengamos, si vamos a jugar su juego — hablo con firmeza — Sera bajo nuestras reglas.

— ¿Acaso perdiste la cabeza? — comienza a reclamar Meyer — No voy a permitir...

— ¡Tú no eres nadie! — exploto — Solo cumple la puta orden que te doy y sin poner peros.

Meyer guarda silencio con el rostro endurecido por la humillación, pero no dice nada. Su mirada cruza con la mía un instante, puedo ver la ira ardiendo en sus ojos, no me importa, no hay espacio para discusiones inútiles.

— ¿Qué estas esperando? — espeto — Haz lo que dije

Sin decir una palabra me da la espalda para salir de la sala y mi hermana se acerca con la expresión de preocupación en su rostro.

— Esto es un riesgo enorme Belia

La miro directamente a los ojos

— Es nuestro padre — suspiro — No hay opción, si no tomamos el control ellos lo harán y no pienso perder a Osiel

Ella asiente y sale junto con el resto alistar todo, tomo el celular en el momento que vuelve a sonar y es la ubicación en la que debo estar dentro de dos horas.


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Inevitable DestrucciónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora