Capitulo 42

73 2 0
                                        

Erika Moretti

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Erika Moretti

Osiel no deja de verificar por su propia cuenta que esté totalmente sana. Su mirada fulmina al hombre que, a unos, pasos, sigue hablando por teléfono, dando órdenes para investigar quien nos atacó.

— ¿Qué demonios hacías con el cuñado de tu hermana? — indaga molesto — ¡¿Ya olvidaste lo que paso hace unos meses!? ¿Te debo recordar que Jetmir no ha sido atrapado?

— Papá... — busco tranquilizarlo

— ¡No, Erika! — busca mi mirada, su voz se quiebra por la frustración — No necesito perder otra hija... ¿Acaso no entiendes? ¡No sabemos nada de tu hermana, cada noche me culpo, preguntándome como estará ella...

Suspiro porque es una pelea perdida, no entenderá razones y yo tampoco estoy de ánimo para explicarle. Necesito buscar la manera de salir sin que él se dé cuenta para poder ver al médico y verificar el estado de mi bebé.

— Marcia — le habla a mi nana — Busca a Armani y dile que verifique donde se encuentra Meyer...

Frunzo el ceño al oír su nombre.

— ¿Crees que...?

— Su padre está en los calabozos siendo torturado — una mueca aparece en mi rostro por sus palabras — No me sorprendería si el fuera el causante de lo sucedido...

Una tos fingida interrumpe nuestra conversación sin embargo no me volteo.

— ¿Qué hacías con mi hija?

— Pregúntaselo a ella

Osiel me hace a un lado yéndose contra Benroy, lo amenaza mientras lo señala hacia el pecho, aun así, el padre de mi hijo no dice nada. Solo me observa, así mismo como lo hago yo.

Su mirada viaja entre mi vientre y mi padre, solo entonces es que entiendo su pregunta silenciosa consiguiendo que asienta con mi cabeza.

— Te lo estoy preguntando a ti — suelta molesto enfrentándolo —Benroy ni siquiera puedo entender que haces aquí, pensé que tu hermano era el que te había mandado con información de Belia ya que tuvo el descaro de sacarla de Italia ¡Es de Belia quien hablamos! ¡Ahora atacan a Erika y no puedo comprender como demonios es que tú y ella...!

— Erika está embarazada

Corta sus alegatos dejándolo mudo. Trago grueso cuando voltea totalmente en shock, su mirada perdida se posa sobre mi rostro lentamente bajándola hasta mi vientre, el cual aún no muestra nada.

— ¿Qué...?

— Vas a ser abuelo Osiel Moretti — le digo con una sonrisa temblorosa — ¿Sorpresa?

No se acerca, solo se tapa el rostro con sus manos tomando una respiración profunda.

— ¿Papá...? ¿Estas bien?

Su mirada penetrante se posa sobre mí y es rápido al caminar hacia mi causando que dé un paso atrás.

— ¿Estas segura?

Asiento

— Maldición... — murmura mientras me abraza — Estoy feliz por ti hija ¿Un nieto? Pero... ¿No podías elegir a alguien más que no sea un Accardi? Suficientes dolores de cabeza estoy pasando con Seth para que quieras que los pase con Benroy

El mencionado solo enarca una ceja en dirección a Osiel mientras yo río abrazándolo con las emociones colapsando en mi interior. No era la manera en la que quería decírselo, pero... el que este feliz y no me recrimine por quien es el padre es más que suficiente.

Le doy un beso en la mejilla y el une nuestras frentes.

— ¿Cuánto tiempo tienes?

— Un mes — hablo feliz — No quiero que nadie sepa aún de mi estado, que quede entre nosotros, estamos en guerra y me volveré el blanco más importante de ahora en más porque este bebe asegura la alianza entre...

— Buenas tardes

La voz que retumba en la oficina me deja fría, todo mi cuerpo se tensa junto con el de Osiel. Su voz sigue siendo la misma, no logro verla debido a que mi padre me tapa al voltearse.

Doy un paso al costado y la imagen de mi hermana me golpea. Esta aquí y...

Esta diferente, su mirada, su aura, todo en ella me dice que ha cambiado. Mi cuñado no está junto a ella, sin embargo, Belia nos recorre a todos de arriba hacia abajo, y no sé cómo tomar eso.

— Veo que no me esperaban — suelta con la voz tensa — ¿Como has estado papá? ¿Me extrañaste?

— Veo que no me esperaban — suelta con la voz tensa — ¿Como has estado papá? ¿Me extrañaste?

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Inevitable DestrucciónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora