Capitulo 41

49 3 0
                                        


Erika Moretti

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Erika Moretti

Suspiro con la respuesta que me da Bianca sobre el trato que me mantenía nerviosa. Las cosas se han mantenido con una calma que realmente me inquieta, mis contactos me han dicho que la FIMP ha estado buscando atrapar a Jetmir.

Mi papá no ha logrado contactar nuevamente a Seth, sin embargo, en Italia no esta ya que su hermano es el que le está haciendo frente al problema que tuvieron hace poco con un cargamento.

Los pedidos de los venenos que Belia ha creado han crecido de una manera caótica, sin embargo, me ha tocado rechazar ofertas de millones de dólares ya que ella puso un límite de venta.

Mi celular vuelve a vibrar con otro mensaje. Frunzo el ceño al ver la dirección en la que me ha citado, nos hemos estado viendo estos meses a escondidas de todos, sin levantar sospechas.

Me levanto para observarme en el espejo, acomodo las arrugas visibles y tomo mis dos armas para salir de la habitación, al igual que la bolsa que se ha mantenido escondida en el fondo de mi armario.

— ¿Erika?

La voz de Meyer me detiene. Lleva una semana que regreso, sigo sin confiar en él después de lo que su padre hizo, a pesar de que Osiel me ha hablado de que deje caer los muros que he levantado en su contra, no lo hago.

No después de lo que paso.

— ¿Qué?

— ¿A dónde vas? — me volteo — ¿Tienes alguna reunión que...

— No te interesa — murmuro de mala gana — Encárgate de verificar que los que han pedido nuestra protección han realizado el debido pago, sino ya sabes que hacer

— ¿Llevarás nuestros hombres de seguridad?

Niego.

— No necesito — su mirada se desvía a lo que mantengo en mi mano — Encárgate de lo que te dije, regresaré más tarde.

***

Su mirada sobre mí me quema completamente, siento que puede ver a través de mí, leer mi mente. Esto era algo que no podía pasar, estaba prohibido permitirnos. Una noche y un maldito descuido fue suficiente para dar marcha a todo... entre nosotros.

— ¿Me traes información sobre mi hermana?

Su mano va a mi cintura llevándome contra él, su aliento roza mi piel antes de dejar un beso suave en mi cuello haciéndome estremecer y odiándolo por eso.

— Al menos podrías saludarme ¿No? — habla en tono irónico — Recuerda que mi lealtad esta con él. Que ella sea tu hermana, y tu... mía, no quiere decir que te voy a decir todo lo que pasa en mi organización.

— No soy tuya — respondo seca — Hablo enserio

No contesta, pero su atención va hacia lo que tengo en mi mano envuelto con fuerza entre mis dedos. Sus labios se curvan en una sonrisa ladeada, desconfiada... creyendo seguro que es una amenaza... o una despedida.

Es nuestra sentencia de muerte.

— ¿Por qué me citaste si no traías lo que quería escuchar? — me alejo de su agarre — No me escribas a menos que tengas lo que busco

Doy un paso atrás con el corazón en un puño. Realmente esperaba entregarle esto, sin embargo, el querer la ubicación de Belia es lo que más me interesa, es lo que encasilla la lista de prioridades.

— Erika...

Su voz apenas roza mi oído cuando me toma del brazo con fuerza y no veo que sucede, me lleva contra su pecho sin darme a tiempo de protestar.

Las balas silban a nuestro alrededor, noto las sombras ente los árboles moviéndose rápidamente, su cuerpo es el que me cubre mientras dispara por encima de mí, el estruendo de su arma retumba en mi pecho y por segundos el miedo me toma.

No quiero perderlo... no ahora...

— ¡Maldición! —suelto, sacando mi glock

Apunto con disparos certeros que los comienzan a mandar debajo de apoco, uno a uno cae. El hombre junto a mí no suaviza el agarre ni siquiera cuando parece que no hay peligro. El aroma a pólvora se mezcla con la humedad del bosque.

De reojo capto movimiento y levanto el arma soltando el disparo que hace caer al último que buscaba matar a Benroy. Mi respiración esta acelerada, siento mi corazón salir en cualquier momento, la funda está en el suelo, sin daño. Nada lo que permanecía dentro se ha salido, sin embargo, mi temor es que se haya daño su contenido.

— ¿Qué demonios acaba de pasar? — masculla entre dientes — ¿Alguien sabía que te encontrarías conmigo?

Niego tragando grueso.

Mis ojos se conectan a los suyos, sus ojos marrones oscuro parecían aferrarse a mí queriendo asegurar que estaba bien, notaba la ligera tensión en su mandíbula y la lucha interior queriendo ocultar la preocupación.

— ¿Estas bien?

Me atrevo a preguntar mientras el levanta lo que traje conmigo.

— ¿Qué es esto?

— Ábrelo

Su mirada vuelve a conectar conmigo sin embargo ahora con duda y con una rigidez en los hombros. Poco a poco fue abriendo la bolsa, cuando lo hizo escaneo su contenido causando enseguida una tensión en el cuerpo notoria.

Lo observo tragar grueso a la vez que evita mirarme, sin embargo, yo sí que lo observo atenta. Lo primero que hace es sacar el pequeño papel que había ubicado con mi letra, donde mis palabras eran muy claras.

"De todas las marcas que prometiste dejar, esta es la única que no puedo borrar. Lo inevitable sucedió... así que dentro de nueve meses tendrás un nuevo miembro en tu organización"

— ¿Estas...

Asiento con las lágrimas apoderándose de mí.

— Estoy embarazada Benroy... — suelto con la voz quebrada — Espero un hijo tuyo.

 — suelto con la voz quebrada — Espero un hijo tuyo

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Inevitable DestrucciónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora