Capitulo 26

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Osiel Moretti

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Osiel Moretti

Mi auto se estaciona y bajo al mismo tiempo que Oliver. Desde que mi hija tomo el cargo soy consciente que la voz de que una mujer está a la cabeza de la Mafia Cosa Nostra

La villa en la que nos detenemos está rodeada de vegetación, la adquirí cuando Erika cumplió su primer año de vida trayéndola a este lugar para que disfrute junto con su hermana en la piscina sin tener que estarse escondiendo en la mansión, en el vestíbulo me recibe el encargado de mantener todo en orden aquí y me muevo junto a Oliver hacia la sala.

— ¿Te vas a quedar?

Niega

— Es un viaje de negocios rápido — toma asiento — Tengo cosas que hacer en mi territorio

La empleada se acerca con un trago y copas. Oliver gira el vaso entre sus dedos antes de hablar, su mirada parece evaluar cada detalle de la casa, y si está buscando fotos es pérdida de tiempo porque no hay ninguna.

— Hay rumores Osiel — habla finalmente — Me ha llegado información de que hay personas que no están del todo cómodos con seguir ordenes de una mujer ¿Por qué esa decisión? Y ¿Qué es esa mujer para ti? ¿Tu hija?

No respondo a ninguna de sus preguntas, solo mantengo mi cara sin expresión alguna.

— Ya sabes como son las cosas en mi territorio — recalca — Las tradiciones pesan

— Tradiciones o no — me recuesto en el sofá — La mujer que está en ese cargo les va a demostrar que es capaz, además Cosa Nostra nunca ha sido un espacio para dudar.

Mi tono se endurece con lo último, me molesta que pongan en tela de duda las decisiones que tomo y sobre todo que metan sus narices en las cosas que solo me competen a mí y a mi organización.

Lo que no entiendo quién de la organización ha estado hablado, pero, es algo que averiguare después de que termine esta reunión. Oliver me da una sonrisa de labios cerrados y noto la mascara

— Entiendo... — deja el vaso sobre la mesa — Pero recuerda que la percepción lo es todo, lo ultimo que se necesita es debilidad entre nuestras alianzas

— Por eso estamos aquí — fijo mi mirada en la suya — Para dejar las cartas sobre la mesa ¿No es así?

El don de la Unione Corse asiente, sin embargo, no paso desapercibido la mirada de intriga, en este negocio nadie se sienta hablar sin una intención oculta y tengo muy en claro cuál era la suya.

Conocer a mi hija

Observo a uno de los hombres que vino conmigo, hay algo raro, y se que no estoy siendo paranoico al ver como Oliver le hace una señal a su guardaespaldas de que vaya a fuera.

No da ni dos pasos cuando saca su arma y comienza a disparar.

— ¡C'est quoi ça!

Tanto el como yo sacamos nuestra arma, me muevo hacia las escaleras encontrándome con varios de mis hombres en el suelo con un charco de sangre debajo de ellos. Me recuesto en la pared del pasillo, los disparos no han cesado y no se dónde se metió Oliver, escucho unos pasos acercarse y mantengo el arma en lo alto, lo primero que veo es el cañón asomarse y aprovecho con mis codos para golpear sus manos y hacer que suelte el arma.

El desconocido se desestabiliza y aprovecho tomándolo del cuello, intenta hacer que lo suelte y nos vamos contra la vitrina de licores, los pasos se vuelven más fuertes, y algo que he aprendido es que, si tienen el deber de matarte, no se van a detener hasta que lo consigan, disparo directamente en la frente del hombre en el momento en que me levanto y me muevo al otro pasillo que me lleva hacia el comedor.

Varios de los hombres de Oliver se encuentran en el mismo estado que el mío.

— ¡Maldición! — lo encuentro tirado en el suelo haciendo presión a la herida en su abdomen.

Me acuclillo a su lado tratando de ayudarlo, sin embargo, a perdido demasiada sangre, no se quiénes fueron los que atacaron, pero deben estar ya todos muertos al igual que nuestros hombres.

— Hay.... — busca hablar — Osiel

El arma que se desactiva detrás mio me hace voltear enseguida, pero es un golpe en la nuca lo que recibo haciendo que todo se vuelva negro. 

***

Un fuerte dolor me recorre en la parte de mi cuello, poco a poco voy abriendo mis ojos queriendo saber donde demonios estoy metido. No se que paso con Oliver, pero si también se lo llevaron no lo tienen junto conmigo.

— Osiel Moretti — capto el tono burlesco — Capi di Tutti de la mafia italiana ¿Quién diría que estarías tan rápido en mis manos?

No logro ver el rostro de la persona de la que habla. Se mantiene en las sombras, y escucho como tocan la puerta que se encuentra detrás de él.

— Zoti — murmuran — La Cosa Nostra tashmë po e kërkon atë

Me enderezo cuando escucho lo último.

El líder de la mafia albanesa

El líder de la mafia albanesa

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Inevitable DestrucciónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora