Italia... un país totalmente amplio si de territorio hablamos, pero donde en aquellas tierras existe la disputa de hace varios años atrás. Son cinco mafias, mismo país, comparten fronteras, pero ninguna está dispuesta a estar en último lugar.
¿Qué...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Belia Moretti
No...
— No vales absolutamente nada — la sombra sigue sobre mí — Mereces esto y más hija de perra
Me toma de los hombros, sus manos recorren mi cuerpo. Todo está totalmente oscuro, no logro ver su rostro, no abro mis ojos, solo dejo que haga lo que quiere.
— Nadie te va a querer así — su voz es un eco — Estas sucia
Uno... comienzo a contar esperando que pare...dos... escucho como dice mi nombre en gritos que hacen que me tense.
—¡Belia! — una luz enceguece todo y lo primero que hago es tomar la sabana buscando taparme mientras las lágrimas cubren mi rostro — Estas conmigo
La voz del hombre que me ha mantenido vigilada durante estas semanas son lo que hace que mi cuerpo se relaje, estoy segura, me repito una y otra vez haciendo obligándome a controlarme
— No te acerques.
No levanto mi mirada, odio la mirada que he recibido durante este tiempo aquí, detesto esto, solo quiero...
— Quiero irme
— No. — su voz es cortante — Vuélvete a dormir
— Quiero a mi papá — el nudo en mi garganta aparece — Quiero...
Me conozco y he tocado fondo. Todo me duele incluso seguir respirando, cada vez que veo alguno de los hombres de Seth sea cerca o lejos, es como verlo a él... incluso cuando cierro los ojos es como volver a vivirlo, volver a sentirlo tocándome.
Seth sale dejándome a solas, observo a mi alrededor buscando alguna oportunidad, pero no hay nada, incluso la ventana esta con rejas negándome la oportunidad de escapar.
El silencio se ha convertido en mi tormento, cada segundo que pasa es mi mente traicionándome, escucho sus palabras en mi cabeza. Me abrazo las rodillas intentando contener el temblor, la rabia sin cerrar mis ojos, siento mi pecho estallar e instintivamente me encojo con mi cuerpo tensándose cuando la puerta se abre.
Seth entra acompañado de una mujer, es la misma que me visito cuando llegue a la mansión de Seth. Su presencia me incomoda, pero hay algo en su mirada que no me juzga.
La puerta se cierra dejándome a solas con ella.
— Hola Belia — suelta con normalidad
No respondo. Desvió mi mirada hacia el cielo nocturno, me aferro a las pocas estrellas que logro ver, le dije a Seth que no quería hablar con ella, no entiendo porque nuevamente está aquí.
— No voy a obligarte hablar — continua — Solo quería saber cómo estabas
Por un momento quise hasta reírme en su cara ¿Como estoy? Es la peor pregunta que han podido hacerme ¡Estoy destrozada! ¡Me destrozaron! Ni siquiera sé cuantos minutos pasa de igual forma ella ni siquiera se mueve, solo toma asiento en el sillón que hay a unos metros.
Eso es peor
— ¿Te puedo decir algo? — habla después de un rato — Cuando la mente pasa por algo tan brutal, tan invasivo como lo que tu viviste... empieza a cerrar puertas, las sellas con miedo, con la vergüenza y entiendo que duele Belia
— No — respondo a la defensiva — No lo entiendes
Ella no responde.
— El silencio puede ser la peor cárcel Belia... Eso no es tu protección
Mi garganta arde, quiero que Seth la saque de aquí ese maldito no puedo creer que se atrevió a dejarme a solas con ella cuando fui clara. Solo quiero que venga el hombre que estoy seguro está esperando del otro lado de la puerta y me abrace.
— Odio la mirada de lastimas que he recibido de ciertas personas que rondan aquí — suelto sin pensar
Ella no se sorprende que haya hablado, solo asiente con un leve movimiento de la cabeza.
— Lo entiendo
— No quiero que me entiendas — digo en tono mordaz — Solo quiero que todo se detenga ¿Es mucho pedir? Todo esto, volver atrás, que nunca haya pasado
— Eso no va a pasar — habla claro — No como tu lo necesitas por otro lado podemos hacer que duela menos, que deje de tener control sobre ti
Una risa seca se escapa de mis labios. Es vacía y amarga.
— ¿Y cómo pretendes lograr eso?
Ella no responde enseguida. Solo me observa analizándome con su mirada
— No tengo las respuestas a todo Belia — suspira — Pero sé que no estas solas, tienes a muchas personas preocupadas por ti y que te apoyan
Niego.
— Solo quiero volver con mi papá — mis lagrimas vuelven — No quiero que me odie, quiero seguir siendo su niña
— Él no te odia — asegura la mujer frente a mí — Necesito que trabajemos juntos para que puedas regresar con él, a tu vida con normalidad... que vuelvas a ser tu misma.
Niego una y otra vez.
— Si cierro los ojos — decírselo a alguien más se siente... — Lo veo otra vez a él... sobre mí, me veo rogando que termine incluso escucho las suplicas de mi padre.
Su rostro no cambia, mi mirada la mantengo en ella buscando misma mirada de los demás que me recuerdan que no valgo, la maldita mirada lastimera que me recuerda que para todos ellos yo estoy rota.
Un sollozo se escapa de mí, volviendo a ser la Belia de ese momento. Ella se acerca despacio, no me toca, solo toma la manta que está cerca acercándomela.
— Cuando estes lista solo dile a Seth que me llame — sonríe — No tienes por qué cargar con esto sola
No respondo, le doy la espalda y escucho como la puerta es abierta para volver a cerrarse nuevamente.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.