CAPITULO 49

48 4 0
                                        


Narrador Omnisciente

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Narrador Omnisciente.

Dicen que algunas uniones sellan pactos de paz... y otras son la antesala del apocalipsis.

En la mansión de los Moretti el aire parecía pesar más de los habitual. Osiel recaía su mirada en Erika, quien permanecía sentada frente al balcón donde estaba la puerta corrediza abierta. Ha notado la tensión y distancia entre sus dos hijas y eso era algo que no le gustaba ya que pocas veces de adolescentes pasaban por eso.

— Belia apenas ha estado por aquí — comentó en tono neutro, no era un reproche, pero con un intento de obtener alguna respuesta de lo que ha estado haciendo su hija.

— Lo sé — dijo Erika sin mirarlo — Pero ya no es una sombra más, recuerda que es la doña y esta vez se adelantó con Rigel al territorio de los Accardi.

Osiel apenas frunció el ceño.

— ¿Por qué?

— Reunión urgente — respondió ella — Pero acaban de avisarme que debemos vestirnos de manera formal, al parecer han organizado una cena importante según en palabras de Rigel, debemos viajar y nos recogerán esta noche en el hotel.

Osiel tomo aire, no ha salido desde su secuestro, y tampoco le ha gustado la idea de que Belia viaje así de la nada. Sigue sin estar del todo seguro de que su hija ya se encuentre bien.

Por otro lado, en la pista de aterrizaje privada las luces del jet se reflejaban en los ojos de Seth y Belia, mirándose frente a frente sabiendo que estaban apunto de hacer algo grande.

— ¿Estas lista? — pregunto Seth con firmeza.

— ¿Tu lo estas? — replico ella con una curva ligera en los labios.

Seth trago grueso.

— Solo espero que no termine en sangre todo esto.

— O que al menos no sea la nuestra.

Ambos sonrieron, los seguían Rigel y Federico, ambos con la mano cerca del arma oculta bajo el saco. Seth la acompaño en su auto a la casa que alquilo durante estas horas que estarán en la Villa San Giovani.

— Nos vemos más tarde dolcezza — le dijo acariciándole apenas la muñeca.

Seth observo como sus hombres se desplegaban en puntos estratégicos y con una ultima mirada a ella y a Rigel volvió a ingresar al auto conectando su mirada con Federico.

— ¿A dónde ahora?

Seth le entrego la dirección de adonde lo llevaría. Su celular volvió a sonar con el mensaje que ha esperado durante horas dándole su confirmación de asistencia.

***

La noche caía sobre el territorio de la mafia N'drangheta. En la entrada del salón, los autos poco a poco comenzaban a llegar, personas que significaban poder y eran una amenaza de muerte.

Inevitable DestrucciónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora