SEBASTIAN
Lo suponía... y a pesar de tener cierta pizca de intuición desde hace tiempo... opté estúpidamente por ignorarlo. Error...
Justamente he hecho eso con frecuencia: cometer error tras error, y ahora deberé seguir cargando con las consecuencias de mi negligencia, que para hacerlo peor, ha sido por voluntad, tal vez no consiente, o tal vez si...
Al principio acepté, de mala gana, que aquel primer accidente siguiera el curso de su crecimiento. No tuve de otra, me gustase o no, él mandaba, tenía que acatar su decisión; era parte del contrato. Aunque hay cosas que cambiaron y que hoy, ahora sí por voluntad acepto, esto... realmente esto precisamente, sobrepasa todo límite, todo lo que podía y puedo tolerar, aguantar o soportar. La posibilidad de no obtener mi pago al final se ha convertido en el más gracioso e intolerante chiste de mi vida.
Lo admito, no estoy en mis cabales, escuchar la verdad por parte del sepultero ha provocado en mí que toda estabilidad esté a punto de perderlo. Y no fui el único, entiendo que para alguien que ha sido y nacido humano, saber que podría convertirse en algo aún desconocido, pero asegurando ser no mortal, no es una situación fácil de digerir ni mucho menos agradable. Por fortuna estuve esta vez para sostenerlo, lo malo, que no me encuentro con la posibilidad de querer permanecer más tiempo aquí que si bien él ahora estuviera consiente, me llamaría cobarde.
Y tal vez tendría razón...
Lo que acabo de hacer es para nada ético: he tenido que pedir a alguien más el cuidado de mi contratista, y si podemos poner más peso, también del cuidado de mi primogénita, ese ser que por ley "natural" no debe de existir. Y me refiero en todas las leyes naturales, ante todo la humana y la mía. Los problemas de esa situación serían, y siguen siendo, catastróficas. Un tema bastante delicado el cual llevo algo de tiempo siendo meticuloso con pasar inadvertidos, ante todo por una algo vieja amenaza que sospechosamente ha estado en silencio. Y sé que no será para siempre...
Menos si estoy "cometiendo" ahora tres faltas más a nuestras leyes: embarazar a un humano; tener una hija fuera de los registros demoniacos; ser responsable de una conversión ilegítima de demonio.
Lo lamento por la bebé, pero creo que sería peor para ella que realmente me viera en este estado. No soy tan...
No... sí lo soy, es algo que no puedo cambiar, solo que con Brisell no me siento de esa manera porque... no puedo serlo a pesar de que sea mi naturaleza: un demonio.
Por esa razón, ignoré su expresión de terror, preocupación y llanto, asegurando que luego me podré arrepentir, mas es lo mejor para todos.
Llego en cuestión de segundos en alguna parte del bosque lejos de la ciudad. Me detengo para repasar nuevamente las palabras de Undertaker: el joven amo convertido en demonio. Y su alma... la preciada alma que tanto he cosechado y cuidado... ¿para nada?
Sonrío con mordacidad soltando un bufido, y este preciso punto... pierdo los estribos, dejo salir la oscuridad de mi furia contenida en todo este lugar donde árboles, rocas, flores y alguno que otro cimiento antiguo desapareció en cuestión de segundos.
No es suficiente... aún me siento insatisfecho.
Me quito los guantes y ver la marca del contrato provocó que una nueva llama se encendiera en mi interior. Tal vez falta el desahogo físico.
Consigo dar con partes de los árboles quebrados y opto por convertirlos en "leña" con mis propias manos.
Sí, tal vez funcione.
. . . . . . . . . . . . . . . . .
Al parecer no funcionó del todo... solo menguó la situación a pesar de que con toda esta madera pueden los humanos crear un fuerte o una cabaña muy grande.
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Hermoso accidente
FanfictionUn inesperado acontecimiento está por aparecer en las vidas de Ciel y su fiel mayordomo, Sebastian, que por juegos del destino, bajo la firma del curioso shinigami, Undertaker, se convierte en el responsable del cambio que nuestros personajes pasará...
