- Joven amo...
Ante ese llamado repentino dentro de la oscuridad en que estaba sumergido, abro de manera algo violenta los ojos encontrando otro par que me mira entre divertido y reprobador.
- ¿Qué... Pasa? - me toco la frente donde empiezo a percibir un pequeño palpitar como consecuencia del susto - maldición, Sebastian, ¿acaso quieres que el parto se adelante? - coloco mi otra mano sobre el vientre tratando de calmar al otro corazón que habita ahí.
Me exalto al sentir sus dos manos también en mi vientre, solo que una la ha colocado sobre la mía.
- Por favor, no - dice sin borrar ese tono de que esta situación le divierte - Todavía, aún no tenemos todo preparado. Ya después, si quiere.
- No me causa gracia... - suelto un suspiro derrotado - ¿ya llegamos? - pregunto aun sin levantarme tratando de no ponerme nervioso ante su tacto.
- Si, desde hace un rato - abro con sorpresa los ojos - y antes de que me diga algo sobre por qué no lo levanté - yergue la espalda al estar hincado dentro del carruaje, pero sin soltarme - lo estuve llamando de forma insistente, y por más intento, no respondía - se alza de hombros soltando un bufido - e incluso estuve tentado en dejarlo por la paz y llevarlo directamente de vuelta para que pudiera seguir durmiendo sin problema...
- Pero sabías que yo te protestaría después - a completo lo que era evidente su intención y él asiente como respuesta - hiciste bien - me muevo para intentar sentarme donde por supuesto él me ayudó - ¿quedé muy desarreglado? - pregunto notando como parte del cabello se veía un poco encrespado.
- Algo - acerca su mano para tocar la parte de arriba de la cabeza y que a pesar de la peluca, puedo sentir su calor... - nada que no pueda arreglarse rápido.
Busca entre las cosas el cepillo con el propósito de hacer que me vuelva a ver decente.
- Veo que fue de su agrado la manta que le regalaron al bebé - se sienta a un lado mío y yo en automático me giro para que él quede a mi espalda.
- Ah, si - toco entre mis dedos la tela - comprobaba su textura - le escucho de nuevo una risilla mientras peina la peluca.
- Claro, ¿y cuál es el veredicto?
- Aprobada. Es muy cómoda.
- Creo que la señora Smith estaría encantada de saberlo.
- Cuando recojas la cuna, hazle saber, solo... Omite que el cómo lo comprobé...
- Entendido. Pienso... - hace una breve pausa - pienso que ella podría ser una buena fuente informativa ante cualquier duda que tengamos sobre la crianza. Al tener ella experiencia, nos podría orientar si se llegara a requerir. Aun por accidente, ambos somos nuevos en esto y puede que surjan momentos en que quizás no sepamos como actuar.
Mi corazón no pudo evitar sentirse inquieto al escuchar el pensar de Sebastian, realmente... ¿Se preocupa por lo próximo y el futuro?, ¿será una genuina preocupación o tal vez... Producto de su papel?
Sacudo las ideas tanto negativas como las que me puedan abrir una esperanza que va solamente por el hecho de que tal vez si le importe este bebé. Que el día de mañana lo cuidará por lo que es; su hijo.
- He terminado. Es momento de irnos a terminar las compras.
- Sebastian... - lo llamo deteniendo su cerca salida al encontrarse ya en la puerta para abrir - siendo así, pedirle su teléfono sería una buena opción.
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Hermoso accidente
FanfictionUn inesperado acontecimiento está por aparecer en las vidas de Ciel y su fiel mayordomo, Sebastian, que por juegos del destino, bajo la firma del curioso shinigami, Undertaker, se convierte en el responsable del cambio que nuestros personajes pasará...
