Capitulo 15; Parte 1.

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'dolor... es un juego que todos debemos jugar'

Déjenme decirles como estoy pasando la tarde.

-Hay Dios... dale más duro, dame mas!

Sip, estoy haciendo exactamente eso que están pensando.

Ahora, sé que ustedes pensaban que iba a pasar mis días en silencio, derrotada, pensando en alguna forma de hacer que las cosas volvieran a ser como antes... Antes de que pasara el incidente con Tom. Pero como pueden ver...

-¡Dios mío, mi amor! Eres tan sexy

Si, si lo soy. Tengo una sensación de cosquillas en mis muslos y una sed insaciable que florece de mi estómago al sentir como la lengua de mi novio pasaba por mi feminidad... les ahorrare los detalles, ya estarán bastantes grandecitos como para imaginárselo. No soy como mi hermanastro, que siempre le gusta follar y contar. No. Yo cuento las historias así como seduzco a los hombres, que es dar muy poquito pero lo suficiente como para que terminen queriendo más. Así que si lo que esperan son párrafos largos con cada detalle de como hago el amor, se van a decepcionar. Pero, si han hablado con Tom, y él ha confiado lo suficientemente en ustedes (cosa que dudo mucho ya que Tom no confía en absolutamente nadie, excepto en Diego y en mí.) verán la gran diferencia que hay entre él y yo. Bueno... debo admitir que entre los dos él es el que mejor narra las historias, por eso es que mantiene ese estúpido cuaderno con cada detalle y cada confesión. Y al parecer el tema principal de ese cuaderno era yo. Como detesto ese cuaderno, puede ser muy peligroso si es leído por la persona equivocada.

...que fue exactamente lo que hizo la perra de Selena. Pero bueno.. Ay, espérense un momento..

Entierro mis uñas en su espalda al sentirlo entrar en mi feminidad con fuerza. La sensación de placer me hace perder mis pensamientos momentáneamente. Al sentir que estoy a punto de llegar al clímax, muevo mis caderas al mismo ritmo suyo. No pude evitar gemir al sentir como nos veníamos los dos juntos. Creo que grite tan fuerte, que los que estaban en el cuarto de alado escucharon. Bien. Que Tom escuche todo de lo que se está perdiendo. Probablemente están abrazados, tejiendo un suéter o algo. Ugh.

-Uff ____, eso estuvo genial -La voz de mi novio me hace parpadear, y le sonrió un poco cansada mientras él me besa el cuello.

- Aja... Bueno, es mejor que te vayas ya, quede de encontrarme con Diego en unos minutos y tengo que alistarme.

Como todos los otros ricos, egocéntricos hombres con los que he salido, Alfonso inmediatamente se pone celoso al escuchar el nombre de otro hombre salir de mis labios. No sé por qué coño es tan posesivo. Yo no le digo nada a él cuando esta por haya fuera cogiéndose a cualquiera estúpida que se le pare enfrente. Mi nueva regla es simple: Si eres mío, la verdad es que no me importas un carajo.

Puedes acostarte y jugar con quien quieras, donde quieras, y cuando quieras, pero debes hacerlo discretamente porque de otra forma estarás mostrando que me estas faltando el respeto, y no queremos eso ¿verdad? ¿Apoco no soy la novia perfecta? No soy pegajosa, y tampoco soy como una de esas bobas idealistas que piensan que serán la próxima Sra. (llena un apellido influyente aquí). No me paso horas soñando despierta pensando en los ojos de Alfonso, y moriría antes de escribir garabatos atrás de mi cuaderno con el nombre de Alfonso junto a muchos corazones... No soy esa clase de chica.

Casi nunca engaño a las personas con las que salgo. Sé que se sorprenderán por esto, pero bueno, casi nunca me comprometo con nadie así que supongo que las veces que si me acuesto con otra persona no cuentan cómo ponerle los cachos. Me gusta estar sola sin compromiso alguno, no veo la necesidad de ser propiedad de alguien. Me gusta hacerlos pensar que me tienen, que soy completamente suya... cuando en realidad no es así. Todos saben cómo soy, y por eso saben que no pueden tratarme como tratan a cualquiera otra chica.

-¿_____?

Su voz hace que pierda mis pensamientos, y le sonrió encantadoramente mientras me cobró con una bata. Sus ojos miran mi bata, que deje un poco abierta a propósito porque me gusta la forma en que se quedó mirando mi cuerpo. La punta de su lengua humedece sus labios, mientras yo contemplo en la idea de volver a hacerlo con él.

Pero por supuesto que solo fue una contemplación, nada más. Otra cosa que deben saber de mi es que tengo un excelente auto control. Bueno, solo cuando se trata de sexo, no puedo hablar por otras cosas.

-¿Quién es Diego? -me pregunta posesivamente. Como cualquier otro niño rico con el que he salido, odia la idea de compartirme.

Finalmente me cierro completamente la bata y me inclino para darle un beso.

-Es gay -Sonrió- ¿Porque estas tan celoso?

-Porque tú eres mi bebé ¿ok? Solo mía.

Si claro. ¿Eso fue lo mismo que le dijiste a Amber Fitzgerarld cuando te acostaste con ella anoche? Pff, cualquiera otra chica hubiera estado encantada de escuchar a Alfonso decirle esas palabras, pero yo soy más inteligente que eso.

-Aja... -Le respondí con una sonrisa coqueta- Si claro, te creo. Así como creo que los cerdos vuelan. Y así como creo que Tom me ama.

No debí haber dicho eso.

Confesiones. Tom Kaulitz.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora