Capitulo 41.

723 47 0
                                        


Lo que esta escrito así son flashbacks.

A la mañana siguiente veo que tengo pequeños rasguños por todo el cuerpo. Me aseguro de estar vestida cuando vuelvo a entrar a la habitación, justo a tiempo para ver a mi hermanastro abrir los ojos.

Ugh, ahora viene la peor parte. La mañana siguiente. El momento incomodo. Las preguntas. Fuck. ¿Qué es esto? ¿Qué soy para ti ahora? ¿Me odias? ¿Me amas? ¿No sientes nada por mi? ¿Todo?

Respuestas. ¿Donde están?

Se sienta en la cama y se frota los ojos. Agarra su cabeza y suelta un gemido de dolor.

- ¿______? -Pregunta con cautela, mirándome.

- ¿Qué?

Hace una pausa y luego frunce el ceño, como si estuviera tratando de pensar en algo.

- ¿Qué paso anoche? -Se rasca la cabeza y mira debajo de las sabanas, viendo que esta desnudo- ¿Con quien vine hasta aquí? ¿Qué paso? No recuerdo nada.

- ¿No te acuerdas?

Dios. ¿Es posible tener tanta suerte?

~Baila Conmigo. Mi ______.

No, no es tuyo. Es mio.~

Me mira y dice- No. ¿Porqué? ¿Viste quien era?

- Si -Miento- Solo era una puta.

Me mira por un tiempo.

- Ah. ¿y donde esta?

- Me la encontré hace un rato, cuando entre.

Tom empieza mirar al rededor- ¿Yo.. reserve una suite?

- No. Yo lo hice. Te fui a buscar a la discoteca y tu perra decidió venir con nosotros. La muy confianzuda tenía una mano dentro de tus pantalones y me di cuenta de que no iba a poder dormir esta noche mientras la follabas así que pague por otra habitación. La que esta a lado.

La verdad es que llame para que prepararan la habitación antes de ir a bañarme y restregarme con la esponja y todos los jabones que pude encontrar. Cuando salí, empaque todo y fui a la otra habitación. Dormí con la ropa puesta y con dolor en todo el cuerpo.

Vuelve a quejarse del dolor de cabeza y yo señalo las pastillas que había puesto sobre la mesa.

- Esas te van a ayudar. -Me mira con sospecha- ¡En serio!

- Como si fuera a confiar en ti.. -Sonríe. Miro su boca. Recordé todas las cosas que esa boca me hizo anoche- Me odias, ¿recuerdas? Tuvimos esa estupida pelea en el aeropuerto porque estabas de llorona y quejona.. ¿De verdad crees que voy a tomar esas pastillas solo porque tu dices que me van a ayudar?

- Esta bien. Como quieras. -Frunzo el ceño.

Trato de no recordar como se sintió lo de anoche.

Sale de la cama, pareciendo no importarle estar desnudo frente a mi. Bueno, ni que me importara tanto- Me voy a bañar. Puedes esperarme aqui para poder irnos al aeropuerto y llegar a Santa Barbara para asistir a esa estupida boda. Al menos para entonces podre deshacerme de ti.

- Vete a la mierda. -Le grito. Él cierra la puerta sin darme una respuesta.

***


No hemos hablado desde que subimos al avión, Tom solo miraba por la ventana sin decir una palabra. Ya han pasado treinta minutos. Echo un vistazo al rededor de la zona de primera clase, muerta del aburrimiento. Había un hombre de negocios tan gordo que los botones de su camisa parecían gritar y casi salir volando de lo apretados que estaban, también vi a una mujer que pude asumir era muy rica por la cantidad de joyas que llevaba puestas, y del otro lado...

-¿ ______? -Sorprendida por la mención repentina de mi nombre, miro a mi hermanastro- ¿Como era?

- ¿Como era qué?

- Ya sabes... la tipa que folle anoche.

- ¿Quieres decir, que si realmente era un hombre? -Sonrío, tratando de ocultarle la verdad.

- No... yo solo... quería acordarme...

- ¿Porque? Ni que fuera la primera mujer que follas y olvidas..

Deja de mirar por la ventana y gira la cara para mirarme a mi, su expresión es una mezcla de indecisión y cautela.

- Ella se sintió diferente... No sé como explicarlo.

- Por favor -Me burlo- Esto no es como una de esas películas estúpidas en donde la follas y te das cuenta de que es la mujer de tu vida.

- No he dicho eso -Dice secamente, ofendido- Recuerdo todo lo demás. Como se sentía, como sabia, todo. Pero no su rostro. Ni siquiera su voz. No me acuerdo y cuando intento hacerlo, me da un puto dolor de cabeza.

- No fue una bruja repugnante, fea y sin dientes... si eso es lo que te preocupa.

- Eso no es lo que me preocupa. Como dije, me pareció.. diferente. ¿No te has sentido así alguna vez?

- ¿Quieres que le diga al piloto que nos lleve de regreso a Colombia para que puedas publicar anuncios en busca de tu mujer misteriosa para que puedan vivir 'felices para siempre'?

Una sonrisa irónica y torcida se forma en su rostro.

- Eres una perra. Aveces ni siquiera se porque hablo contigo.

- Yo me pregunto lo mismo -Contesto despreocupadamente, pulsando el botón de llamada para que una de las aeromosas viniera a servirme algo porque iba a necesitar alcohol para poder soportar el viaje- Así que deja de hablarme de eso. La tipa se fue, Tom, nunca la vas a volver a ver.

- Que lastima. Ella podría haberte enseñado un par de cosas.

- ¿Disculpa?

- Tu me escuchaste -Se ríe con frialdad al ver mi cara de descontento.

Estúpido hijo de puta.

~Siiii.. Oh siii...- Me aferre a él mientras todo su cuerpo se puso tieso al llegar a su orgasmo. Yo me vine poco después.

Brillante. Perfecto. Si soy una puta, entonces ahora mismo soy una puta muy feliz.

- Tom

Dije su nombre casi a gritos. Las contracciones del orgasmo eran tan intensas, que casi sentí que se me iba a parar el corazón.

Colapsó sobre mi y yo acaricie su cabeza que estaba entre mis senos.

Él beso la parte baja de mis senos.

- Esto no fue como me lo esperaba...

- ¿Qué?

Me miró y nos sonreímos el uno al otro, felices y sin pensar en las consecuencias. Estábamos borrachos. Podría odiarlo después. Podría odiarme a mi misma después.

- Fue mucho mejor -Me beso una y otra vez, su boca era tan cálida que quería seguir besándolo y que el día siguiente nunca llegara.

- ¿En serio?

- En serio. Hacerte el amor fue la mejor sensación del mundo.

Reí nerviosa por su honestidad, y por el tono en que lo dijo, sonaba como un niño. Lo acerque más a mi y lo bese en la boca, esa boca que nunca terminaba de saciarme.

Se quedo ahí sobre mi, abrazándome como si me amara. Yo lo acaricie como si lo amara.

- Vete a la mierda, Tom.

- Tu también, _______.~

Confesiones. Tom Kaulitz.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora