Esa noche, en mi cama... tenía los ojos cerrados pero mi mente seguía despierta. Inhale una linea de cocaína para relajarme, pero no funciono. No me puedo relajar. Me pregunto que habrá pasado con ellos. No puedo creer que la estúpida saco una copia del cuaderno, y estoy casi segura de que Tom le prohibió hacerlo. Ojala estén peleando. Ojala la empuje de un precipicio y él se caiga también, y los dos se conviertan en una masa de huesos rotos y sangre. Lucas me acompaño a casa y se quedo aquí un par de horas pero se tuvo que ir al recibir una llamada de la galería, antes de irse me beso en la mejilla de paso (casi automáticamente) y me dijo que lo llamara (y no al estúpido de Alfonso) si necesitaba algo, con excepción de sexo. La forma en que lo dijo me dio cosquillas. ¿Qué es lo que tiene ese hombre que me excita tanto? Hmmm.
Sigo esperando a que la puerta se abra por arte de magia a pesar de que esta trancada, pero no se abre. Todo permanece en silencio, y solo escucho mi propia respiración.
Y luego ocurre. Escucho como se gira la manigueta. Lo intenta. Una vez. Dos veces. Puedo percibir su vacilación.
Al darse cuenta de que la puerta esta trancada, la toca. Sus golpes no son tan seguros como de costumbre.
No respondo. Miro hacía la oscuridad, y luego al teléfono.
- _____, abre la puerta.
Lo ignoro.
- Voy a usar la llave -Habla a través de la puerta, persistente como siempre. Pero esta vez su voz es temblorosa. Y yo estoy sin emociones.
Eso llama mi atención. Dejo el calor de mi cama y busco en las gavetas y encuentro lo que estoy buscando. Una pequeña llave de plata. Se siente fría contra mi piel, pero la agarro con fuerza. No siento nada ahora, mi cuerpo esta casi entumecido. No me quedan mas lágrimas de rabia por derramar, y absorbí la traición de Tom rápidamente. No queda mas nada que hacer.
Lo oigo introducir la llave (mi llave) y la puerta se abre rápidamente. Entra a la habitación, su hermoso rostro lleno de remordimiento y... algo mas... ¿qué era eso? no sabia. No lo quería mirar.
Él abre la boca para decir algo, pero no me importan sus palabras. Él es bueno persuadiendo a la gente pero ninguna cantidad de frases literarias me harán olvidar lo que leí.
Extiendo mi mano y cambia la expresión de su rostro.
- Toma -Mi voz es plana y sin emociones. Al igual que mis ojos. ¿Mi corazón? No quiero sonar dramática, pero ya me quedé sin emociones que sentir- Ya no la necesito.
Tom niega con la cabeza ligeramente pero tomo su mano y le doy su llave, asegurándome de presionar los bordes afilados contra su piel.
Su otra mano tenía la llave de mi habitación, así que aproveche para quitársela. Y la puse en mi tocador.
- Ahora, vete -Mi lengua esta tan seca como un desierto.
Él parpadea. Como si fuera una prueba. Como si estuviera jugando con él. Pero ya me canse de los juegos.
- Yo...
- No -Interrumpo, girando hacía el otro lado- No quiero escuchar nada. No te disculpes, no me expliques. No me importa.
Sus ojos dejan de mirar al piso, y me miran a mi.
- Dime que estamos a mano.. Dime que me perdonas por eso, y.. y... yo te perdono por lo que haz hecho. Podemos hacer eso, ¿ok? No tenemos que pelear.. No tienes que hacerle daño a nadie.
Él hijo de puta estaba tratando de negociar, echándome el pasado en cara como si eso haría que me arrepintiera y lo perdonara. Él no entiende. Todo lo que veo es esa foto. Todo lo que puedo pensar es en esas palabras.. 'perra' y 'zorra' escritas en su puño y letra. Siento como si perdí todo en lo que creía.
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Confesiones. Tom Kaulitz.
FanficFamosa novela de Nede 12. Te invito a leer esta enigmática novela. Una vez que inicies la historia no podrás detenerte. Todos los derechos a Nede Gayle.
