— ¿Amigos? —Pregunto con sarcasmo, riendome.
— No dije eso —Responde en voz baja— Cuanto mas actuemos asi, mas probabiliades hay de que se entere. Tu tienes tus razones para no decirle lo que paso y lo respeto. Te dije que no queria arruinarte las coas.
No me gusta. No me gusta como suena su voz y lo suave que era. No me gusta ver la ilusion de que le importo, porque nunca le importe a ese hijo de puta. No me gusta el hecho de que esta siendo racional y que lo que decia tiene sentido. Sobre todo, no me gusta el hecho de que tenga razón.
— Esta bien —Respondo, iba a tomar el vaso por instinto antes de darme cuenta de que me esta mirando. Así que vuelvo a quitar la mano.
Lo escucho reir a si mismo, suspirando antes de tomar mi vaso. Me mira y toma un sorbo de el. Me ofrece el vaso.
— ¿Ves? No tiene nada. Te lo juro. —Su pierna roza con la mia. Le quito el vaso y tomo. El ardor momentáneo del vodka en mi garganta me adormece, y por un momento casi me siento a gusto con Tom— Estamos progresando —Asiente, con una sonrisa encantadora— Bien.
— Ya que estamos siendo sinceros, puedo preguntar, ¿qué diablos paso cuando tuviste esa crisis? ¿De verdad quisiste estrellar tu carro contra ese poste de luz?
Pierde su sonrisa.— Tenía problemas para adaptarme.
— Te dije que prestaras más atención en clase de frances, ¿no? Si no te hubieras follado a la profesora tal vez podrias haber aprendido algo.
— No. Me refiero a adaptarme a estar sin ti. A volver a estar con Karina, cuidarla, preocuparme por ella. Tantas cosas estaban sucediendo al mismo tiempo.
— Bla bla bla —Tomo otro sorbo, mirando la televisión— ¿No van a salir a buscarte?
Sacude la cabeza, ecogiendose de hombros— No sé. Probalemente piensen que me asesinaste o algo asi.
— Ganas no me faltan.
— Perra.
— Marica.
— Puta.
— Estupido suicida —Termino mi trago, lamiendo mis labios.
— ¿Quieres otro?
— No. Podria emborracharme y matarte —Se vuelve a reir y luego el silencio se junta con la tension. Pone sus manos sobre su estomago, su mirada fija en la pelicula. Lo miro discimuladamente, de cerca no se ve tan joven como parecia. Ahora se ve cansado— ¿Oye, Tom?
— ¿Mmm?
— No fue tu culpa. El accidente. No se le puede culpar a niños por cosas asi —Su cuerpo se pone tenso. Sus dedos, que antes estaban relajados, forman un puño. Cierra los ojos durante mucho tiempo, como lo hizo en el funeral. Como si esta tratando de quedarse dormido o desaparecer por completo— No sabias que habia pasado.
— ¿Podemos no hablar de esto? —Murmura, con una mirada suplicante— Por favor No hagamos esto.
— ¿Porque? No me parece justo liberarte. No quiero, porque quiero que sufras. Quiero que sigas teniendo pesadillas sobre accidentes de carro y cuatro cuerpos sangrientos y muertos. Quiero que la escuches llorar por su mamá, especialmente cuando la estas follando y miradola a sus ojos inocentes. Quiero que recuerdes que ya le has quitado tantas cosas y ella ni siquiera lo sabe.
— ______, para. —Ahora su voz es dura y ruda, como si quiere agarrarme y arrastarme por todo el piso.
— Pero veras, si quiero liberarte. Y cuando lo haga, entonces te daras cuenta de que me perdiste. Sólo entonces sentiras que se siente no tenerme en tu vida.
ESTÁS LEYENDO
Confesiones. Tom Kaulitz.
FanfictionFamosa novela de Nede 12. Te invito a leer esta enigmática novela. Una vez que inicies la historia no podrás detenerte. Todos los derechos a Nede Gayle.
