Tom volvio a joder las cosas.
Eso de actuar cordial el uno al otro fue una gran mierda. Entro al hotel en donde se esta hospedando y voy directo al ascensor, practicamente perforando el boton para que me abra. En mi mano tenia una carpeta con la escritura de la casa. Gordon nos la heredo a los dos. Era como si supiera todo lo que habia pasado entre nosotros y estaba tratando de castigarnos al hacerme compartir la propiedad con el idiota ese. Yo quería esa casa. Se suponia que iba a ser mia.
A pesar de los tantos incidentes que ocurrieron ahi, estaba muy apegada a ella.
Y ahora Tom la esta vendiendo sin consultarme. Y me tuve que enterar por Dean, el agente de bienes raices cuyo cabello tenia tanta grasa que podia cocinar algo en el.
Habitacion 616. Levanto mi puño para tocar la puerta pero veo que ya esta abierta. El idiota ni siquiera puede hacer algo tan sencillo como cerrar bien una puerta.
Tomando esto como una invitación, entro a la habitación, lista para insultarlo. Estos días no he estado de humor, desde que ataque a Alex, las cosas no han estado tan bien entre nosotros. Esta distante, como si estuviera separandose de mi poco a poco.
Escuchos voces murmurantes en una habitación, y yo con cautela me dirigo hacia donde estan las voces. Espero agarrarlo con alguna puta para poder gritarle por ser tan hipocrita.
Me encuentro con una pelinegra de ojos azules muy familiar riendo abiertamente con un Tom muy relajado. Estaban en la cama, Karina estaba acurrucada junto a él y ambos hablaban en voz baja, obviamente compartiendo una broma intima. Luego Karina le sonreia y él le besaba la frente o trataba de hacerle cosquillas. Quería salir de ahi.
- Leonel me invito a salir después de que te fuiste -Sonrie burlonamente, mirando a Tom para ver su reacción- Apenas se fue tu avión, Tomi. Solo quería acostarse conmigo.
Era la primera vez que la escuchaba hablar. No sonaba como lo hacía en mis sueños. Su voz era un poco como la de Lucas. Había un acento único en su tono dulce que me dio la impresión de que viajaba mucho.
Si. Viajado de hospital en hospital. Perra loca.
- Hmm- Responde, acariciando su brazo-¿ Y lo hiciste?
- Bueno, ¿te acostaste con alguien mientras estuviste aqui?
- Claro que no -Responde, y lo único que queria hacer era gritarle "¡Maldito hipocita!"- Prometí que no lo haría, ¿recuerdas?
Y luego estaban besandose de nuevo y él pasaba sus manos por su cabello.. y ya esto era demasiado para mi.
- ¡Tom, ven aqui ahora! -Grito, alejandome un poco de la puerta cuando lo escucho maldecir sorprendido. Ambos salieron de la habitación, Karina se ve alarmada y confundida y él solo se ve molesto.
- ¿Qué demonios estas haciendo aqui? -Exige, dando un paso por delante de Karina.
- ¿Estas vendiendo la casa? ¡Soy codueña, imbecil! ¡No la puedes vender, yo la quiero!
- ¡Entonces tomala! -Grita, y Karina se pone palida. Sus grandes ojos azules empiezan a parpadear rápidamente y se pone una mano en la frente, cerrando los ojos- ¿Eso es todo? ¡ADELANTE, NO ME IMPORTA! ¡IBA A DARTE EL DINERO! NO QUIERO ESA MALDITA CASA! ¡NO TE QUIERO AQUI!
— ¿PORQUÉ? ¿TIENES MIEDO DE LO QUE LE PUEDA HACER A TU NOVIA? —Le tiro la carpeta— ¡Llama al agente y cancela la venta!
- ____, no tienes derecho de venir aqui.
- No, idiota. Tú no tenías derecho a regresar.
- Ah, ¿ahora eres dueña de todo el pais? -Comenta con sarcasmo. Su ojo izquierdo seguia morado por el golpe de Alex. Ja. Bien hecho- ¿Tengo que pedirte permiso para venir a Berlín?
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Confesiones. Tom Kaulitz.
ФанфикшнFamosa novela de Nede 12. Te invito a leer esta enigmática novela. Una vez que inicies la historia no podrás detenerte. Todos los derechos a Nede Gayle.
