Capítulo 2.

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'Te beso, y digo adios'

- ¿Vas a salir hermanita?

Salía del armario con un vestidito rojo que planeaba ponerme este fin de semana, cuando vi a Tom recostado en el marco de mi puerta.

- Ya sabes a donde voy.

-Ah si, tu gran fin de semana con el nazi.

- Callate.

Sonreí, porque la verdad ya no me molesta que Tom hablé así de mi novio. Regrese al armario. Escuche a Tom entrar a mi cuarto.

- Hmm.. esperaba que quisieras pasar este fin de semana conmigo en la casa de playa. Mucha diversión.

Salí del armario y metí mi ropa interior en la maleta.

- Mmm.. muy tentador, pero no en ésta vida.

- ¿Me estas diciendo que vas a desperdiciar esto con él? -Dijo mientras alzaba mi vestidito de dormir que había empacado, que por cierto era muy transparente.

- Si, tres largos días de sólo, Estaban yo y su cama.

- ¡Pff, Por favor! ¿En verdad quieres que crea que tú y Esteban tienen buen sexo?

- Si.

- No creo. Recuerda que mi cuarto está aquí a lado y escucho todo. Y _____, yo finjo un orgasmo mejor que tú.

- Vete al diablo -Le tiro una almohada pero él la atrapa- ¡Y deja de espiarme, pervertido!

- Pero es la verdad -luego de decir esto sonrie, le encanta hacerme enojar.

- ¡Mira quién habla! Él que se acuesta con cuanta descerebrada se le pare enfrente y lo llama sexo increíble.

- Si, sexo increíble.. sólo eso. Pero por lo menos no ando por ahí pretendiendo algo que no es.

- ¿Qué quieres decir con eso?

- No finjo que es 'amor verdadero' para luego buscarme a alguien más.

- Yo no...

- Yo duermo ahí -Me interrumpe apuntando a la puerta de su cuarto- Y se qué cuando el Sr. Perfecto no te satisface, sales corriendo a buscar a cualquier tipo que si lo haga. La única diferencia entre tú y yo, es qué no finjo estar enamorado, y voy directo a lo que quiero.

- No es así, te equívocas.

- Claro que lo es. Dejame preguntarte algo princesa... ¿qué te hace creer que él no te esta haciendo lo mismo?

- Esteban nunca lo haría... él me ama y me adora. Le doy todo lo que quiere. Él nunca se buscaría a otra -¿O si?

- ¿Estás segura _____? ¿Y si no eres tan buena en la cama como creés? Digo, ¿cómo puedes estar segura de eso?

¡Aja! Ya se qué está tratando de hacer este estupido, le seguiré la corriente- ¿¡Y si tienes razón!? ¿Y si soy malísima en la cama? Ojalá hubiera una forma de saber... -Dije fingiendo estar preocupada.

- Yo te podría ayudar...

¡Lo sabia!- ¿Lo harías?

Asiente mientras acaricia mis brazos de arriba hacia abajo con sus manos- Claro, después de todo soy tu hermano mayor.

Sonrío, mientras mi mano recorre su pecho y luego la deslizo adentro de su pantalón- ¿En serio? Eres mi hermano grande... ¿qué tan grande?

- Muy... muy grande -Su respiración reaccionaba ante mis movimientos de mano. Me acerco más a él, y paso mi lengua por su labio inferior- Dios. Creo que deberíamos averiguar que tan buena eres, ahora mismo.

Lo presiono contra la puerta- Aquí mismo... ahora mismo... -Le susurró con mi voz sexy en el oído.

- Si...

Acaricie su miembro lentamente mientras le decía más cosas al oído- Ay Tomi estoy tan... -Espere hasta que estuviera a punto de correrse y abrí la puerta, haciendo que se cayera al suelo en el pasillo- Soy mucho mejor que tú en esto. ¿En verdad creías que iba a dejar que me hicieras algo? ¡En tus sueños! -Dije riendo y cerré la puerta mientras él se ponía de pie.

- ¡Esto no ha acabado! -Dijo y le pegó a la puerta.

- Claro que si. -Sonreí recostada contra la puerta.

***


- ¡Dios mio! Mi amor.. eres tan.. ¡aaaahh!

- Si así... ¡más duro! Dios... me vengo... -Si claro, en la otra vida. ¿Qué esta haciendo?

Luego de unos gemidos, él llega al climax y se viene dentro de mí. Pero yo no, lo que es frustrante porque ahora tengo que encontrar a alguien más que me quité la calentura.

- ______... eso estuvo genial. -La voz de mi novio me hizo parpadear, ya hasta me estaba quedando dormida. Le sonrei un poco mientras sus labios besaban mi cuello.

- Si, fue increíble.

- ¿Te corriste verdad?

No- Si.

- Qué bien. Este va a ser un buen fin de semana.

Si claro, para ti- Si. ¿Para que hora son las reservaciones en el restaurante?

- En dos horas -Dijo viendo su reloj- Lo que me recuerda que tengo que ir a hacer algo.

- ¿Qué?

Esteban salio de la cama y comenzó a vestirse.

- Em, algo que le dije a mi padre que haría. Ahorita vengo.

Si claro- Ok, me voy a arreglar.

Se acerca y me besa en la frente- Adios.

Salí de la cama y me puse una bata. Entré al baño. Y mientras me miraba en el espejo vi algo detrás del cesto de ropa sucia. Fui a ver que era, y encontré ropa interior de mujer que no era mía.

De repente suena mi celular.

- ¿Alo? -Conteste distraída, todavía estaba pensando si Esteban era capaz de engañarme.

- ¿Ha pasado algo interesante?

- ¿Que? -No--¿De que estas hablando?

- Tu gran fin de semana. ¿El Sr. Perfecto ya te propuso matrimonio?

Seguía mirando la ropa interior que encontré- No lo ha hecho... Tom, ¿me llamas para algo? Aparte de molestar.

- No. Sólo te quería decir que mi propuesta sigue abierta. La casa en la playa.

- ¿En serio creés que no tengo nada mejor que hacer que acostarme contigo? No Tom.

- Pues si cambias de opinión, tus amigas y yo nos la estamos pasando de maravilla.

- Ugh, no quiero saber.

- ¿En serio no quieres? Pensé que te gustaban esta clase de cosas.

- ¡Muerete Tom! -Le dije y colgue el telefono.

De repente Esteban volvió al cuarto.

- ¿Quién era?

- ¡Esteban! Eso fue rápido. -Dije tirando la ropa interior al piso.

- Se me olvidó algo. ¿Quién era en el telefono?

- Mi hermano.

Por la cara que puso Esteban pude notar que Tom no le caía nada bien.

- ¿Qué quería?

- Nada, solo molestarme.

- Recuerdame pegarle la próxima vez que lo vea. -Dijo sonriendo.

- Ok. ¿Ya te vas?

- Si, solo vine a buscar esto -Levanto su celular- Regreso pronto.

- Está bien -Mire la ropa interior.

- ¿Estas bien?

- Eh si.. regresa pronto.

Esteban sonrió y se fue. Volví a mirar la ropa interior y regresé al cuarto.


Confesiones. Tom Kaulitz.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora