Su honorable presencia es solicitada
en la celebración de unión matrimonial
de
Ivonne Michelle Steinmann
y
Lucas Alfonso Kaulitz
El día,
****
El resto permanece sin leer.
La elegante invitación se encuentra parcialmente abierta sobre mi escritorio. Esa cosa pareciera que estuviera acosándome. Creo que hasta se burla de mi. Maldita invitación. Y por alguna extraña razón me acorde de Selena, no tengo ni idea de porque.
Me acuesto sobre la comodidad de mis almohadas, y a pesar de no ser aficionada a la televisión(ni que tuviera tiempo para verla de todos modos), la prendo solo para sacarme la imagen de la cabeza.
Pero no funciona. Empece a cambiar los canales, y me puse a ver una novela. Las imágenes me llaman la atención, y hacen que se me revuelva el estomago. Un hombre y una mujer se besaban, sonriendo y prometiéndose amor eterno. Se veían tan perfectos que quería pegarles un tiro. Me recuerdan a Lucas e Ivonne. Y como lo bese en la boca. Como toque su espalda. Pareciera que hubiera sido hace una eternidad, cuando solo han pasado dos semanas.
Estos fueron los mensajes de voz que me dejo aquella noche.
•"______, por favor contesta el celular... Por favor... Lo siento... Perdóname por hacerte sufrir.. Sabes que haría lo que fuera por verte feliz, ¿verdad? Si pudiera.. pero las cosas no funcionan así.."•
•"¿Estas ahí? Por favor necesito saber que estas bien, yo... llame a tu casa y Tom dijo que aun no has llegado... Se que estas enojada conmigo, pero estoy muy preocupado, llámame por favor yo... no puedo soportar esto.. No tienes ni idea de lo mucho que lo siento. Nunca debí haber.. Nunca debí de haberte dicho todo lo que te dije.. Estuvo mal y.. No cambia el hecho de que te amo. Tienes que creerme."•
•"______.. me voy. Debí de haber hecho esto antes de que las cosas se me salieran de las manos y lo siento... perdón por herirte, pero tienes que entender.. Tienes que hacerlo.. No estoy haciendo esto solo para salir corriendo, por favor recuerda eso. Se que necesitas tu espacio, así que te lo estoy dando. Se que tienes muchas preguntas, y francamente no eres la única. Creo que tengo que hacer esto... lo siento."•
•"Acabo de volver a llamar a Tom y dice que aun no estas en casa.. Quiero verte antes de irme pero no se donde estas.. Por favor, llámame. Tengo que hablar contigo."•
Su ultimo mensaje.
•"¿______(tu apodo)? Aun no respondes.. sigues enfadada conmigo.. me gustaría que no lo estuvieras. Supongo que podría decirte un montón de cosas ahora mismo. Podría decirte que lo siento muchísimo por todo, pero no me arrepiento del tiempo que pase contigo. Odio el hecho de que te hice daño por lo que paso, y me odio por tener esta necesidad egoísta de estar contigo cuando se que... Bueno, olvídalo. Se que no te gustan los sentimentalismos pero.. realmente te voy a extrañar."•
Quería odiarlo. Odiarlo no odiarlo. ¿Eso tiene sentido?
Odio el echo de que trató de llamarme todos los días durante una semana, y nunca le conteste. Y odio más como dejo de intentarlo después.
La puerta se abre.
- Oye, no abras el... -Tom deja de hablar y yo apago la televisión, esperando a que continuara de hablar- Olvídalo -Responde, notando la invitación abierta. Tenia una similar en la mano, junto con ese cuaderno que siempre esta presente en todo.
- ¿Vas a ir?
Asiente- Incluso Isabel llamo para asegurarse de que las invitaciones habían llegado. Me voy en una semana -Noto el afecto en su voz. Isabel, la hermana de Lucas. Ella es una de las pocas mujeres que realmente respeto. Hay una pausa- ¿Vas a ir, ____?
Trato de sonreír, pero sale como una mueca- ¿Como perderme la boda del siglo?
- A pesar de que te vez muy linda amargada, hermanita. Te pondrás verde muy pronto.
Rode los ojos- Ay, vete a la mierda. ¿Sabes que en parte tú tienes la culpa de que este pasando la noche sola y amargada?
-Eso puede remediarse -dice y sus ojos recorren mi cuerpo.
- Se puede... -Lo dejo acercarse hasta que su cara esta tan cerca que casi puedo lamer sus labios- Pero tu no seras él que lo remedie
- ¿Ah no? ¿Entonces prefieres llamar a Alfonso?
-No -Prefiero llamar a Lucas.
Su sonrisa se desvanece. Casi me siento mal, pero su sonrisa vuelve a su rostro con la misma facilidad. Toca mi rostro y no me muevo... su mano se siente cálida. No segura como la de Lucas, pero cálida. Familiar. Su pulgar separa mis labios y yo muerdo la punta, viendo como sus ojos marrones parecen oscurecerse.
- ¿De verdad es tan bueno en la cama?
- Hmmm... si me vas a preguntar a cual de los dos preferiría follar... lamento decirte que no tendría una base de comparación. Tomando en cuenta que solo me he follado a uno de ustedes...
- Ah, eso es porque tu no quieres. Pero bueno.. ¿Cuál de los dos tiene el pene más... grande? -Se sube sobre mi y a pesar de que han habido momentos en que esto me molestaba, dejo que lo haga. Me gusta sentirlo sobre mi. Nunca le he dicho esto y probablemente nunca lo haré, pero a pesar de que he estado con muchos hombres, (hasta Lucas), siempre siento algo diferente al tener a Tom así. En el pasado, cuando me sentía cariñosa (o cachonda), iba a su habitación y trancaba la puerta. Hacíamos... cosas. El hecho de que nunca deje que me follara no significa que no dejaba que me hiciera otras cosas. Necesitaba aunque sea una probadita de él, es humanamente imposible resistirme completamente a sus encantos. A pesar de que el idiota lo sabe, es extremadamente guapo. Bueno, esta bien, esta buenísimo. Nunca lo he negado.
Desde que Lucas se fue, me he sentido peculiar. Tenia una sensación de perdida los primeros días, y durante un tiempo ni siquiera hablaba con Tom. Lo culpaba por ello. Digo, ¿todo esto no era culpa del hijo de puta? Iba a fiestas y me follaba a los hombres solo para tener una idea de quien era yo antes de que todo este caos ocurriera, aun que me di cuenta de que siempre me acostaba con hombres de cabello castaño y piel blanca. Tom no cuestionaba mi decisión, ni me reprimía por ello. Simplemente se quito de mi camino como si supiera que era era mi manera de lidiar con el problema por un tiempo, y hasta él volvió a sus perradas de antes. Hubieron noches en las que se escuchaban gemidos y sonidos raros que provenían de su habitación, y ya me imaginaba que era lo que pasaba ahí adentro. Me alegraba mucho, a pesar de que lo odiaba. Porque eso significaba que ya había olvidado a la puta embarazada.
Pero entonces, tampoco podía quedarme enojada por tanto tiempo. La soledad empezó a afectarme y no importa cuanto odiaba admitirlo, su compañía es tan única como la de Lucas alguna vez fue para mi. A veces aun me siento enojada con él, y hay veces que lo llamo Lucas solo para lastimarlo. Cuando dejo que me bese, le correspondía con los ojos cerrados porque me recordaba a Lucas. Él casi siempre lo toma con calma, como si supiera que lo estoy castigando por lo que hizo, pero hay veces que se pone furioso.
Hubo un día en el que le eche un vistazo a la foto, ahora enmarcada, que me dio Lucas y una sensación de vacío y frustración se apodero de mi tan rápidamente que odie tanto a Tom que quería lastimarlo y besarlo al mismo tiempo. Había entrado a su cuarto, y casi lo violo a besos. Rompí su camisa y él me devolvió el beso igual de agresivo. Sus manos paseaban por todo mi cuerpo. Una en mi seno, debajo de mi blusa y la otra me frotaba la feminidad a través de mis calzones. Dios, las cosas que me hacia sentir este hombre. Pero él es mi enemigo. Él es mi hermano, mi familia, el instigador y el traidor.
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Confesiones. Tom Kaulitz.
FanfictionFamosa novela de Nede 12. Te invito a leer esta enigmática novela. Una vez que inicies la historia no podrás detenerte. Todos los derechos a Nede Gayle.
