— Srta. _____, el Sr. Kaulitz vino a verla.
Levanto la vista del documento que estaba revisando para mirar el telefono cuando me interrumpe la voz de mi secretaria. Automaticamente presiono el botón para responderle.— ¿Cual Kaulitz?
— Lucas, Señorita.
—Tom, Señorita.
Hm, eso es algo nuevo. Vuelvo a presionar el botón, acercandome al aparato con cautela, como si una mano fuera a salir de el y estrangularme— Disculpa, ¿cuál Kaulitz fue que me dijiste?
— Tom Kaulitz, srta. _________.
Probablemente vino a pedirme disculpas por lo de la otra noche. Me froto los ojos, pensando si dejarlo entrar o no. He estado ignorando sus llamadas estos últimos dias, así que al parecer de dio cuenta de que ya habia tenido suficiente y decidió aparecerse en mi oficina.
— Esta bien —Finalmente respondo, cerrando la carpeta— Dejalo pasar, por favor —Las puertas dobles se abren de inmediato y él entra. Para evitar el intento torpe e incomodo de una conversación, me pongo de pie— ¿Quieres algo de tomar? —Ofrezco, caminando en dirección al minibar.
— No, gracias —Puedo sentir su mirada en mi.
Me sirvo un vaso de agua.— ¿Y, que te trae hasta aqui?
— ______, siento mucho lo que paso la otra noche —Se acerca a mi, lleno de remordimientos— Me porte muy mal contigo.
— Yo diría que poner tu mano a centimetros de mi coño es mucho más que ‘portarse muy mal conmigo’ —Me termino el vaso de agua rápidamente. Ni siquiera sabia que tenia tanta sed.
— Lo sé —Exhala fuertemente— Mira, lo que hice estuvo mal. Lo siento. Sé que dije que iba a tratar de mantenerme alejado de eso. Eres feliz con Alex, o Lucas, o quien sea, entiendo.
— ¿No pudiste llamarme para decirme eso? Estaba ocupada.
— Estabas ignorando mis llamadas.
— Porque estabas siendo un idiota pegajoso.
— Lo dice la zorra obsesionada. ‘¡Oh Tom, no puedo perder a Alex!’.
Lo miro con una mueca. Él sonríe. Ambos sabemos que todo esta perdonado.
— ¿Qué te hizo venir a mi oficina a interrumpirme? No podias soportar no ser mi amigo, ¿eh? —Bromeo, sonriendo con picardia— ¿Te ibas a suicidar si no te perdonaba?
— No, para nada. No te podia privar del privilegio de mi compañia —Mete la mano en el bolsillo de su camisa y saca dos entradas— Como veras, vine preparado por si necesitabas que te convenciera más.
Miro las entradas con los ojos entrecerrados.— ¿Entradas para un concierto de Celine Dion? ¿De verdad eres tan gay y estúpido?
Se ve molesto.— ¡Ja! Son para la exhibición del fotografo ese que te gusta. ¿Recuerdas? También te conseguí una entradas hace años pero nunca pudimos.. —No termino la frase, pero ya se de que esta hablando.
— Hmmm.. interesante —Le quito las entradas, pero él se queda con una. Yo alzo una ceja.
— Esta es mia —Sonrie— Son para esta noche, solo para que no trates de joderme.
Mis ojos se abren inocentemente.— ¿Yo? ¿Joderte? Siempre pense que eras tú el que me jodia la vida, Kaulitz.
— No seas mala, _______.
— No soy mala, querido hermano.
— ¿Yo no te puedo llamar hermana, pero tu si me puedes decir hermano? Eso no es justo.
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Confesiones. Tom Kaulitz.
FanfictionFamosa novela de Nede 12. Te invito a leer esta enigmática novela. Una vez que inicies la historia no podrás detenerte. Todos los derechos a Nede Gayle.
