Capítulo 71; parte 2.

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Se queda callado. Me había olvidado de lo lindo que eran sus ojos. Chocolates, como un afrodisíaco.

- Espero que también lo sepas..

- ¿Saber qué?

- Lo que fuiste para mi -Descanza sus brazos sobre sus muslos, inclinandose hacía adelante- Y para que sepas, tú también me pones muy furioso.

- Si -No creo que sea posible estar en el mismo lugar sin que se convierta en una total catastrofe.

Sus dientes blancos son enmarcados por una boca suculenta y tentadora. Sonríe con tristeza, rascandose la cabeza.- Lo sé. Deberían atarnos las manos para que las cosas no se pongan sangrientas.

- O tu podrías tenerlas atadas y yo podría torturarte.

- Ya veo que sigues siendo igual de sadica como antes.

Sacudo la cabeza, jugando con el brazalete que me regalo Alex- No como antes, Tom.

- Lo sé -Responde, mirando sus manos- Voy a dejar que hagas algo que se que has querido hacerme desde que llegue. Sé que quieres lastimarme, y me merezco mucho más que esa bofetada que me diste en tu cumpleaños.

- ¿Porqué diablos dejarías que te lastimara?

- Porque quiero algo a cambio.

- Ah -Ruedo los ojos- Tipico. Sabes, puedo golpearte ahora mismo sin que recibas nada a cambio. Puedo romper este vaso y cortarte la garganta.

- Es por eso que te lo estoy pidiendo de buena manera. Asi no se convierte en una pelea.

- ok, ¿qué quieres?

- Voy a dejar que hagas algo que quieres hacer -Tom me mira, mientras trazo el borde del brazo con mi dedo- Sin matarme -Añade- Y yo hago algo que he querido hacer desde que volví.

- Estas loco si crees que voy a dejar que me folles.

Sacude la cabeza.- No quiero follarte.

- Bueno, ¿qué quieres?

- ¿Qué importa? De todos modos vas a patearme las bolas.

Una sonrisa maliciosa se forma lentamente en mi boca y me pongo de pie.- Mmm.. de acuerdo.

Se pone en frente mio.- Hazlo.

Le doy un rodillazo en las bolas lo más fuerte que puedo, satisfecha al escuchar los gemidos de dolor que salian de su boca. Se acuesta en el suelo, y toda su cara se pone roja. Aprieta los dientes, inhalando y exhalando.

- ¿Te duele? -Pregunto con dulzura, riendome.

Él cierra los ojos.

Cuando su rostro vuelve a la normalidad, se vuelve a poner de pie. - Ahora me toca a mi.

- ¿Me vas a ahorcar?

Sacude la cabeza- Ven aca.

Doy pasos cautelosos hacía él. Sus dedos tocan mi rostro. Me mira como si estuviera tomando una foto, y yo me quedo inmóvil. Ni enojada, ni sumisa. Estoy en el medio.

- Que coño estas-

- Shhh.. lo prometiste.

Se inclina hacía mi y me besa la comisura de los labios. Su rostro permanece ahí por un momento, respirando tranquilamente. Se mueve hacía adelante. Su mejilla se siente suave contra la mía.

- Alejate de mi -Me aclaro la garganta. Quiero arrancarme la mano derecha porque estuvo a punto de tocarlo de la misma manera que él me toco a mi. Él se aleja, con una mirada nostalgica en el rostro.- ¿Qué fue eso?

Confesiones. Tom Kaulitz.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora