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- ¿Puedes dejar de caminar?
Por fin se detiene al escuchar el tono de suplica en mi voz. Lo alcanzo y lo llevo a una zona mas apartada de la casa.
Nos miramos.
- Tengo algo que decirte.. -Rompo el silencio, y él asiente. Hablamos y hablamos hasta que no había nada más que decir.
Las palabras no salen de nuestras bocas.
Otra cosa se apodera de los dos.
Siento el calor de su cuerpo a través de su traje formal, como si quisiera hacerme sentir calor y consuelo. Había algo en la forma en la que nuestros cuerpos parecían fusionarse el uno al otro, siempre nos estábamos tocando, su mano en mi cintura, mi cabeza en su hombro, sus palabras en mi oído, como si supiéramos que estábamos a punto de llegar al final de un largo viaje que tarde o temprano iba a acabar.
Siento más que cariño e incluso amor por este hombre.
Ignoramos los sonidos, ahora apagados, de la fiesta abajo. ¿Qué teníamos que celebrar nosotros? No sabia.
Me lleva a su habitación, asegurándose de no tirarme muy duro y de que sintiera la misma urgencia que él sentía. Al estar ahi parada entre la puerta y sus brazos, oigo el sonido de la cerradura que nos asegura que estamos en completa privacidad antes de llevar mis manos desde su cuello a su cabello, jugando con el.
Abre la boca para hablar pero se detiene inmediatamente cuando sacudo la cabeza. Me conoce demasiado bien. ¿Que mas había para decir?
-Solo besame. -Susurro con fuerza, por que ahora sentía esa necesidad de el latir muy dentro de mi. Esa necesidad de que se una a mi, aunque sólo sea por esta noche. La necesidad de salir con algo de todo esto, de toda esta locura que no se como fue que ocurrió, ni empezó.
Hacerte el amor fue la mejor sensación del mundo.
Tiemblo al escuchar esas palabras en mi mente, que se disuelven inmediatamente cuando su boca toca la mía, y asi por asi.. estoy en el ahora. El presente. Con él. Nadie más. Nada más.
Me lleva a la cama. Los pensamientos en mi mente viajan a la velocidad de la luz.
Se detiene al darse cuenta de que estoy pensando en otra cosa. Se apoya contra la cama sobre mi, con los ojos llenos de lujuria.
- Deja de pensar. -Me dice en voz baja, y eso hago. Fuera de los confines de este cuarto, no hay mundo que exista.
A medida de que va quitándome la ropa, sólo puedo observarlo. Trato de memorizar este momento, cada extremidad, cada curva de su musculatura, Dios ayudame. Incluso la forma en que sus dedos se movían cuando me quitaba mi ropa interior.
Su lengua en mi vagina, sus manos extienden mis piernas mientras yo me retorcía y gemía debajo de él. No me puedo quedar quieta. Termina con bastante rapidez y yo grito su nombre cuando finalmente llego al placer máximo, repitiéndolo más calladamente mientras disfrutaba de mi orgasmo.
No tengo tiempo para relajarme porque luego desliza su miembro dentro de mi, tuve que contener mis ganas de arañarle toda la espalda. Él es diferente al otro Kaulitz. Más grueso, si quieren que sea cruda.. Pero hay algo más.
Algo más sobre la forma en que me hacia el amor, algo que siempre he amado. Mi cuerpo le daba la bienvenida al igual que la última vez, no trata de hacer ninguna posición loca como lo solíamos hacer cuando ambos nos sentíamos locos y aventureros. Esta vez usamos la posición estándar.
Esta vez me sostuvo con gentileza, tratando de abrazarme y jalarme hacia él como si quisiera aplastarme. Estoy gimiendo y temblando y todos mis pensamientos eran de él, de ese momento que siempre recordaré.
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Confesiones. Tom Kaulitz.
FanfictionFamosa novela de Nede 12. Te invito a leer esta enigmática novela. Una vez que inicies la historia no podrás detenerte. Todos los derechos a Nede Gayle.
