Capitulo 57.

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Cuerpos, uno encima del otro. Tom debajo, acostado verticalmente, y yo estoy sobre el horizontalmente, mi torso descansa sobre su estomago mientras sus dedos acarician mis costillas. Estoy media colgada de la silla de plástico pero se siente bien en mi espalda.

Un mundo al revés, donde todo parece correcto.

— ¿Cual es tu palabra obscena favorita?

— Fuck —Digo de inmediato, sonriendo— ¿Y la tuya?

Frunce el ceño, fingiendo pensar— Coño.

— Claro, todos sabemos que te encanta el coño. 

— ¿A mi? —Pregunta con indiferencia, deslizando su mano por debajo de mi bikini. Su mano descansa en mi intimidad por un momento antes de sentir su dedo moverse— Dejame ver.

— ¡Aqui no! Alguien podria ver —Pero aun asi, no pedo evitar mover mis caderas contra su dedo. Tom me aplasta contra él.

— ¿Donde esta tu sentido de aventura?

— ¿Donde esta tu sentido de decencia? ¡Alguien podria estar viéndonos ahora mismo!

— Entonces se llevarían un espectáculo —Sonríe. Se ve hermoso, y es solo mio.

— Eres insaciable.

— Y tu eres irresistible.

— Eres cursi.

— Y tu estas cayendo rendida a mis pies.

— El único que se va a caer eres tu cuando te empuje.

— ¿Ah si?

— Si —De repente se pone de pie, llevándome con él. Antes de que me de cuenta, sus brazos están extendidos y me tiene agarrada sobre la piscina. Yo maldigo y trato de moverme, pero me agarra más fuerte— ¡Tom, te voy a matar si me..! —Me tira a la piscina. El agua fría me hace chillar, y él esta ahi parado riéndose de mi. No, 'riéndose' no es la palabra correcta. Casi se ahoga en sus propias carcajadas al ver mi cara enojada,— ¡Te dije que no me tiraras!

— ¿Y yo te iba a hacer caso? ¡Ja! Me conoces mejor que eso, princesa.

— ¡Ven aqui antes de que te jale!

Se aleja de la orilla de la piscina, sonriendo— No, gracias.

— Tom.. —Me quito la parte de arriba del bikini, disfrutando de su cara al ver que estaba semi-desnuda frente a él— ¿Estas seguro que no quieres entrar?

— Segurisimo.

— ¡Nada de sexo hasta que nos graduemos! ¡Ven aqui ahora! No es justo, si estoy toda mojada, entonces tu también deberías de estarlo.

— Hmmm.. no gracias. —Se recuesta hacia atrás, poniéndose sus lentes de sol. Engreído, hijo de puta. Entrecierro los ojos y me vuelvo a poner la parte de arriba del bikini, nadando hacia la escalera para salir de la piscina— No me mojes —Dice, tratando de no reírse.

— Jodete —Me siento encima de él, asegurándome de mojarlo— Estas siendo muy malo conmigo.

— Aww, ¿estas haciendo pucheros? —Se limpia el agua de los ojos— Que linda.

— No es 'lindo'. No soy fucking 'linda'.

Se lame los labios, mirándome— Dime que eres entonces. 

— Soy.. —Me acerco más a él. Mordisqueo su oreja, pasando mi lengua por encima de su lóbulo. Su respiración comienza a ir más rápido, y sus dedos bailan sobre mi espalda— Divina.

— Mmm...

Deslizo mis dedos por debajo de su cabeza, agarrando sus trenzas. Trazo pequeños besos desde su cuello a su boca, deteniendome al estar a unos centímetros de ella.

— Hermosa.

— Yo también creo que eres hermosa. —Lame mi labio inferior, sonriendo.

— Estoy.. —Me lamo la mano y la meto dentro de sus pantalones. Él comienza a jadear.

— ¿Estas que..?

— Caliente.

— ¿Que tan caliente?

— Muy, muy caliente —Acaricio su pene, disfrutando de su rostro contorsionado. Mi querida marioneta. Mi mano va de arriba hacia abajo. Sus ojos se cierran y se abren— ¿Te gustaría bajarme la calentura?

— Creo que estaría.. fuck.. dispuesto.

— Bien —Saco mi mano y sonrio al ver su erección— Llevemos esto a la cama, cariño —Me carga entre sus brazos, sosteniendome de forma segura. Nos dirigimos de nuevo a la casa, y me siento super ligera— No me dejes caer.

No lo haré.

***

Es de noche.

Me esta mirando. No hay nada en esa mirada, excepto el hecho de que me esta observando.

— Ya te dije, Tom.. no podemos hacerlo otra vez —Bostezo, frotándome los ojos— Estoy cansada y hace frío.

Sonríe.

— ____, solo quiero que sepas que...

Su celular suena. Es un tono distinto. Inmediatamente, su sonrisa desaparece. Él se apresura a alcanzarlo pero yo lo agarro primero. Miro la pantalla y veo un numero que no esta guardado. Miro a Tom. Se ve asustado. Sonidos de alarma suenan en mi cabeza. Mis órganos deciden correr dentro de mi. Oh, Dios. Karina.

— Por favor —Extiende la mano.

Le doy el celular. Mi mano se sintió fría de repente. Tom pulsa el botón de Rechazar y coloca el celular sobre la mesa de noche, suspirando.

— ¿Karina? —Él mira sus manos y asiente— ¿Porque te esta llamando?

— _____, ¿podemos llevar la fiesta en paz por favor?

— No quiero pelear, solo quiero que me respondas.

— No puedo.. entiendeme por favor.

— ¡A la mierda con eso! —Mi voz se eleva, al igual que mi temperamento— He sido paciente contigo, Kaulitz. Lo sabes.. sabes que esto es diferente para mi. Lo menos que puedes hacer es decirme que diablos esta pasando en tu vida. Creo que tengo derecho a saber. —Me mira en silencio por unos minutos— Tom, ¿aun no confías en mi?

— Por favor, _____. ¿Podemos dejar de hablar de esto?

— ¿Como diablos esperas que deje de hablar de esto cuando ni siquiera me puedes dar una respuesta directa? ¿Se supone que tengo que aceptar que recibas llamadas en medio de la noche de esta persona que desesperadamente tratas de ocultar de mi? ¿Como diablos quieres que reaccione? ¿Se supone que tengo que quedarme callada? ¿Se supone que tengo que aceptar el hecho de que me estas dejando fuera?

— No. 

— Entonces dime, ¿que mierda quieres? ¡Dios mio, Tom! ¿Porque diablos estamos aqui? ¿Para ti esto es como una ultima oportunidad de follarme antes de dejarme por ella o que?

— Sabes que no lo es. ¡Te quiero!

— ¡Bueno, tal vez yo no te quiero a ti!

Se ve asombrado, luego herido— No quisiste decir eso.

— Ay, vete al carajo —Arranco la bata de la silla y la envuelvo alrededor de mi misma— Y me voy.

Confesiones. Tom Kaulitz.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora