Capitulo 16.

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'cumpleaños.. ¿feliz?'

Horas después, estoy en mi mejor vestido. Mi mano enlazada con el brazo de Alfonso mientras saludamos a los invitados con sonrisas plásticas en nuestros rostros. Al menos la mía si era plástica. Alfonso si estaba a gusto, probablemente porque se ha pasado la mayor parte del tiempo saludando a todas las chicas que ya se había llevado a la cama. No siento celos. Podría cortarle el pene si tan siquiera se le ocurriera coquetear con una de ellas al frente mio. Él puede coquetear con quien se le de la gana mas tarde cuando me vaya lejos de él, pero estando a mi lado no.

La sala enorme de la mansión Kaulitz estaba llena de invitados formalmente vestidos, supongo que Gordon se sintió tan culpable de que su hijo casi se muere que no se preocupó por el dinero en lo absoluto. Por otra parte, esta fiesta probablemente hubiera sido igual de costosa si Tom no estuviera por ahí cojeando con un bastón. Mientras el piano sonaba y todos hablaban (y chismoseaban), me excuso de Alfonso y nuestros amigos. Con otra sonrisa falsa, salí a tomar un poco de aire y dar un paseo. Cuando desafortunadamente me encuentro al cumpleañero y a su novia de oro, rodeados de su propio circulo de amigos. Dios. Estas eran las mismas personas que Tom no soportaba, ¿y ahora de repente son amigos? Pff.

Me quedo parada y los observo desde lejos, saco un cigarrillo de mi cartera y lo enciendo.

Él no dice nada en absoluto. Mientras los coches van pasando rápidamente, Selena suelta otra carcajada cuando uno de los que estaban con ella dice algún comentario estúpido. Tom se razca el cuello.. hace eso cuando esta nervioso, o cuando algo le esta molestando. Y tenia esa mirada en sus ojos, como si estuviera en trance. Aparecía que ni siquiera estuviera ahí. Observe como estaba mirando a los carros pasar, y desde donde estoy parada pude ver como apretaba los puños cada vez que un taxi pasaba. (El accidente fue con un taxi, por si no les había comentado).

Puedo imaginar lo que esta pensando.

El momento del impacto. Sangre y huesos rotos. Su carro hecho pedazos. Su pierna no esta funcionando. El dolor. El dolor físico.

De repente un taxi se acerca demasiado a él, como mas o menos a tres pies, y lo veo inhalar fuertemente. Abre mas sus ojos y de pronto se ve como si estuviera en pánico, pero su novia estúpida no se da cuenta de nada. Incluso toma su mano y le da un beso en la mejilla, sin darse cuenta del estado en el que se encuentra Tom en estos momentos.

¿Porque sera que lo conozco tanto? Ni su propia novia lo conoce tanto como lo conozco yo.

Parece que esta hiperventilando interiormente. O como si estuviera apunto de saltar de su piel. Incluso parece que esta apunto de gritar.

Ya tuve suficiente, no me puedo quedar aquí parada sin hacer nada. Tiro el cigarrillo en el piso y camino hacia donde están ellos. Sus ojos chocolates todavía mirando hacia la calle. Él esta pensando en ese día. No puede andar por la calle así. Se va a desmayar en cualquier momento. Kaulitz no era débil ni nada por el estilo, es mas.. es una de las personas mas fuertes que conozco. Pero el accidente fue mucho para él, un trauma. Puedo ver en sus ojos que ese día lo marco para siempre.

Le sonrío a los estúpidos y me devuelven la sonrisa, obviamente contentos por haber sido reconocidos por mi. Selena me mira y yo le doy una sonrisa extra grande y muy falsa para burlarme de ella. Tom me mira, con esa mirada aun, como si esta en un trance, y con tanto dolor que no tiene tiempo para odiarme.

- ¿Les molesta si me robo a Tom por un momento? -Pregunte en un tono cortes, cálido y cordial. Todos están encantados conmigo. Menos Selena, pero ella no me importa. La perra estúpida no puede ver que su novio parece que esta a punto de desmayarse.

Tomo su brazo y no se resiste. Ni siquiera me mira. Todavía esta mirando a los carros y los taxis. Probablemente imaginando su sangre en el parachoques.

Sin decir una sola palabra, caminamos adentro. Enlace mi mano con la de él y empezó a seguirme. Me sorprendió que me hubiera seguido y no me hubiera mandado lejos. Es como caminar con una persona totalmente diferente.

Lo llevo a la biblioteca, donde siempre va cuando quiere estar solo. Cierro la puerta y suelto su mano, y ahí fue que al parecer se dio cuenta de donde estaba y con quien. Parpadea varias veces mientras me mira. Esta balanceando todo su peso contra el bastón de madera. Pobre niño tiene que caminar con un bastón. Estúpido accidente.

- Yo estaba.. Ahí.. estaba el.. vi sangre. Sangre y carros -Dice sin poder hablar bien. Se ve tan cansado que ni siquiera me quise burlar de él como lo hubiera hecho en cualquiera otra ocasión. Además, yo tenia parte de la culpa en esto. Así que seria bueno tratarlo bien solo por esta vez. Quisiera saber que demonios tiene esa zorra en la cabeza como para celebrarle su cumpleaños a solo una semana del accidente. ¿Esta tipa estaba en drogas o que? Ni siquiera a mi, que si tomo drogas, se me ocurriría hacer eso.

- No tienes que explicarme nada -Respondo, caminando hacia la puerta para salir de ahí.

Se da cuenta que estoy apunto de irme.

- Todavía te odio. Sigo pensando que eres una puta sucia.

- Yo se.

Le doy la espalda y salgo al pasillo. Cuando me volteo para cerrar la puerta, me doy cuenta de que todavía me esta mirando. Nuestros ojos se encuentran. Y la mano que iba a cerrar la puerta se paraliza.

- Pero.. te vez hermosa esta noche _____. -Finalmente dice, y cierro la puerta sin contestarle. Cuando regreso a la fiesta, tomo la mano de Alfonso y nos vamos. Y paso el resto de la noche con él entre mis piernas y dentro de mi.

Tomé su rostro entre mis manos justo cuando esta a punto de venirse, y me mira con sus profundos ojos azules.

- Te vez hermosa esta noche _____ -Susurra, y le doy un beso. Lo beso como nunca lo había besado antes.

Esa noche tuve un sueño. Todo era amarillo, rojo y azul. Soñé con carros voladores, y cuerpos cayendo. Soñé con un espejo, en el se reflejaba la imagen de una zorra asquerosa con ampollas en la piel y cabello seco y duro.

También soñé que Alfonso y yo hacíamos el amor frente a ese espejo. Pero tenia los ojos chocolates.

Confesiones. Tom Kaulitz.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora