Capitulo 32.

812 46 8
                                        

La expresión del rostro de Lucas en ese momento... La mezcla de malestar y culpa contrastada con el rostro de mi hermanastro, que mostraba apatía absoluta, hacia que lo mirara con odio.

La voz de Ivonne se quiebra, y le dice algo a Lucas en alemán, e inmediatamente su mandíbula cae abierta. Cuando se voltea para irse, Lucas llama su nombre. Incluso, lo grita.

- ¡Espera! -Su voz resuena por todo el pasillo, pero ella no se detiene.

Esperen... ¿la va a seguir? Agarro su brazo cuando intenta ir tras ella, sus ojos oscuros están alarmados.

- ______(tu apodo)... -Dice, mirándome- Dios, _____... No puedo... -Mira a Tom y luego a mi- Me tengo que ir.

Y se va.

Miro como se retira en silencio, sintiendo una enorme decepción. Luego siento la mano de Tom sobre mi hombro, como si quisiera tratar de hacerme sentir mejor, como si me quisiera confortar, pero ya era muy tarde. Cuando necesitaba eso de él, me había llamado puta. No necesito de su 'lastima' ahora.

Muevo mis hombros para que quite la mano y le doy una bofetada.

- ¿Que mierda?

- ¡Tu la llamaste! Eres. -Bofetada- Un. -Bofetada-. ¡IDIOTA! -Camina de espaldas a mi habitación protegiendose de mis ataques, protegiendo su cara con sus brazos. Ugh, esa cara. Quería arrancarle el cráneo- ¡Tu sabias! ¡Sabias que tenia a Lucas y querías arruinarlo!

Tom al parecer tuvo suficiente, y los papeles se invierten. Estaba a punto de volver a pegarle cuando me agarro los brazos con rabia. Su agarre significa su creciente frustración por mi comportamiento violento. Yo le doy un rodillazo muy cerca de sus partes, causando que se cayera en mi cama maldiciendo de dolor.

- Hija de puta -Chilla, y su cara se pone roja- ¿De verdad crees que fue culpa mía? ¡Yo nunca lo obligue a hacer nada! ¡Él te dejo por su propia cuenta!

- ¡Lucas me ama!

Una irónica sonrisa se pinto en esa boca que alguna vez bese, y que ahora quería arrancar.

- ¿Linda manera de demostrártelo, no crees?

Le doy otra bofetada, poniéndole el rostro más rojo. Estaba sangrando. Quería que sangrara más. Hacerlo sangrar y verlo sufrir.

- ¿Y tú que carajos sabes de eso? -Grito, dándole la espalda para limpiar las lagrimas de rabia que cubrían mis ojos- No sabes cuanto tiempo he esperado por él. ¡Te odio!

Aprieta los dientes, pero al parecer el dolor había desaparecido. Tom se sienta derecho, mirándome con la misma cantidad de odio con que yo lo miraba a él.

- Tienes razon, ______. ¿Que carajos voy a saber yo de demostrar amor? ¿Que voy a saber yo de eso? ¡Dime ______! ¿Quien te ha amado desde que realmente te conoce? ¿Y quien te ha deseado más que a cualquier otra cosa? ¿Quién? No me digas que Lucas. Porque claro, yo estuve dispuesto a tirar la primera relación que pensé que podría ser duradera, a dejar a la única otra mujer que podría haber amado, solo para estar contigo, para tenerte en mi cama, para oírte decir mi nombre en susurros... asi que dime, ¿Quien más que yo para saber eso? -Se ríe irónicamente- Pero para ti eso nunca significo nada, ¿verdad? No sabría que es lo que se siente amarte, porque tu nunca me has dejado... -Su cara esta llena de furia. Esta frustrado, y golpea el colchón inútilmente, maldiciendo- ¡Mierda! Todo eso no significo nada para ti, ¿verdad? ¿Sabes que? Tienes razón. No sabría nada de eso. No se que se siente sentir celos de Esteban o Alfonso o cualquier otro maldito imbecil que llego a estar contigo, pero yo no puedo, ¿verdad? Porque tu nunca lo permitirías. Para todos, tu y yo somos familia... Nunca puedo sacarte a pasear y poner mi brazo alrededor tuyo y besarte de la forma en que me gustaría hacerlo. Nunca puedo ir contigo a esas estupidas organizaciones benéficas que organizas o a los bailes del colegio. Nunca podríamos ser una pareja, ¿verdad? Te avergonzarías de mi. Me rechazarías, como siempre lo has hecho. Asi que, supongo que tienes razón. No se absolutamente nada de eso.

Confesiones. Tom Kaulitz.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora