Come Back to Me

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Segunda Era del Sol

En las bastas tierras de Ossiriand, al oeste de las Montañas Azules y entre el río Gelion, se encontraba Lindon, aquel nombre había sido un regalo de los Noldor por ser la patria de los Laiquendi, los Elfos Cantores, el territorio estaba dividido en dos grandes mitades, sur y norte, partidas por la irrupción del inmenso Golfo de Lhûn.

Las dos subr-egiones, Harlindon al sur y Forlindon al norte, tenían características muy semejantes. Unas extensas masas boscosas que descendían desde las laderas occidentales de las Ered Luin, que cedían al llegar a las tierras bajas, donde los terrenos estaban ocupados por grandes praderas que se alargaban hasta las costas. Estas eran muy suaves y fácilmente fondeables, de largas playas de arena. Tan solo la zona interior del , allá donde coincidían con los picos de las Ered Luin que permanecieron a salvo de la irrupción del mar, las costas eran realmente escarpadas y de difícil abordaje, la única diferencia notable entre ambas regiones era la presencia en Forlindon de un río, mientras que en Harlindon no había corriente alguna.

En  Lindon  estaba la primera morada de Saruman, un espacio grande hecho de rocas blancas y grises, era casi como acoplar dos torres, había dormitorios por doquier y una basta biblioteca que sus amigos los elfos habían llenado con diferentes textos, todo parecía ir bien en aquella nueva era, o al menos eso pensaba.

Bajó una escalinatas directo dónde su gran salón oscuro se encontraba, ahí frente a él se encontraban dos extrañas cápsulas con un liquido dorado que las hacía brillar por si solas.

— Buenos días— les saludó aunque las criaturas que se formaban dentro no podían responderle, eran dos pequeños cuerpos que había comenzado a formar a base de corteza de Ents, algunas pócimas y su sangre como el amarre perfecto, inclusive algo de luz que Varda le había regalado y tierra que Yavanna amablemente regaló después de visitarlo, era un proyecto ambicioso, crear nuevos seres, tal vez ellos podían traer paz a lo que el viento anunciaba como una guerra.

El mago salió de su morada en busca de tranquilidad con los árboles, mientras él se internaba en lo verdoso del paisaje una sombre de larga capa negra se deslizaba cual serpiente por los corredores de su casa en busca de la magia que había sentido días antes, aquel hombre alto de cabellos como el ébano bajó las escaleras para encontrarse con las dos cápsulas.

— tú no me sirves— musitó con odio hacía la criatura de la izquierda enterrando una hermosa espada en la cápsula haciendo que una niña de cabellos castaños saliera directo al piso y comenzara a convulsionarse.

— Tú, tanto poder— se acercó a la cápsula diciendo un par de oraciones extrañas para que la niña abriera los ojos de par en par, hermosos y divinos trozos de mar en sus pupilas, sin miedo lo miró a los ojos.

— Esperare paciente— desapareció dejando a la pequeña niña con los ojos muy abiertos ahogándose un poco en la cápsula, poco le importo que la agonizante respiración de la otra le suplicara por su vida. «patético» pensó antes desaparecer de la casa del mago blanco.

La cubrió con flores antes de cubrir su cuerpo con la tierra que había sido hecha, ahora llevaba de la mano a una niña rubia de ojos azules a la cual había bautizado como Ravenna, su nueva hija ante los ojos de todos, hermosa e inteligente, con los regalos de los valar y de los Istari, pero con el susurro de maldad desde su nacimiento.

***

En las ruinas de Dol Guldur se apilaban un montón de escombros después de la guerra, de nuevo el mago blanco estaba frente a ese adversario que fingió desterrar, no había forma en él, sólo la nubosidad oscura que lo formaba además del color rojo intenso que cubría su centro.

Forbidden Love [Thranduil]  || WATTYS LONGLIST 2018|| PROCESO DE CORRECIÓNHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora