Maria POVs
Como siempre, los cinco minutos de Matt, al final fueron quince, y yo, sin quererlo, iba a llegar tarde a mi primera reunión de trabajo.
Entre en la sala y de repente todos los ojos estaban clavados en mi, yo me limité a mirar al suelo y sentarme, estaba algo nerviosa.
[...]
-Muchas gracias por estar aquí a todos, nos vemos en dos semanas para empezar el rodaje de la serie. -dijo el chico que no parecía ser mucho más mayor que yo, diría que ronda entre los 26.
Salí de la sala y cuando iba caminando por el pasillo note como una mano agarro mi brazo eso hizo que me girará rápidamente algo asustada, y mis ojos chocaron con una mirada, que si nunca hubiera mirado a Nash a los ojos, juraría que eran los ojos más bonitos del mundo.
-Perdona por asustarte, pero es que ibas muy rápido y no quería perderte de vista. -rió haciendo que sus ojos se encogieran un poco pero que se apreciará su sonrisa.
Cuando conseguí recomponerme ante el susto le repasé con disimulo para no perderme ningún detalle de su cuerpo y por supuesto de su cara. Era un chico rubio, notablemente más alto que yo, su pelo rubio hacía que sus ojos resaltarán aún más, y su sonrisa, la cual estaba mostrando ante el silencio algo incómodo que había, te dejaba atónita.
-Soy Sam, el otro protagonista, -río algo nervioso.- no hemos podido hablar antes porque ya la reunión estaba apunto de empezar. -soltó mi brazo después de todo este tiempo.
Yo note como el calor se agolpaba en mi mejillas, había tenido que dar una mala impresión por llegar tarde, y eso no me gustaba nada ya que yo no era así.
-Lo siento, -reí.- mi culpa llegar tarde -sonreí algo nerviosa. No sé si porque me sentía algo intimidada de lo guapo que era o por el hecho de haber llegado tarde.- soy María.
-Encantado -estrechó mi mano amistosamente ya que un abrazo hubiera sido demasiado incómodo.- María, o debería decir "Paloma". -volvió a reír a causa de la broma referida a nuestros papeles en la serie.
-Lo mismo digo, -asentí.- bien visto Sam, o debería decir Travis. -reí mientras comenzamos a andar hacia la salida.
[...]
Llevaba aproximadamente diez minutos esperando a Matthew, pero este no respondía el teléfono.
-Si no te dan miedo las motos, puedo llevarte a casa. -dijo el rubio el cual había estado conmigo hablando todo este tiempo.
-No te preocupes, estaré bien aquí, -asentí.- no tardarán mucho en aparecer.- dije agarrando el tocho de papeles que tenía, los cuales pertenecían al guión, contra mi pecho.
-Como quieras, -se encogió de hombros.- lo que sea, mándame un mensaje, -sonrío- nos vemos. -movió su mano a modo de despedida antes de colocarse el casco el cual tapaba su cara y subirse a la moto.
No pude evitar que mi vista le siguiera hasta desaparecer girando la esquina.
Diez minutos después apareció Matthew.
-A buenas horas. -dije algo molesta mientras el miraba el móvil.
-Lo siento, tenía el móvil en modo avión, -dijo revisándolo, y mis ganas de estamparle el móvil en la cara aumentaron un poco más.
