LONDRES, REINO UNIDO.
MARTES, 28 DE ENERO DEL 2014.
Subo al auto luego de dejar a Matt en el colegio y enciendo de nuevo mi auto mientras escucho la canción pop que suena por la radio mientras conduzco hacia House's para dejar a Quinnie y luego ir al departamento del Jodido Idiota.
Encontramos a Isaak el domingo por la mañana. Dos días después de haber sido secuestrado por Sombra. Fue desesperante no saber dónde lo habían dejado, pero aunque nunca esperé decir tal cosa, agradezco a la vida que Kelly Blossom lo conozca y lo haya encontrado luego que un amigo suyo le informara que lo había visto.
Estuvo internado hasta ayer en la tarde en la clínica cuando su jodida impaciencia pidió el alta y se marchó a su departamento. No quiso que yo lo acompañara pero sí dejó que Adabella fuera con él. En un susurro me dio a saber que hablaría con ella.
Cada día siento que Diosa y Reina se llevaran consigo mi alma y felicidad. Es complicado observar los ojos de Isaak y no sentir una culpa inexorable, que provoca que quiera llorar. Es peor cuando veo a Patrick y recuerdo los secretos egoístas de Antonella y Chris, la historia de Joseph, Monique y su hijo muerto, la relación de Thor con... ¡Mierda! Mirar a Quinnie y no decirle lo de Deva y contarle sobre Noah y Hannah también es devastador.
Incluso, ver a Kiara y no compararla con Sophie es difícil.
Recibo un mensaje de tía Nanette, pidiéndome almorzar con ella, pero lo ignoro. Hoy me dedicaré a intenta sanar las heridas emocionales de mi Jodido Idiota e indagar como redimirme al final de toda esta gran mentira.
—Sigo teniendo la sensación de que los chicos nos consideran intrusas en su vida —murmura Quinnie.
Anoche los tres hombres que llamo amigos, familia y fenómenos, nos invitaron a una cena con sus novias. Pensaba no asistir pero fue vetado junto con la negativa de mi novio, así que Quinn, Matthew y yo vivimos la cena más incómoda del mundo. Cabe destacar que los chicos ni se inmutaron en notarlo y nos hacían sentir a Quinn y a mí como si sobráramos en su perfecta ecuación y, a pesar de eso, nos comprometieron a salir con ellas próximamente.
—Yo siento que no se dan cuenta de que nos hacen sentir así. Creo que debemos hablar con ellos.
—No hablaré con Greggory, llegué a la conclusión que él es estúpido y que le gusta ser masoquista —sentencia fastidiada—. Parece fascinarle volver arrastrándose una y otra vez detrás de Nat.
—Es una relación dependiente y toxica, Quinnie. Pero hasta que él no tome la iniciativa de deshacerse de ella, no podrá combatirlo.
—Esperemos ver cuánto duran esta vez —musita y cambia de tema—. Kelly me cae bien, hay cosas en las que no estoy de acuerdo con ella, pero mientras no hiera el corazón de mi mitad rubia no tendremos problemas y mi pequeño demonio interno no aparecerá.
—A mí me da igual. Pienso que no es la chica para Pat, pero si ella lo hace feliz, lo respeto.
—Quizás es eso de tratar que Pat modere su vocabulario. Pat es obsceno y soez, nadie puede cambiar eso.
—Dave me pidió confiar en Sasha, así que estoy dándole una nueva oportunidad a tu hermana...
Mi rubia favorita confiesa que también lo está intentando con ella pero que toma sus debidas previsiones e intenta ser sutil alrededor de Dave, pidiéndole lo mismo. Nadie conoce mejor el veneno de Sasha que la mismísima Quinnie.
Rio cuando confirma que estamos evaluando a las novias de nuestros amigos y luego se queda callada y revisa su teléfono. Minutos después me actualiza sobre Marie Jeanne adaptándose a Argentina, entonces recuerdo que cuando ella no pudo seguir con el teatro barato que vendimos anoche, recibió una llamada y se levantó de la mesa.
ESTÁS LEYENDO
Los secretos de Gemma
RomanceLa familia Hoffman ciertamente no está libre de secretos. No, de ninguna forma lo están. Hay demasiadas historias tejidas entre ellos, muchos misterios por develar, pero nadie se ha preocupado por ellos. Nadie se ha preocupado por el pasado oculto b...
