12. PREGUNTAS SIN RESPUESTAS.

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Los veranos en mi adolescencia consistían en concursos de cocina que el abuelo y la abuela nos colocaban a mis primos y a mí en su casa. Éramos dos equipos, por un lado: Chris, Stefany, Mike y yo; y por otro: Valentina, Frank, Patrick y Kiara.

Sé cocinar, pero el trozo de tarta que estoy degustando y que fue hecho por Patrick es delicioso y no creo que alguna vez yo logre este nivel culinario.

Hace veinte minutos me interné en la cocina, luego de mi demoledora conversación con Isaak Schwartz y empecé a probar los dulces que mi primo preparó y que Quinnie especificó que no eran para la fiesta.

—Gemmy... ¿Jodidamente me estás escuchando?

—No —le respondo a Patrick, cuando salgo de mi desconcierto y lo miro—. Te quedó deliciosa esta tarta.

—Todo lo que yo hago es delicioso, primita.

— ¿Sabes cuándo llegaran las demás chicas?

—Sasha ya llegó, falta Kells.

Recuerdo que Quinn me dijo que Dave había invitado a Sasha pues en una conversación que tuvimos el otro día, mi genio tecnológico y yo nos propusimos darle una nueva oportunidad a la rubia mayor por Quinnie.

¿Kells? —pregunto con una media sonrisa.

—Sí, Kells. Y no, no es uno de mis jodidos rollos y no te inventes historias que para eso está Greggoriano.

—Yo no dije nada, Patrick. Primero la besas y escandalizas a tu fandom con una fotografía, luego vas a una entrevista y ahora la llamas por el diminutivo de su nombre... Nunca habías estado tan prendado de una chica.

—Quiero que por primera vez una mujer sea más que un ligue de una noche y también jodidamente quiero que esa mujer me vea como algo más que un cantante con cara bonita y mucho dinero. Siento que algo sucedió y necesito estabilidad. Y siento que Kelly me ve de esa manera.

—Eso está bien, Pat, solo recuerda que el amor no es un camino fácil.

—Creo saberlo, Gemmy.

— ¡Hola, cumpleañera y primo de la cumpleañera! —volteo a mirar la puerta de la cocina y allí, de pie, se encuentra Kelly Blossom con una pequeña caja entre sus manos—. ¿Interrumpo?

—Jodidamente no, hermosa Kelly —Pat deja un beso en mi frente y camina hacia la puerta—. Estás preciosa... Debo irme, los chicos me esperan.

—Tu primo es muy encantador —ella ríe con el rastro de su sonrojo, instalándose en sus pálidas mejillas— ¡Oh, feliz cumpleaños, Gem! —me susurra mientras se acerca a mí y me entrega la pequeña caja que sostenía—. Espero que te guste.

Percibo un intenso olor floral entremezclándose con el olor del licor y la miro mientras camina hacia las escaleras.




Finalmente, luego de la agotadora sesión de belleza y de la, aún más, agotadora tarde, me puedo tirar sobre la cama y cerrar mis ojos un segundo.

Todo estuvo bastante bien mientras nos peinaban, nos maquillaban, nos daban relajantes masajes y charlábamos de trivialidades, dejando de lado toda rencilla o discusión; sin embargo, el caos comenzó cuando llegaron los tres desastrosos hombres que llamo amigos e Isaak.

Ellos llegaron llenos de barro y arena y Quinn los echó de la casa, diciéndoles que volvieran cuando estuvieran limpios. Sasha presiono el botón que activa el sistema de regado en el jardín y allí todo se fue a la mierda.

Los secretos de GemmaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora