PRÓLOGO

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NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS.

VIERNES, 19 DE MAYO DEL 2006.

GEMMA BAKER.

Nunca pensé que la desaparición de mi madre, traería consigo tantos problemas y a su vez, tantos momentos llenos de alegrías que imaginé, se irían con su partida física y su presunta muerte. Sé que donde quiera que ella esté, está feliz por mí, por su pequeña Gem.

Ella hoy estaría cumpliendo cuarenta y dos años de vida. Hace unos días atrás se cumplieron tres años de su secuestro.

Bajo las escaleras de la casa de mi tío Joseph y su esposa Antonella, evitando los pensamientos tristes sobre mamá. El abuelo Phillips me dijo que tenía algo urgente que comunicarme. Al llegar a la pequeña oficina de mi tío, veo al abuelo hojeando unos papeles que llevan el sello de Hoffman Inc., la empresa familiar.

- ¿Buena o mala hora para llegar? -expreso a modo de saludo y él me observa y sonríe-. ¿Cómo estás hoy? ¿Mucho trabajo en la oficina?

-Algo... Eh, estoy un poco preocupado, mi Gemmy. . Pero sí, estoy bien.

»Los Kaplan nos invitaron a una cena mañana por la noche. Sé que quieren saber sobre la sucesión de Hoffman Inc. Hoy en día todo el mundo está preocupado por eso, incluyendo a tus tíos... Pero bueno, era de esperarse. Todos están esperando el momento que yo muera para hacerse con el tesoro.

- ¿Debo ir? -cuestiono, rogando que diga que no.

- ¿Quieres ir? -niego con la cabeza-. Allí está la respuesta. Pero si quiero hablar contigo sobre tu futuro. Ya tienes dieciséis, en unos meses diecisiete. Me gustaría saber que vas hacer.

-Oh... -siseo y me quito la cadena que me regaló Isaak hace unos meses. Es oro con la frase Te amo, Estrellita grabada detrás de la estrella.

-Me encantaría que te unieras a la empresa. Que trabajes como Mike lo ha hecho junto a Joseph. Y no te negaré que siempre he visto en ti a una líder que podría dirigirla algún día así como lo hizo Luzu.

»Posiblemente haré un viaje en los próximos días... Y me gustaría saber tu respuesta luego de eso. Oh, tu viejo abuelo casi olvida decirte que Mitchell está pasando un momento difícil. Deberías llamarlo y decirle que trabaja demasiado para su corta edad.

-Lo llamaré pronto. Y está bien. Pensaré en eso, abuelo.

-Esta noche cenaremos alemana. Invita a Isaak y dile que traiga a esa bella madre que tiene. Joseph cree que un plato con nombre raro es un reto para tu abuelo.

En ese mismo instante mi tío entra junto a su esposa y el abuelo se calla y lo observa.

Su esposa, Antonella Russett de Hoffman, es una bella mujer de cabello castaño en tonalidades muy claras que son confundibles con un rubio. Soy consciente del enrojecimiento de su rostro y sospecho que ha estado llorando hace poco. Ella no duda en acercarse a mí y me abraza.

Antonella me dirige una mirada y me insta a quedarme en silencio y escuchar a mi tío, quien luce igual de alterado que ella. Me volteo hacia Joseph y el abuelo con el presentimiento de algo malo sucediendo y boqueo antes de comenzar a hablar.

-Bien, ¿Qué sucede? ¿Por qué están así?... ¿Quién murió? -la última pregunta la realizó en modo de broma, pero entonces, el silencio se instala y mi tío rehúye mi mirada durante segundos interminables. Finalmente fija a mi abuelo y asiente-. ¡Tío! ¿Murió alguien? ¡Tío, respóndeme!

-No, Gemma. No murió nadie. Necesito que te sientes, te calmes y por favor, evitemos en lo posible un ataque de pánico. No es conveniente.

Antonella se sienta en la silla junto a mí y toma mis manos. Miles de escenarios fatídicos surcan mi mente y la confusión nubla mi pensamiento

» ¿Recuerdas que hace unos meses me comentaste que sentías ser seguida por alguien?

-Sí, lo recuerdo. ¿De eso trata todo este misterio? -Pregunto, intentando aligerar el momento-. Eso fue hace varios meses, tío. Ha pasado mucho tiempo y comienzo a pensar que lo imaginé, quizás era el estrés de ese momento -miento.

Estoy segura que no era estrés ni estoy imaginando cosas. Estoy siendo perseguida, mi entorno en ocasiones se enrarece, a veces hay hombres siguiéndome y cuando volteo, ellos fingen hacer otras cosas. Y tampoco estoy paranoica como señalo Christine, la psicóloga.

Pero mis tíos dicen que no sucede nada y finjo que les creo. A mamá no la secuestraron solo por ser la CEO de Hoffman Inc., hay más razones que ellos se niegan a contar. Por lo que quiero evitar ese futuro para mí y empecé a tomar clases de Kick Boxing a escondidas. Ni siquiera Isaak, mi novio, lo sabe.

-No era estrés, Gemma. Te han seguido la pista durante algún tiempo. Han enviado advertencias y... son contra ti -revela.

Intento lucir calmada, de verdad, intento regular mi respiración, pero una opresión ahoga mi pecho y no logro controlar el ataque de pánico que hace mella en mi cuerpo. Lo sabía, sabía que alguien venía tras mí.

- ¿Por qué contra mí? ¿Sabes quién es? -susurro.

Él asiente, pero no dice nada más.


Los secretos de GemmaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora