Un par de días pasaron y las cosas no mejoraron mucho. Las palabras hirientes de algunos, principalmente de las chicas, seguían y la destruían cada vez más.
El día de la fiesta llegó y ella no estaba muy convencida de querer ir, pero después de que Yukhei le rogara por casi una hora, accedió con la condición de invitar a Hansol también.
La castaña iba en camino junto a Hansol, quien notó sus escasos ánimos pero no comentó nada al estar ya enterado de la situación. La música resonaba fuertemente, incluso desde una cuadra antes ambos pudieron percibir el retumbar de esta. Rodó los ojos y suspiró; presentía que no había sido buena idea asistir.
Yukhei estaba pendiente a la llegada de su amiga. La fiesta fue organizada por su primo Kun, pero en casa Yukhei, así que se podía decir que ambos eran los anfitriones.
Si sus padres se enteraban de ello, lo matarían pero, conociendo a Yukhei, él se apunta en todo lo que implica diversión y desorden, así que poco le preocupaba la opinión de sus papás.
El par cruzó la entrada y en cuestión de segundos comenzó a toparse con miles de personas; todos desconocidos. Ella se detuvo un instante para mirar al rededor y tratar de localizar a Yukhei, quien la había distinguido entre toda la gente desde que llegó, entonces no dudó en levantar su mano para atraer su atención.
Sonrió al verlo y se encaminó en su dirección. Saludó a los demás chicos que estaban ahí, presentó a Hansol como se debía y, por último, tomó asiento junto Yukhei.
No fue sorpresa ver cómo estos se llevaban tan bien con el recién llegado. Considerando la carismática personalidad de Hansol, no se le dificultó intregarse al grupo. Yukhei también aprovechó para presentar a su primo Kun y pronto todos se encontraban riendo y bebiendo de forma moderada.
—Pensé que no vendrías. Se me hizo raro que te negaras a que pasara por ti.
—Xuxi, tú más que nadie sabe que no estoy en el ánimo para estas cosas.
—Por eso mismo te invité, necesitas despejar tu mente y olvidarte de lo que sucedió... Al menos por un rato.
—¿Y qué sugieres para eso? —ladeó levemente la cabeza. Su amigo posicionó su atención sobre el pequeño vaso y se lo ofreció; ella hizo un gesto de asco y negó—. No pienso emborracharme para olvidar la situación.
—Es broma. No voy a permitir que tomes, aunque ya eres bastante grande cómo para tener control de ti.
—No quiero lucir cómo una total idiota. Gracias. —vaciló la mirada por su entorno; ya comenzaba a aburrirse.
—¿Entonces... Bailamos?
—Yo paso por ahora. —sacudió su mano en negación y después recargó su cabeza en la misma.
—Vamos ___, ¿no has venido a divertirte? —habló Kun.
—Iré después. Ustedes adelántense —le sonrió amable—. ¿Tú irás, Hansol?
—Claro. —asintió sonriendo.
Los chicos se pusieron de pie y se dirigieron a la pista, ya comenzando a moverse mientras caminaban hasta llegar al centro. Era algo gracioso ver el bulto de revoltosos bailando, pero sin duda alguna le alegraba mucho por Hansol, quién modelaba la sonrisa más grande entre todos.
Una sensación extraña de querer beber alcohol la inundó y, aunque quiso reprimirlas, terminó por ponerse de pie e ir a buscar algo fuerte para beber. Sí, sí, había dicho que no se embrigaría, pero no podía dejar de pensar en ello, especialmente en él. Se mantuvo bebiendo completamente sola hasta que Hansol regresó minutos después y se sentó a su lado.
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Be with You ; Nakamoto Yuta
Fanfiction"-¿En serio te arriesgarás a esto, a perder tu trabajo? -¿Y tú arriesgarás tu reputación? Ella lo miró por unos segundos. Era el hombre más lindo que jamás había visto y que le hacía experimentar sensaciones inefables. Sin duda le gustaba él. -Por...
