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Sin entender lo que había sucedido volví a enlazar la llamada, me negaba a la idea de que me colgara sin siquiera dejarme claro que estaba enojada.
Intenté un par de veces más recibiendo el aviso de que el número estaba ocupado, ¿Qué mierda?
—La llamada se cortó —hablé sería, observada por Taylor.
Al tratar de llamar una vez más me di cuenta que tenía una alerta entrante, la cara de Daniela abarcaba toda la pantalla.
—Es ella —dijo la rubia para empezar a caminar de un lado a otro alrededor de la oficina.
Si no me lo hubiera dicho no lo habría imaginado, volteé los ojos deslizando el icono verde para aceptar la llamada.
—¿Hola? —pronuncié con duda.
—Hey, ¿Me escuchas? —su voz me reavivó haciendo que perdiera detalle de lo sucedido con anterioridad.
—Sí —asentí suspirando.
—No sé qué sucedió en la llamada anterior, no escuchaba nada —dijo preocupada.
—Tampoco yo te escuchaba —admití observando la foto que Taylor tenía en su escritorio, era ella en lo que parecía ser un estudio de música, —Pensé que estabas enojada conmigo, olvidé el teléfono en casa y ya no pudimos quedar en nada —expliqué rápidamente antes de que la señal nos volviera a jugar una mala pasada.
—Tranquila, no estoy enojada —sus palabras hicieron que me aliviara, —¿En dónde estás?
—En Neptuno, vine a buscarte porque pensé que estarías aquí —evaluó mi respuesta por unos segundos.
—Estoy saliendo para allá, un beso —antes de que pudiera contestarle la llamada volvió a cortarse.
—¿Ya está? —Taylor volvió a posicionarse del otro lado del escritorio.
—Gracias —devolví su teléfono —La señal es pésima —di mi punto de vista al respecto.
—Siéntate —ofreció de nuevo la silla que estaba a mis espaldas, —Mi oficina era el último cuartito disponible, y siempre la señal se pierde —asentí ante su explicación jugando con mis manos, —¿Todo está bien con Dani?
—Sí, dijo que viene para acá —la rubia asintió dejando el móvil sobre el escritorio, —¿Cantas? —mi pregunta llamó su atención, rápidamente señalé la foto dándole a entender el motivo de mi cuestionamiento.
—Antes intenté hacerlo —fue breve en su respuesta haciéndome entender que quizá no era un buen tema para hablar.
Esperamos juntas alrededor de veinte eternos y largos minutos hasta se escuchó que tocaban a la puerta.
Taylor fue la primera en ponerse de pie e ir a la puerta.
—Hola —escuchar a Daniela hizo que algo en mi revoloteara así que me paré de momento para verla.
—Danielita —dijo su amiga para saludarla, —Las dejo, volvió con una sonrisa a mi dirección, tengo que ir a ver algunas cosas.
—Gracias Tay —mencioné también en medio de una sonrisa.
Estando a solas con la castaña presté más atención en su sudadera gris y sus jeans azules, un básico que la hacía ver encantadora. Su cabello suelto y un maquillaje natural en su rostro hicieron que todo mi interior se iluminará, extrañaba tanto tenerla frente a mí.
—Hola —pronunció antes de abrazarme por la cintura.
Sujeté fuertemente su cuerpo, tanto la habitación extrañado.
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Neptuno 26 | Caché
Fan-FictionMaría José jamás pensó que esa noche su vida cambiaría de órbita y aunque comenzaba a girar en torno a ella, no estaba convencida de fomentar su espectáculo de exclusividad. Historia 100% original. Todos los derechos reservados® PROHIBIDAS COPIAS O...
