Capítulo 46 "Adiós Dakota"

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Era una cálida, fresca y agradable mañana de sábado en la que no pude dormir hasta doce del mediodía. No por culpa de mi despertador (tuve la previsión de desactivarlo el viernes por la noche) sino por mamá. Ella tocaba fuertemente la puerta, estaba muy interesada en que le abriera. Salí del confort de las sábanas. Encaminé mis pasos hacia la puerta y la abrí.

Básicamente mi madre me dijo que fuera rápido hacia la puerta principal. Dakota estaba enfrente de la casa esperándome, que estaba muy arreglada y que quería despedirse de mí. Descendí por las escaleras lo más rápido que pude. Ya en la sala me recordé que ni siquiera me había lavado la cara. Dakota no me dejó tiempo para decirle ''buenos días '' directamente se abalanzó sobre mí (por poco me derriba), envolvió mi cuerpo entre sus brazos y me presionó con tanta fuerza contra su pecho que me sacó el aire.

—Cuñada, te extrañaré mucho.

—Yo también—respondí con dificultad—pero deja de aplastarme para que quede algo de mí para el futuro.

Dakota comprendió lo que le quise decir. Se apartó de inmediato. En aquel momento vi el taxi que la estaba esperando.

—Siento haberte apretado tanto, fue la emoción, Nat—adornó su rostro con una tierna sonrisa.

—No te preocupes.—Recuperé el aliento tomando una enorme bocanada de aire con la mano derecha en el pecho.—Dakota, ¿por qué regresarás tan pronto?

—¿Pronto? Nada más vine de visita por unos días y han pasado varios meses. Aparte, mi relación con Marie se ha tornado inaguantable, inclusive más de lo que era. Se presentaba en el hotel donde me estaba quedando solamente para criticar mi vida, mis gustos, mi aspecto físico, mis decisiones, mi personalidad. Nunca salieron de sus operados labios palabras agradables para mí.

Joseph bajó las escaleras despacio, somnoliento, con su pijama de rayas azules y blancas desarreglado. Se talló ambos ojos con sus puños y liberó un monumental bostezo. Cuando vio a Dakota parada frente a la puerta de la casa quedó helado. Observó por un segundo el taxis que estaba en la calle y enseguida cayó en cuentas. Se acercó a nosotras lentamente sin despegar la mirada de Dakota.

—Buenos días J.J.—Lo saludó sonriendo y se abalanzó sobre él para abrazarlo—¡Joder! a ti también te voy extrañar mucho.

—¿Extrañar? ¿Pero cómo? ¿Te vas? ¿A dónde?

—Me regreso a España—Explicó ella incorporándose—Allá está mi casa, mi vida, mi tranquilidad.

—¿Y el novio tuyo, el Brandon ese? ¿Se irá contigo?—Dijo él con un tono bastante despectivo, pero sin dejar de estar melancólico.

Visiblemente se estaba cociendo de celos por dentro.

—No—Respondió Diki y la sonrisa de su rostro se desvaneció dejando entrar a la tristeza—Él no va conmigo.

—¡Joseph!—Escuchamos un grito materno—¡Te dije que vinieras a organizar tu habitación!

J. J. refunfuñó un poco. Luego le dijo a Dakota:

—Ten buen viaje, cuídate, y no dejes de contactarte conmigo. Tal vez, sólo tal vez algún día tú y yo tengamos algo muy especial y matrimonial—le guiñó un ojo.

—Amaré envejecer a tu lado, galán.

—¡Joseph James, ven acá!

—Ya voy, ya voy.

Joseph se fue y nos dejó solas.

—¡Ay, Dakota, como anda mi cabeza! Lo siento, no te he invitado a pasar.

"Entraste a mi Vida" [Terminada]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora