Mike y Charlotte se me quedaron mirando para ver si decía algo. Becket a mi lado se estaba poniendo muy nerviosa, no paraba de tocarse el pelo.
Sinceramente, no sabía ni por dónde empezar.
—¡Suéltalo ya! —gritó Beck entre dientes.
—Chicas, ¿qué os pasa?
Charlotte nos observaba como si estuviéramos locas.
—Es que tenemos que contaros algo muy importante y no sabemos cómo empezar.
—Pues podrías empezar por el principio —planteó Mike chistoso.
Lo fulminé con la mirada antes de comenzar a relatar los últimos acontecimientos:
—Todo comenzó un día como uno cualquiera, cuando a Becket le apareció un mensaje de un número desconocido en el móvil, ese mensaje decía: "Voy a por ti". Yo la verdad pensé que se trataba de una broma de muy mal gusto y no le di mucha importancia. Pero pasaron los días y Becket seguía muy preocupada y era porque, ese no era el único mensaje que le había llegado. El siguiente decía: "No me reconociste, no me hiciste ni caso, cuando yo siempre andaba detrás de ti y de tu amiga K".
—¿Qué cojones?
Mike se había quedado anonadado y Charlotte ni siquiera sabía que decir.
—¿Y eso qué significa?
—No lo sabemos exactamente, Mike. Solo creemos que puede ser alguien cercano que busca venganza. Aunque no hemos hecho nada malo a nadie —añadí sin poder entender quién podría estar detrás de todo esto.
—Si es alguien cercano, puede ser del Instituto, ¿no? —interrogó Charlotte queriendo ayudarnos.
—Sí, eso es lo que habíamos pensado nosotras.
—¿Os ha llegado algo más? —cuestionó intrigada.
—Justo eso queríamos enseñarles. Hace nada Becket se encontró esta carta en su mochila.
—Aquí la tenéis, dentro hay fotos y una nota —indicó Beck entregándoles la carta.
—Podéis ver que en la carta en una parte están nuestras iniciales y en la otra las vuestras.
—Bueno, no tenemos claro del todo que las iniciales sean por vuestros nombres, pero como no tenemos nada más, supongamos que sí —informó mi amiga no muy convencida de ello.
¿Qué podían ser sino esas iniciales?
—Esto es una broma, ¿verdad, chicas?
Mike todavía no se lo creía.
—¿Tú qué crees? —le espeté indignada porque pudiera pensar algo así de nosotras.
—A ver, no creo que lo sea, pero entenderme, esto no pasa todos los días.
—Y tú, Charlotte, ¿qué piensas?
—Honestamente, no sé qué pensar. No entiendo nada.
Comprendía su reacción, yo me había sentido igual hace unos días.
—Os recomiendo que miréis las fotos y leáis lo que pone en esta nota. Nosotras no hemos podido concluir mucho, sin embargo, quizás vosotros veáis algo más.
—De acuerdo —aceptaron revisando cada cosa con mayor detenimiento.
—Yo no veo nada raro —admitió Mike.
—Presta más atención —le ordené para que no se nos escapara ni el mínimo detalle.
Al rato Charlotte también se cansó.
ESTÁS LEYENDO
Deja que cuide de ti
Romance¿Qué es lo que harías si alguien totalmente desconocido cogiera las riendas de tu vida? ¿O si alguien anónimo empezara a mandarte mensajes y cartas en plan psicópata? Yo, Katherine Johnson, aún no tengo ni idea de qué hacer. Y mi mejor amiga, Becke...
