Capítulo 18: QUÉ CUERPAZO.

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Después de haber escuchado a mi amiga leer aquella frase que sonaba a una clara amenaza, se me pusieron los pelos de punta sin saber muy bien cómo actuar. Había llamado a Christian, le había dicho que iba a ir a su casa, pero se lo había propuesto antes de saber que alguien anónimo me advertiría con no acercarme a él. ¿Ahora yo qué podía hacer para decírselo a Chris y al mismo tiempo convencerle de que se alejara de mí?

Llegaría a su casa, se lo explicaría todo, él no se lo creería y al final, me dejaría pensando que estaba loca y que yo no le quería.

Sí, a veces era muy negativa y dramática. Pero, ¿y si se hacía realidad y me quedaba sin Christian para siempre? Nos habíamos hecho novios hace nada más que un día, ¿¡y ya la relación se iba a ir al garete!? No pensaba permitirlo. Debía actuar, debía hacer cualquier cosa para que eso no sucediera jamás, y menos por una persona que ni conocía.

—Becket, me tengo que arriesgar —determiné decidida. Si Christian me iba a dejar, al menos que lo hiciera delante mía y que tuviera yo la oportunidad de debatir y defender mis sentimientos por él. Que no eran pocos a pesar del corto tiempo que llevábamos conociéndonos.

—¿Estás segura?

No, no lo estaba. Sin embargo, no tenía ni puñetera idea de qué hacer sino.

—Segura. ¿Vienes?

Si me contestaba que no, iba a tener que coger el bus.

—Voy, aunque con una condición —decretó asustada pensando en todas las opciones que podrían salir mal.

—Okay, dime.

—Vamos, se lo explicamos y nos volvemos —me exigió, pensando en que si tardábamos demasiado esa persona anónima nos descubriría y cumpliría con su amenaza.

—Sí, mejor no estar allí mucho tiempo.

Metí la foto en mi bolso. Poco más tarde, salimos de casa de Becket con muchas expectativas. La mayoría eran negativas.

—¿Qué tendrá contra Christian? —le pregunté tratando de darle un sentido a todo esto.

—Que estás con él.

Lo medité por unos instantes. ¿En serio será por estar conmigo? Pues sí que tenía que estar demente esa persona para amenazar a alguien solo por eso. Tal vez..... nos estábamos perdiendo algo más.

—En verdad llevo saliendo con él desde ayer —Sonaba más penoso en voz alta.

—Quizá él o ella no sabían ni que estaban saliendo, simplemente le molestó veros juntos —reflexionó Becket igual de intrigada que yo por averiguar quien se escondía detrás de esas advertencias y mensajes anónimos.

—¿Pero me querrá joder solo a mí o a las dos?

—No lo sé, Kathy, no lo sé —tanjó enfurruscada—. Si nos envía mensajes a las dos, supongo que nos quiere a las dos.

—¿¡Y qué hacemos!?

—Mmm... Algo haremos, sea como sea, pronto se nos ocurrirá algo.

.......

—¿Cuánto queda para que lleguemos? —le interrogué a Beck con ganas de ver a mi novio.

Honestamente, todavía me costaba asimilar que Chris era mi novio, puesto que había pasado tan solo una semana desde aquel concierto en el que nos vimos por primera vez. ¿No era cómo que estaba yendo todo demasiado rápido?

—Poco, unos cinco minutos —me informó Becket pendiente de la carretera.

Procedí a enviarle un mensaje a Christian para que supiera que estábamos llegando. Él no tenía ni idea de que iría con compañía, aunque tampoco le importaría mucho. O sea, no era como que hubiésemos quedado como un día cualquiera. ¡Ojalá! Mas bien, iba a su casa porque había alguien que pretendía jodernos la existencia.

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