Fred
Era la hora de comer. Tenía mucha hambre, pero sino no me iba a dar tiempo a interrogar a Mike. Y tenía demasiada curiosidad por lo que fuera a pasar.
Lo mejor que podía hacer era aguantarme las ganas de comer y seguir investigando a todos los alumnos.
Todo lo que me habían dicho hasta ahora lo tenía apuntado. Cualquier detalle o cualquier cosa era importante.
Pero las únicas que me habían ayudado un poco más que el resto en información, eran Kathy y Becket. Lo que me hacía preguntarme muchas cosas sobre ellas dos.
¿Podía confiar en ellas?
¿Por qué sabían tanto?
¿Estaban relacionadas con el asesinato o acaso lo estaban con el asesino?
Por ahora, lo único que podía hacer era confiar, ya que eran las únicas que me estaban ayudando. Pero siempre tenía que estar alerta.
Eso sí, si Kathy decía que sospechaba de Mike, le iba a hacer caso.
Porque me resultaba muy extraño que ella siendo una de sus amigas pudiera sospechar de él. Y eso me daba intriga por saber más de Mike.
Me sentía un poco nervioso, ¿y si él era el asesino?
No lo descartaba para nada. Pero, si eso llegaba a ser verdad, tendría que alertar a Charlotte de inmediato. Últimamente la pasaban mucho juntos. Era más que obvio que tenían algo, aunque por ahora no pensaba que fuera a hacerle tal cosa como matarla. Al contrario, yo creo que los dos se quieren y salen juntos, pero no por eso descartó la posibilidad de que ponga a Charlotte en peligro.
No sé, era todo muy confuso.
Y cómo tampoco tenía muchas pruebas. No podía culparlo.
También podría ser que Kathy tuviese razón y que no lo fuera. Pero me estaba quedando sin opciones. Y no sospechaba tampoco de algún profesor.
Ya sólo tenía a Mike y a Charlotte. Mike era sospechoso y Charlotte estaba claro que no lo era. Por lo tanto, tenía que ser Mike.
—¿A no ser? —pensé y por fin se me iluminó la pequeña bombilla de mi cabeza.
¡El asesino no estaba en este Instituto!
Aunque pensándolo bien, Kathy nunca me dijo que fuera de aquí, solo que Mike lo conocía. Eso quería decir que..... estaba mucho peor que antes.
Piensa, Fred, piensa.
Si lo conocía, lo tendría en sus contactos, ¿verdad?
Entonces, solo necesitaba conseguir su móvil y mirar en sus contactos. Podía ser que allí sí tuviera el número y el nombre agendado del asesino.
Muy bien, esto era mucho más difícil de lo que pensaba.
A ver cuando llegaba Mike.
Me encontraba en otra clase, esta creo que era la de ciencias. Y digo creo, porque había dibujado en la pizarra un aparato reproductor masculino y otro femenino. Además, en la mesa de la profesora había varios instrumentos básicos del laboratorio.
Sin duda, esta era la clase de ciencias.
Durante los interrogatorios me había cambiado más de clase que durante todo el curso. Pero si no cambiaba, al final alguno de los profesores me iba a pillar. Y no era una muy buena opción.
Seguí esperando cinco minutos más a que apareciera.
—Joder, ¿por qué tardaba tanto? —pensé mientras mi barriga empezaba a rugir pidiendo comida a muerte.
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Deja que cuide de ti
Romance¿Qué es lo que harías si alguien totalmente desconocido cogiera las riendas de tu vida? ¿O si alguien anónimo empezara a mandarte mensajes y cartas en plan psicópata? Yo, Katherine Johnson, aún no tengo ni idea de qué hacer. Y mi mejor amiga, Becke...
