Capítulo 32: ESTARÁ BIEN

31 6 67
                                        


Becket

¿Cómo una chica de dieciocho años podía pasar por cosas como está? A todos nos pasan cosas, pero a mi edad muy pocas personas pasan por cosas así.

Mi vida se había desmoronado tanto por culpa de el de los mensajes que estaba comenzando a hartarme.

Desde el principio, sentí que era yo la única que me preocupaba. Kathy pensaba que era una broma. Y era razonable, ya que ninguna de las dos podíamos imaginarnos pasar por algo así.

Me estaba guardando tantas cosas, tenía tantas preocupaciones y tantos miedos. Menos mal que Kathy siempre estaría a mi lado. Aunque la notaba un poco distante. Estaba como en otro mundo, el mundo del amor. Se preocupaba tanto por Christian.

Me sorprendí mucho cuando Kathy me dijo que eran novios. Pero dejé de estarlo cuando fui al apartamento de Christian. Como se preocupaban el uno por el otro. Kathy era muy afortunada por haber encontrado a alguien como él.

Me sentía mal por los dos. El de los mensajes no solo nos había secuestrado, enviado mensajes, cartas etc... Sino que también había destrozado la relación que tenían ellos dos. Sé que Kathy sigue loca por él y que Christian también. Pero se habían separado por culpa de una persona que ni siquiera conocíamos. Me dolía mucho ver a Kathy mal por no poder verlo.

El de los mensajes iba a pagar por aquello y por todo lo que nos estaba haciendo.

Tarde o temprano tendremos que saber quién es.

Era un martes por la tarde. Nos habían dejado ir esta mañana al Instituto pero estaba cerrada la parte de las taquillas. No sé cómo iba a hacer Kathy para pasar por ahí. Pero yo le tenía que ayudar en todo lo posible. Nos estábamos arriesgando demasiado con todo esto.

Para mí estaba claro que había sido el de los mensajes. Pero sabía que Kathy no opinaba lo mismo. No quería pensar que el de los mensajes pudiera hacer algo así. Se veía que no quería más problemas y ella sabía que si él había sido, las cosas se pondrían bastante feas.

Ojalá que no hubiese sido él, pero estaba claro que sí. Y nadie podía cambiar eso. Por más que Kathy lo negara, en el fondo de su corazón sabía que yo tenía razón.

La misma persona que nos secuestró, podía matar a alguien. Estaba segura.

Me dio mucha pena Charlotte. Ella conocía a la chica que habían matado y era su amiga. Debe de estar pasándolo muy mal ahora mismo.

Ojalá las cosas fueran distintas. ¿Por qué matar a aquella chica? ¿Para hacernos sufrir? Pues lo había conseguido. Al principio, ni yo pensé que el de los mensajes estuviera tan loco. Pero desde que nos secuestró, entendí que quien fuera esa persona no estaba bien de la cabeza. Y esperaba que al menos tuviese un motivo para hacernos todo lo que nos ha hecho, porque sí no tenía ningún motivo, es que estaba mal de verdad. Aunque nada podía justificar lo que nos había hecho y lo que nos seguía haciendo.

Necesitaba dar una vuelta, no quería tampoco quedarme en casa con lo solitaria que era ahora mismo. Quería dar una vuelta y despejarme un poco.

No hacía tampoco muy buen tiempo, estaba nublado y parecía que iba a llover. Este día me caracterizó muy bien. Era un día triste, como yo. Un día oscuro, como el que tuve que presenciar ayer. Un día en el que era mejor resguardarse y quedarse dentro de casa, como mis sentimientos.

Pero de todas formas salí. Era todo como una metáfora de mi vida ahora mismo. Podía llover y hacer mal tiempo pero aún así iba a salir. Podían pasar cosas malas en mi vida pero aún así, seguía hacia delante.

Me vestí con un vestido negro que me llegaba por debajo de las rodillas, así no tenía frío. Y una chaqueta vaquera por encima. Por último, me puse unas botas negras y me apliqué rímel en las pestañas y un poco de brillo en mis labios.

Deja que cuide de tiHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora