Advertencia: Más dialogo que pensamientos, por lo que habrá mucha interacción.
Leah
—Eres una dama de honor terrible —me regaña Nath mientras me ve llegar.
Lleva puesto un vestido ligero de color rosa palo, con estampado floreado, y su cabello está recogido en una trenza que deja ver su cabello castaño rubio bastante bien. Hubo un tiempo en que lo hizo rubio para la filmación de una serie en la que participaba, cuando terminó, decidió volver a usar su color natural.
Margaret me llamó para que viniera a almorzar a su casa y no me preparé para encontrarme con Nath. Me pidió ser una de las damas de honor en su boda, que se celebrará en un mes y medio o algo así. La verdad no soy su dama principal, por lo que estoy un poco más tranquila, ya que no tengo ese peso sobre mis hombros. Wendy ocupará ese puesto. Es la mejor amiga de Nath, y es mi amiga también. Es una chica genial y muy alegre, que está súper contenta de ser dama de honor. Yo por el contrario tengo pavor. Estar en el altar, bajo la mirada de todos me eriza la piel, se los juro, y eso que no soy yo la que se va a casar.
—Yo planeo la despedida de soltera, es todo en lo que puedo ayudar —le digo mientras la saludo con un beso en la mejilla y un abrazo. Seguro está algo molesta porque estoy algo ausente en los preparativos, pero en mi defensa puedo alegar que estoy ocupadísima con los chicos, y solo me he perdido la elección del vestido de las damas de honor y bueno... la modista es Wen, no yo.
—Te pondré un horrible vestido como castigo, ya verás.
—No eres capaz, me amas y sabes que soy capaz de impedir la boda —la amenazo y ella ríe.
—Querida, llegaste —me apresuro a saludar también a Marg.
—Hermosa Margaret, debo decirte que huele exquisito —la halago, pero ella no se lo cree. Aunque si huele exquisito y ella es hermosa.
—Tanta adulación me asusta, ¿Qué es lo que has hecho? ¿Acaso golpeaste a mi hijo? Si te preguntan, de mí no lo escuchaste, pero se le merece.
—Confirmo —secunda Nath.
—No, en realidad ya arreglé las cosas con Nate, o eso creo —digo tomando asiento en la enorme isla, Nath me imita.
—Fue un completo imbécil.
—Aun... aun no creo lo que dijo —niego con la cabeza— ¿de verdad el creyó que yo estaría celosa por él?
Margaret y Nath comparten unas miradas curiosas, mataría por saber su significado, aunque creo saber de qué se tratan, pero decido ignorarlo por el bien de todos.
—Y entonces dijo que yo no puedo hacer eso porque soy una chica —escucho una voz y sonrío al conocer a la dueña, quien parece muy molesta.
—¿Y qué hiciste? —pregunta Nate.
—Le gané y lo deje en ridículo, al estúpido.
—¿Qué te he dicho de expresarte así, Destiny? —la regaña.
—Bueno ya, perdón, estás peor que Les.
—Bueno, bueno, pero que animada estás hoy —le hablo cuando veo que entran en la cocina.
—¡Oh, genial! ¡Less está aquí! Ella me dirá si es verdad o mentira que te perdonó —se acerca a nosotras y después de los breves saludos para su abuela, tía y para mí, se sienta a mi lado y deja su mochila en la isla. Viene del colegio. Nate saluda y se va a contestar una llamada.
—Sí. Dios que intensa. Ya hablé con tu papá y arreglamos las cosas.
—Ya sabía, papá lo dijo y él no miente. No a mí. Solo quería molestarte y saber por qué te fuiste sin decirme nada. Pensé que estabas molesta conmigo.
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Inefable (Editando)
RomanceLeah Moore es la perfecta definición de libertad e independencia. Aunque muchos la acusen de egoísta por haber abandonado todo para encontrar su felicidad. Nathan Rymer es descarado y seguro de si mismo como nadie lo ha sido. La música es su pasión...
