CAPÍTULO 62

2.2K 166 36
                                        

Leah

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Leah

—Solo pídeles que salgan —me insiste Cal.

—No es como si le dijeras solo que puje y ellos saldrán por obra de arte —dice Shane, para contradecir a Cal. Maldigo una última vez antes de tomar mi barriga de nuevo y trabajar en mi respiración como me indica Nate desde el asiento en el volante.

A mi lado están el pelirrojo, y en el asiento de copiloto va Shane. Iam y Bray, nos vienen siguiendo en otro auto junto a mis hermanos, que también estaban en la reunión que había en casa de la madre de Nate, por su cumpleaños. Su cumpleaños fue hace una semana, pero decidió retrasarlo unos días por que se sentía mal de salud como para celebrarlo en ese momento, no fue nada grave.

Se supone que venimos en el auto para llegar más rápido, aunque a mí me sigue pareciendo una eternidad.

—Cal ¿Qué hago? —pregunto por tercera vez al chico que se ve como si quisiera sacarse la cabeza para ver si aparecen respuestas.

¿Han sentido que los acuchillan una y otra vez sin descanso, por partida doble? Así es como se siente estar a punto de parir, y joder, he querido que salgan hace mucho, bueno también me gusta tenerlos dentro, pero son sentimientos encontrados, aunque justo ahora estoy paranoica y esto duele horrible.

Cal saca la cara de su culo y parece que tiene algo coherente que decir porque me ve con determinación, aunque no abandona su desconfianza inicial del todo.

—Respira y concentra tu ki, es como relajarte y concentrarte en ello al mismo tiempo.

Dejo de exhalar para verlo, y no soy la única, Shane no deja de verlo y Nate le da una breve mirada por el espejo retrovisor antes de resoplar y poner la vista en el camino. Voy a hablarle, sin embargo Shane me gana.

—¿Acabas de comparar lo que le pasa a Lee, con un anime? —pregunta desconcertado.

Dragon Ball, y es más que un anime para que lo sepas —alega ofendido.

¿Con cuántos locos estoy ahora?

Muy a mi pesar comienzo a reír y eso no se siente nada bien ¿Se me pueden salir?

—Muy bien ahora se callan, no sigan haciendo reír a mi novia — les dice Nate.

—¿Y yo por qué termino regañado? —un muy ofendido Shane sale a relucir. El ver a Nate pensativo y serio me hace pensar que algo malo puede estar pasando, aunque lo que dice hace que dude de dónde está su mente en realidad.

—Ahh, ya recordé, eso se lo dice Goghan a Videl —dice Nate pensativo. Casi creo que no estoy viendo bien cuando Shane también asiente como si recordara el hecho.

—¡Nate! ¿Cuánto falta para llegar a la clínica?

—Lo siento, preciosa, estoy nervioso y digo estupideces. Ya llegamos —informa cuando siento el auto detenerse. Tiene suerte de que lo ame.

Inefable (Editando)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora